Martes 01 de Febrero de 2022
Un nuevo hecho de violencia sacudió a la localidad de Ybarlucea. En esta oportunidad, los disparos alcanzaron la pared del living de la casa de una mujer, que dijo desconocer las causas del ataque y que no salía de su asombro. La vivienda está situada en calle Rivadavia y Schilla, en barrio Don Héctor. Afortunadamente no se registraron heridos.
Sin embargo, no es la primera balacera que ocurre en esta localidad. Enero comenzó con el ataque a tiros a una propiedad en avenida 25 de Mayo al 600, donde resultó herida una joven. La descarga fue de once tiros y la mujer fue hospitalizada con lesiones en las piernas.
Días después, se registraron balaceras en un domicilio en avenida Entre Ríos, y en otra oportunidad, en calle Los gorriones y Rita de Ibarlucea. En todos estos casos, los ataques se dan en horarios diurnos, en calles principales y no en caminos rurales, donde hay actividad comercial y por donde los habitantes transitan a diario.
Según reclaman los vecinos y vecinas, no hay seguridad y la policía demora en llegar. Tampoco hay cámaras de vigilancia en buen estado y poca presencia de áreas de control. Denuncian que hay tres patrulleros para una zona extensa en territorio, dispersa en diferentes barrios que se abren desde la ruta 34, pero que alcanza ya el número significativo de 10 mil habitantes.
Además, habitantes destacan que no hay buena conectividad entre estos barrios, en su mayoría con calles de tierra y en algunos casos sin iluminación. En esta localidad, a tan sólo 20 kilómetros de la ciudad de Rosario y lindera con Granadero Baigorria, los asentamientos crecieron exponencialmente en los últimos diez años. Barrio Los Ángeles, Logaritmo, Los Álamos, Campos, y el parque habitacional Ibarlucea, por mencionar algunos.
En especial, en Los Alamos de Ibarlucea tiene una lujosa casa Pillín Bracamonte, indicado como barrabrava de Rosario Central. El barrio privado queda sobre la ruta 34, a unos 12 kilómetros de Rosario.
Los vecinos también conviven a diario con los robos. Los ladrones suelen cargar materiales de construcción y todo aquello que queda a la vista en los jardines de las casas, como bicicletas, artículos para piscinas y autopartes a plena luz del día. Los casos de escruche se incrementaron durante la pandemia, tanto en casas de fin de semana como en aquellos domicilios establecidos.
Cabe recordar que el pasado sábado Ybarlucea fue escenario del brutal triple crimen que acabó con la vida de una pareja y con la de su bebé de sólo un año y medio. El hecho ocurrió a la salida de un casamiento, en el salón de eventos Campos de Ybarlucea, y aunque no está vinculado con el territorio, los vecinos indican que la situación es alarmante.
Por último, durante la pandemia, no hubo control y se realizaron numerosas fiestas clandestinas. En uno de estos eventos, participó el rapero L-gante. La fiesta se llevó a cabo en marzo del año pasado, en un campo ubicado en el límite entre Ibarlucea y Capitán Bermúdez. Más tarde fue desbaratada por la policía.