Transporte, recursos y federalismo
Reflexiones, por Mónica Fein. ¿Por qué un ciudadano de Rosario, Córdoba, Mar del Plata o Mendoza tiene que pagar para ir al trabajo, para atender su salud o visitar a sus afectos un boleto más caro que quien vive en la ciudad de Buenos Aires? ¿Es acaso que en el interior hay problemas para administrar el sistema de trasporte?

Jueves 31 de Julio de 2008

¿Por qué un ciudadano de Rosario, Córdoba, Mar del Plata o Mendoza tiene que pagar para ir al trabajo, para atender su salud o visitar a sus afectos un boleto más caro que quien vive en la ciudad de Buenos Aires? ¿Es acaso que en el interior hay problemas para administrar el sistema de trasporte? ¿O debemos poner la mirada en cómo se distribuyen los recursos que financian ese sistema? En este caso, se observaría una vez más que las provincias son las que subsidian al transporte (colectivos, subtes y ferrocarriles) y también, a las autopistas y obras de infraestructura de Buenos Aires.

Tomemos como ejemplo sólo un mes. Según datos oficiales, en marzo de 2008 el importe neto mensual a distribuir por la Secretaría de Transporte de la Nación fue de 224.700.987 pesos. Pero no todo se reparte de manera equitativa: mientras la Jurisdicción Nacional (1) se lleva el 49,4 por ciento (118.385.055 pesos) y el Area Metropolitana de Buenos Aires (Amba) el casi 34 por ciento (76.764.223 pesos), el interior recibe por provincia porcentajes que van del 2,8 por ciento al 0,1 por ciento. Santa Fe recibe el 2,7 por ciento (6.500.000 pesos).

También deberíamos ver la variación de las compensaciones giradas desde la Nación a las provincias entre 2003 y 2008. Mientras que la Jurisdicción Nacional tuvo un incremento en este período del 1046 por ciento y Buenos Aires el 1114 por ciento, provincias como la nuestra tuvieron una variación del 383,8 por ciento.

Las unidades de transporte habilitadas en ese período para la Jurisdicción Nacional y el Amba crecieron un 8,79 por ciento, mientras que en la provincia de Santa Fe el crecimiento en unidades de transporte ascendió al 17,96 por ciento.

Cada unidad de transporte en la Jurisdicción Nacional recibe 13.000 pesos; en el Amba, más de 10.000 y en provincias como Santa Fe o Córdoba sólo unos 4.000 pesos aproximadamente. Es decir que cada rosarino que sube a un transporte público de pasajeros tiene un subsidio en su pasaje de 38 centavos, mientras que para un ciudadano de la Jurisdicción Nacional o del Amba el subsidio oscila entre 1,11 y 1,20 pesos.

Todas las provincias aportan al fondo nacional del transporte de pasajeros y es importante decir que mientras Santa Fe percibe menos del 40 por ciento de sus fondos aportados, la jurisdicción nacional recibe el 385,25 por ciento. Es decir, recibe más de tres veces lo que aporta.

Cabe señalar que los subsidios que la Secretaría de Transporte de la Nación distribuye al sistema de transporte de pasajeros en un año, representa la mitad del presupuesto anual de una provincia como la nuestra.

Múltiples alternativas se han planteado sobre el subsidio nacional al transporte de pasajeros; unas cuantas se han plasmado en proyectos presentados en el Congreso nacional desde distintos espacios políticos. Hoy vuelven a aparecer preguntas que en los últimos debates nacionales los argentinos logramos instalar: cómo construir un país más federal; cómo dar igualdad de trabajo, de calidad de vida, de oportunidades a un ciudadano que vive en el interior.

Seguramente los legisladores y legisladoras nacionales de todos los bloques —de Santa Fe en particular y del interior en general— deberemos unir nuestras voces para encontrar una propuesta que logre modificar este escenario tan desigual, ya que no sólo Santa Fe se ve perjudicada por esta forma de distribución de recursos. Para citar un ejemplo, la compensación nacional para la provincia de Chaco en marzo de 2008 fue del 0,3 por ciento en contraposición de los 49,4 por ciento que recibió la Jurisdicción Nacional.

Los intendentes de las ciudades que van juntos a reclamarle al gobierno nacional una mirada más integradora, de distintos partidos, de distintos puntos del país, demuestran el esfuerzo para encontrar soluciones a esta problemática.

Rosario puede considerarse la ciudad más innovadora en la sustentabilidad de su sistema de transporte. Lo subsidia con recursos propios, tiene un sistema estatal, uno mixto y uno privado. Esto le permite conocer como ninguna otra los costos del sistema y la necesidad de buscar una alternativa integral donde la Nación, que es hoy la que centraliza los grandes recursos, sea parte de la solución.

El punto inicial sería cumplir las normativas vigentes, que establecen la determinación de costos en cada jurisdicción. Este cumplimiento permitiría analizar la realidad y distribuir los recursos en función del número de pasajeros de cada una, uniendo los aportes nacionales con la evolución del costo del transporte.

El ejercicio de una ciudadanía plena presupone un Estado articulador, garante de la igualdad de acceso y oportunidades. En materia de transporte, para todo aquel que necesite utilizar el servicio público (para quien trabaja o quien estudia, por ejemplo), debería ser indistinto vivir en una provincia del norte, del sur o en la ciudad de Buenos Aires.

En un país federal, la sustentabilidad y el desarrollo de las provincias va de la mano de la distribución de recursos. A este país federal lo construimos si partimos de la realidad de cada ciudad, de cada provincia y con un proyecto que integre a todos los argentinos.

(1) Jurisdicción Nacional es la Ciudad de Buenos Aires.

(*) Diputada Nacional, Partido Socialista en el Frente Progresista.