Opinión

Un museo de grandes novedades políticas

Claves. Tal como se adelantó hace algunos meses en esta columna, desde el peronismo nacional buscan un solo acto electoral. Perotti no está en desacuerdo con la ley de lemas en Santa fe para los cargos legislativos

Domingo 07 de Febrero de 2021

La política argentina —y desde hace algunos años se incluye a la política santafesina— no es de lo mejor que se consigue en plaza. Ahora, a algunos políticos argentinos se les ocurre incluir la ley de lemas, un artefacto que casi hace volar por los aires a la democracia provincial.

  Aunque la situación inestable de la mezcla de pandemia y elecciones se viene planteando desde el análisis político, recién ahora reaccionan los que tienen responsabilidades. A un mes del inicio del calendario electoral.

  Como nadie sabe qué pasará en agosto —mes de las Primarias Abiertas simultáneas y Obligatorias (Paso)— los gobernadores peronistas y de la oposición se restregan las manos pensando en manejar las listas y dejar afuera a los que no les gustan. Sin Paso, los gobernadores hacen su lista a cargos nacionales y los concejales a intendente.

  Pero los gobernadores, a diferencia de otros años, ya no son lo que eran. Hoy, la que les enciende el marcapasos es Cristina. Y la vicepresidenta quiere que su espacio (La Cámpora) ocupe posiciones de poder territorial derrotando a los los de siempre en primarias abiertas. ¿No se puede?, se pregunta Máximo. Y se responde: a elegir todo el mismo día. Y ese sistema los santafesinos lo conocen bien: ley de lemas.

Zafarrancho electoral

Si hubiera ley de lemas, se vendría un zafarrancho electoral inédito. Un carnaval de presentaciones, de boletas, de listas sábanas. Para las elecciones a diputado y senador no corre la boleta única, un instrumento que si bien hay que actualizar, evita las millonadas de boletas sábana circulando por las provincias. No alcanzaría el alcohol en gel.

 Lo curioso del caso es que el primero que salió a defender la ley de lemas en conversaciones con periodistas fue el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti. El oriundo de Rafaela considera que la ley de lemas “no era un mal sistema” y que “se debería haber mantenido para los comicios a diputado y senador”. Justo los que vienen ahora. Este párrafo funciona a prueba de desmentidas.

 “Pero, gobernador, la ley de lemas era un espanto”, le dijo un periodistas mientras esperaban un par de churrascos en un restaurante de la costanera rosarina. “Para las legislativas podría haber seguido funcionando”, dijo el titular de la Casa Gris, un mediodía de tantos.

  Justo ayer, el que pidió públicamente la aplicación de los lemas para resolver en un mismo día y en un mismo acto la interna partidaria y la general fue el nuevo jefe de los peronistas: Máximo Kirchner. Sería un atrevimiento sostener que Máximo & Perotti juegan juntos, sobre todo, porque el ministro de Seguridad del gobernador habló pestes sobre el hijo de la vicepresidenta. Pero será tema para otra columna.

  A todo esto, la oposición mira sin entender, pero suponen que el peronismo les está preparando una cama extra large para que se queden durmiendo. Si se suspenden las Paso de agosto, el gobierno tiene todo el tiempo del mundo para intentar mejorar el mal gobierno de Fernández. Ir a votar en medio de una segunda ola de pandemia es lo peor que le puede pasar al oficialismo.

  Sea cual fuere el resultado de la rosca, debe estar definido en las extraordinarias de febrero, porque en marzo comienza la cuenta regresiva. El 24 de junio operará el fin del plazo para la presentación de listas, pero el 14 de ese mes vence el período para solicitar el reconocimiento de alianzas y confederaciones para participar en los comicios. Por lo pronto, como se vienen las elecciones, Perotti estuvo muy activo ayer con el PJ, en cuerpo presente y zoom. La necesidad (electoral) se notó.

  Se dice siempre y se repitió ayer entre históricos peronistas: “Cuando las papas electorales queman, siempre se vuelve al PJ”.

  En tres meses ya estará definido si el socialismo se queda con algunos radicales y Pablo Javkin en el Frente Progresista y la UCR se va con Juntos por el Cambio. Se adelantó aquí en forma de pregunta hace varias semanas cómo quedaría el campus progresista si la UCR se va. Nosotros ya nos fuimos, la única opción de volver es que Miguel Lifschitz sea candidato a senador”, le dijo un legislador del centro norte a La Capital.

  Pese a que Javkin no tiene una buena relación con Lifschiz desde el momento de su asunción, no les quedaría otra opción que unirse, con radicales progres que no quieren emprender el camino que ya tienen casi definido Maximiliano Pullaro, Felipe Michlig, Carlos Fascendini.

  Fue clarísimo Fascendini en las últimas horas, cuando declaró: “El Frente Progresista no existe más”. Todo parece encaminarse nacionalmente a un nuevo choque de trenes entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio. Santa Fe es una excepción que confirma la regla, porque el socialismo gobernó doce años. Pero ahora hay otra historia. Lo que importa es el resultado.

  En el peronismo no hay nada resuelto. Cristina estuvo leyendo informes relacionados con Santa Fe. Han llegado quejas a ese puerto, por la casi nula participación de dirigentes de su sector en el gabinete. Y se preocupó por las movilizaciones del jueves pasado por la inseguridad.

  Sabe que Córdoba, Mendoza y Caba son causas perdidas para ella. Pero quiere mantener dos senadores nacionales en Santa Fe. Hay muchos nombres, incluido Roberto Mirabella, el delfín rafaelino del gobernador rafaelino.

  En esta época, Rafaela, es algo más que un juego de palabras.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS