Martes 16 de Agosto de 2016
Newell's tendrá varios desafíos por afrontar en los próximos meses. Todos con diferentes tintes, pero igual de importantes, que deberá sobrellevar. Muchos de ellos internos y otro externo. Una de las premisas fundamentales de la dirigencia estaba enfocada en la cuestión futbolística y fue la promesa de campaña. A esto se le sumó la cuestión económica, otro punto debilitado y que también deberá prestarle mucha atención. Dentro de este combo de compromisos de real importancia aparece otro complejo y peligroso como la lucha contra la barra brava que intenta apoderarse de la tribuna bajo este nuevo ciclo dirigencial.
Ni bien Eduardo Bermúdez y compañía ganaron las elecciones hace dos meses la labor fue comenzar a buscar a los jugadores que necesitaba el entrenador Diego Osella para afrontar el campeonato que arrancará el 26 —o algún día cuando lo decidan los impresentables dirigentes— y levantar la cosecha de puntos para engrosar el promedio del descenso. De hecho, el actual presidente siempre habló de ese tema y apuntó a alcanzar 1,4 para no tener inconvenientes.
Es por eso que buscó apellidos de futbolistas que estuvieran al alcance de la economía leprosa y casi todos llegaron a préstamo y sin un cargo alto. Es verdad, debió apuntar a nombres que en su mayoría no tenían demasiado lugar en sus equipos y por eso Newell's pudo cerrar la llegada al Parque de la Independencia. Todo esto como consecuencia de que en caja la dirigencia saliente no dejó un peso como para salir al mercado y seducir con dinero. Claro, no sólo no había dinero si no que también aparecieron contrataciones realizadas impagas, como los casos de Mauro Formica y Fabricio Formiliano, por citar algunos ejemplos. Los dos temas ya fueron resueltos y los jugadores están a disposición del técnico.
En el medio de todos estos compromisos por afrontar, tanto futbolístico como económicos, también aparece una cuestión insoslayable y que causa mucha preocupación. Y tiene que ver con la barra que intenta persuadir con violencia y a los tiros a los dirigentes rojinegros para que lleguen a un acuerdo. ¿Qué significa eso? "Una cifra importante de dinero, entradas, el manejo del estadio cubierto y los negocios que rodean el Coloso, como son los trapitos y vendedores ambulantes", le confió a Ovación una fuente muy bien informada.
Los violentos siguen insistiendo y como consecuencia de eso el secretario Claudio Martínez, quien fue intimidado en varias ocasiones, debió solicitar licencia e incluso estar en su domicilio con custodia permanente. Igualmente, la exigencia a los dirigentes persiste y las autoridades de seguridad de Santa Fe mantienen la postura de luchar para erradicar a los barras no sólo de Ñuls si no de toda la provincia. Por eso la línea que se sigue es la de no bajar los brazos y terminar cediendo como siempre se hizo en Newell's, como en todos los clubes del fútbol argentino.
Newell's tendría que focalizar todas sus energías en el fútbol, en mejorar la campaña y recuperar el juego. A esta premisa sumamente importante e interna le debe agregar otra pelea de sumo riesgo como es la externa.
Setenta y seis hinchas en una lista
Primero el Ministerio de la Acusación solicitó la restricción de ingreso a la cancha para 38 personas y luego se le sumaron 38. En la actualidad hay 76 individuos que no pueden entrar al Coloso Marcelo Bielsa.