Análisis

Una viejísima deuda de la provincia con Rosario

Santa Fe le devolverá a la ciudad 1.784 millones de pesos como parte del gasto en salud.

Lunes 20 de Noviembre de 2017

Rosario recibirá el próximo año de la provincia 1.784 millones de pesos (equivalente a toda la recaudación anual de la tasa general de inmuebles) con el fin de devolverle al municipio parte del gasto en salud que realiza. Esto es fruto de un convenio que se firmó en 2009 entre provincia y municipio con el objetivo de comenzar a reparar una larga historia de marginación y discriminación que padecía la ciudad por parte de las sucesivas gobernaciones. Ese año la Casa Gris envió fondos que llegaron a cubrir el 19% del presupuesto de la Secretaría de Salud municipal. Nueve años después, el dinero que se girará en 2018 ya alcanzará a solventar el 40% de ese total. Sin embargo, el objetivo de la Intendencia es que la provincia se haga cargo de todo el dinero que demandan las prestaciones municipales de salud de mediana y alta complejidad, lo que representa el 45 por ciento del presupuesto total del área.

El vasto sistema de salud pública municipal es una marca distintiva de la ciudad. Tiene su larga historia (por ejemplo, el Hospital Carrasco cumplió el pasado 3 de octubre 120 años) y en las últimas décadas pegó un gran salto de calidad y cobertura. Pero a la vez siempre fue la muestra más palmaria de la discriminación que padecía Rosario por parte de la capital provincial, ya que se solventa con recursos propios de la ciudad cuando es una obligación constitucional del Estado provincial ("La provincia tutela la salud como derecho fundamental del individuo e interés de la colectividad", reza el artículo 19 de la Carta Magna santafesina).

Las comparaciones son odiosas, pero a veces necesarias. La ciudad de Santa Fe gastará este año en salud pública tan sólo el 0,37% de su presupuesto (19.795.354 pesos). Con suerte, apenas le debe alcanzar para un centro de vacunación y algunas campañas de prevención. Incluso hasta hace pocos años ni siquiera tenía una Secretaría de Salud. Es que este servicio en la capital como en el resto del territorio santafesino está ciento por ciento a cargo del Estado provincial.

Rosario, en cambio, es la excepción, ya que es la única localidad que atiende con fondos propios gran parte de estas prestaciones. El próximo año el municipio tiene planeado gastar en salud 3.912 millones de pesos (el área que más recursos demanda), lo que equivale al 24,02 por ciento de su presupuesto general que asciende a 16.282 millones de pesos, de acuerdo al proyecto enviado al Concejo para su tratamiento.

Un dato que muestra la importancia del área es que alrededor del 50 por ciento de la población de Rosario se atiende en efectores públicos. El sistema de salud municipal cuenta actualmente con 5.034 empleados, que representan el 40,09% del total de su planta de personal (12.297 agentes). Está integrado por cinco hospitales, dos maternidades (atienden el 50% de los partos de la ciudad), el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (Cemar), 53 centros de salud de atención primaria, centros de rehabilitación, el Sies (Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias), Laboratorio de Especialidades Medicinales y el Instituto del Alimento.

"Nuestro objetivo desde el punto de vista económico es que la atención primaria de la salud se sostenga con recursos municipales y que las prestaciones de mediana y alta complejidad se solventen con fondos provinciales. Así, nosotros aspiramos a que la provincia cubra el 45 por ciento del gasto total de salud que realiza el municipio", sostiene Santiago Asegurado, secretario de Hacienda y Economía de la Intendencia.

De ninguna manera esto significa que el municipio piense en un traspaso del sistema sanitario de mediana y alta complejidad a la provincia, sino que aspira a que lo sostenga económicamente en su totalidad pero manteniendo la gestión (en dos oportunidades hubo intentos de transferirla a la provincia: durante la última dictadura militar y en la intendencia de Horacio Usandizaga).

Abril de 2009 fue un punto de inflexión. Hasta esa fecha era grotesca la discriminación de la provincia hacia Rosario en materia de recursos para la salud pública. Pero tras años de reclamos, se firmó un convenio entre ambos niveles de gobierno para comenzar a girar fondos que solventen parte de los gastos de salud. En los hechos, éste estipula que la Gobernación contrata los servicios al municipio y los paga al año siguiente. Así, el acuerdo comenzó a reconocer ese año las prestaciones de mediana y alta complejidad llevadas adelante en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela y en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. En 2014 se incorporaron la Maternidad Martin, el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias, el Hospital Roque Sáenz Peña y la Dirección de Servicios de Laboratorio y Análisis Clínicos. Y el próximo objetivo de la Intendencia es incluir en este convenio a los hospitales Alberdi y Carrasco.

Así la provincia no sólo estará presente en el sistema público de salud de Rosario a través de sus propios efectores (hospitales Centenario y Provincial, y 39 centros de atención primaria), sino también en las prestaciones de mediana y alta complejidad del sistema municipal, ya que finalmente se hará cargo de solventarlas en su totalidad. Un papel bastante más acorde con sus responsabilidades.

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