Las crueles demandas de una doncella. Los Dakay son unos caníbales de Oceanía que, como todos los hombres del mundo, deben satisfacer los caprichos de sus amadas antes de pedirlas en matrimonio. Pero he aquí que en este caso esas demandas no son poca cosa: deben presentarle a la mujer de sus sueños varias cabezas cortadas de prójimos, ya que esto las vuelve locas. Un joven caníbal, guapetón y sensible, se dejó convencer por un misionero y renunció a quitar cabezas. Pero poco después el pobre mancebo tuvo la desgracia de enamorarse como un salvaje de una agraciada doncella. La virgen caníbal le declaró entonces que sólo se entregaría al hombre que le regalara una buena colección de cabezas, y aunque el joven trató en vano de convencerla, ella lo despreciaba por lo que entendía que era cobardía. Fue entonces que el amante, desdeñado, tomó una resolución heroica. Desapareció, y a los pocos días se presentó, arrojando un saco a los pies de su adorada.





















