Un campeón con mayúsculas: la dignidad del fútbol argentino
Independiente y River fueron al frente como casi nadie imaginaba y le dieron a la definición que consagró campeón a Boca una muestra de dignidad para el aplauso.

Domingo 23 de Octubre de 2022

Miguel Borja convirtió en el Cilindro y casi en simultáneo Javier Vallejo empataba en La Bombonera. El gol del colombiano de River le daba a Boca la chance de ser campeón. El tanto del juvenil de Independiente le devolvía a Racing la posibilidad del título que tendría minutos más tarde con el segundo penal a favor. Pero ahí apareció Franco Armani para detener el disparo mal pateado de Jonathan Galván y, para que no quedaran dudas de cuál era la postura millonaria, de nuevo Borja sepultaba cualquier nueva reacción de la academia marcando el del triunfo. Así ganó Boca el campeonato de la Liga Profesional, costándole un Perú, con su archirrival dejando todo en la otra cancha y permitiéndole la vuelta olímpica. Así perdió Racing su chance, solito, porque en el otro estadio su clásico de toda la vida le entregó la posibilidad en bandeja. Y gracias a esa nobilísima actitud de los jugadores partenaires a la fiesta ajena, es que hubo un campeón con todas las letras en este domingo 23 de octubre de 2022 inolvidable: la dignidad del fútbol argentino.

A todos los jugadores de Independiente y su cuerpo técnico, a todos los jugadores de River y su cuerpo técnico, solo cabe decirles "gracias". Pero antes de eso, "perdón". Porque toda la previa se llenó de suspicacias, de que Independiente no le haría fuerza a Boca porque de esa manera le daría una mano enorme a Racing. Lo mismo para River, que si daba todo en el último capítulo del ciclo de Marcelo Gallardo, podía favorecer las chances de su rival de toda la vida, como finalmente lo hizo. Como finalmente lo hicieron.

Porque ambos, Independiente y River, fueron campeones también, aunque algunos hinchas no lo vean así. Sobre todo ahora los millonarios, que propiciaron con su actuación y victoria el campeonato xeneize, a diferencia de los muchachos de Julio Falcioni que quedaron como héroes, porque Racing no se consagró.

Así, el ciclo de Gallardo, como el de Julio Falcioni, no se cerró con la gloria de un título pero sí con la de una más importante, la que da la dignidad, esa que nunca debe ser negociada y que en este caso debió pasar por el crisol de la enorme presión de muchos hinchas, que seguramente hubieran esperado lo contrario.

Tanto se ha naturalizado, tantos ejemplos hubo acá y en el fútbol mundial, que lo que pasó este domingo por la tarde en el fútbol argentino plantó un mojón, un hecho histórico que debe ser refrendado por las generaciones por venir. Un ejemplo para ponerse de pie. Un gracias enorme a Independiente y River que no se olvidará jamás, un hito que perdurará seguramente en la memoria colectiva, que será tanto o más recordado que el título de Boca. Pasó acá, en este país de la desconfianza, de la viveza, de la ventaja, de la cobardía. Al fin. Aplausos para ellos.