Lunes 13 de Julio de 2020
"Estoy inconscientemente tranquilo", dice. Y ninguna frase define tan bien a un emprendedor en serio en estos tiempos en los que nada parece ser posible, ya que la pandemia hundió expectativas y proyectos. Es que hay que ser visionario y a su vez estar convencido para llevar adelante el que acaba de encarar Mauro Esteban Medina. No puede decirse que es una continuidad del que inició en febrero, cuando presentó su equipo pero la parte técnica la delegó totalmente. Seguramente sin el Covid-19 no se hubiera interrumpido, pero la contingencia obligó a barajar y dar de nuevo. Por eso no se achicó, pensó en grande y, no sólo por este año sino por el 2021, este máster en marketing y gestión comercial, de Capitán Bermúdez y rosarino por adopción, se larga a un team 100 por ciento propio, con asesoramiento del gran campeón Alberto Canapino y con la ilusión de poner pronto un auto de Turismo Carretera bien de Rosario en pista. Una inversión posible gracias al apoyo de los sponsors de siempre, incondicionales, que creen en su trabajo, que saben que esos sueños se concretan en realidades.
El repaso dirá que en febrero Mauro Medina hizo una magnífica presentación en Altos de Ludueña del Rus Med Team, su primer equipo en la ACTC, ya sin Pepe Martos de socio pero con Ramiro Galarza poniendo toda su estructura operativa en Acebal. Allí se montaron las 4 Dodge para Esteban Cístola y Pedro Boero (TC Pista), Ian Reutemann (TC Mouras) y Tomás González (TCPM) pero sólo duró dos carreras. El impasse hizo replantear las cosas, llegó la separación "en buenos términos" del Galarza Racing, que se queda con los pilotos del Mouras y la decisión de Medina de dar un salto, de transformarse en empresario que regenteará todo el equipo, al punto de armar taller, adquirir dos autos y alquilar un tercero, con la ilusión de en 2021 irrumpir con todo en la máxima categoría.
"Alberto Canapino me dijo «es tu momento» cuando hablamos de hacer una sociedad para continuar. A mi alrededor todos me decían si estaba loco (risas), si entendía que cierran todo y nadie abre nada, pero es mi forma de ser. Vi una oportunidad y tomé una decisión. Hace 18 años estoy en el automovilismo como comercializador en base a equipos ya formados y hasta representando pilotos, y ahora paso a ser el dueño integral del equipo. Asumo cuestiones complementarias a las que tenía y siempre buscando la excelencia desde el primer día", describió a Ovación Grip.
¿Y por qué? "Tengo la experiencia suficiente y una persona al lado como Alberto Canapino que me empujó. Los dos admiramos mutuamente el trabajo del otro y nosotros tenemos sponsors que siempre nos acompañaron y que nos siguen apoyando. Sin ellos sería imposible y por eso les estoy eternamente agradecido”.
El ahora empresario quiere conjugar todos sus conocimientos en el armado de un equipo desde cero, cree mucho en los grupos de trabajo, en la responsabilidad social de lo que hacen y en cumplir un rol formador, por lo que aspira a sumar más gente de la ciudad en las tareas del equipo.
“No puedo parar de sorprenderme del tiempo que le está dedicando Canapino a este proyecto, alguien que la verdad no necesita esto. Más allá de que me vende un servicio, la generosidad que le puso es increíble. El me dijo que cuando logra una empatía con alguien, como la tiene conmigo, da el ciento por ciento y así me lo demuestra”, dijo sobre el campeón de 2017/18/19 de TC con Agustín.
Pero por supuesto no deja de ponderar a sus amigos locales, como la familia Boero, “don Carlos y Nacho, que se la jugaron por mí siempre, como el papá de Esteban Cístola. Ellos apuestan por este proyecto conmigo, arriesgando de cero. Y no me quiero olvidar de José Luis Ricciardi, otro amigo que corrió en TC y me enseñó todo lo que es esta categoría”.
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¿Y cómo formará la escuadra y con qué autos? “La parte de agresividad mía está en que compramos dos autos, un Ford que corría Elio Craparo para que lo maneje Cístola (con motorización de Canapino) y un Torino 0 Km que, en caso que no nos dejen correr con Ford, lo usemos para llegar a la máxima categoría”. Alberto Canapino se consagró con Ford (el Pato Silva 2005), Dodge (Fontana 2006) y Agustín (2010, 2017, 18 y 19) y sólo le falta hacerlo con un Toro. Nada es casualidad. Mientras, “alquilamos otro Ford, el de José Savino, para que lo corra Pedrito (Boero) y falta definir la motorización”, que sería de Machete Esteban.
“Estoy feliz y muy tranquilo, pese al quilombo en que me estoy metiendo”, dijo Medina riéndose. “Hay mucho entusiasmo de todos, pese a que es un momento en que no la pasamos bien. Pero no soy de hacer las cosas a medias, por eso invertimos en los dos autos, en el taller propio y hasta en un semirremolque. Sé que nos va a costar pero vamos a ir por todo, por la gloria. Tanto con Pepe (Martos) como con Ramiro (Galarza) tuvimos excelentes autos y corrimos para ganar y ahora no será la excepción. Ahora, por supuesto, asumiendo toda la responsabilidad y con el plus que sabemos que daremos. Pensar que con un primo hermano nos íbamos a la Vuelta de San Lorenzo a las 4 de la mañana. De eso a tener equipo de TC, es un sueño. Y estoy muy convencido de que nos va a ir muy bien”.