Viernes 26 de Agosto de 2022
Delfina, Emma y Franchesca se mezclan con los nombres de Felipe, Benjamín y Mateo en el equipo de 10ª división de Unión Central que juega el torneo oficial de infantiles de futsal. Morena también lo hace entre sus compañeros en Talleres de Villa Gobernador Gálvez. Son las primeras cuatro niñas de entre 9 y 10 años que tienen carné habilitante en la Asociación Rosarina de Fútbol (ARF) y que juegan los partidos después de practicar durante la semana. Hasta hace días debían mirar desde afuera, ahora se mezclan tirando pases, defendiendo, buscando el gol. Y qué mejor que conocerlas en Ovación de Acá, que las reunió en el Monumento a la Bandera en una producción fotográfica en la que se engancharon también otras nenas que próximamente seguirán sus pasos en esta apertura que ya no se hace esperar.
“Es algo histórico esto que aprobó la Rosarina, la inclusión de las nenas para compartir planteles con nenes y jugar los partidos oficiales es un gran paso adelante. Como madre de una de ellas, no tengo palabras más que de agradecimiento para todos quienes hicieron esto posible. La alegría de mi hija es total”, confió una de las madres, mientras su hija posaba orgullosa de tener su carné como futbolista.
Las cuatro jugadoras de futsal ya compiten en los torneos. Delfina Villalta, Emma González y Franchesca García lucen la camiseta de Unión Central (también conocido como “La Carpita”). Morena Arzamendia defiende los colores de Talleres, el auriazul de Villa Diego. Ellas con su participación en los equipos de varones los convirtieron en mixtos.
“Tenemos mucha fe de que en algún momento el futsal femenino tendrá las divisiones inferiores como las tiene el masculino, pero eso va a llevar tiempo y mientras tanto no podemos dejar a las nenas sin jugar los días de partidos. Es por eso que apostamos y presentamos el proyecto para que ellas se sumen a sus compañeros. Gracias a la ARF y al nuevo coordinador del futsal, Marcelo Nardone, como también a Silvina Giammaría (del consejo auxiliar del fútbol femenino), es una realidad el juego de las nenas con los nenes en los torneos oficiales”, dijo Esteban Siciliano, presidente de La Carpita.
El directivo del club ubicado en barrio Industrial, en la esquina de Junín e Iguazú, tiene la expectativa de que el futsal femenino alcance la misma relevancia que el masculino y así lo expresó: “Hasta hace poco las nenas entrenaban durante toda la semana y a los partidos los miraban desde afuera. Nos parecía muy injusto. Además, jugar es importante también para el desarrollo y el crecimiento de ellas en un deporte que les apasiona. Hoy pueden darse el gusto de firmar planilla y mezclarse en la cancha, algo que parecía muy lejano y hoy es realidad”.
En Talleres, club con 102 años de vida, también se dio el puntapié inicial en esta iniciativa al fichar a Morena, la niña que con sus 9 años comenzó a practicar futsal y ya jugó dos partidos oficiales. “Comenzó a venir a las prácticas y mostraba mucho interés. Tuvo una gran constancia de seguir entrenando más allá de que no podía competir en el torneo y ya es una más en su categoría. Además, siempre está en todos los partidos que juegan nuestros equipos de futsal. Ya nada es sólo de hombres o de mujeres, se puede compartir en distintas áreas y el deporte no puede quedar afuera. Acá fomentamos el compañerismo y la amistad. Los clubes son el lugar en el que nenes y nenas pasan gran parte de su vida y comparten inolvidables momentos, en este caso con una pelota de futsal en los pies”, dijo el directivo Hernán Barbi.
La Asociación Rosarina de Fútbol, que es la que rige las competencias de futsal, acompaña el crecimiento constante que viene manteniendo la rama femenina y alienta a los clubes a que continúen con la formación de jugadoras. Ya hay varios clubes que cuentan con niñas practicando en sus instalaciones y ahora tienen la posibilidad de poder ficharlas para jugar los torneos oficiales de un futsal mixto que ya está vigente.