Opinión

Sobre las políticas de Estado

Hemos leído y escuchado en repetidas ocasiones que temas como la salud, educación, seguridad, entre otros, deberían ser consideradas "políticas de Estado".

Miércoles 02 de Mayo de 2018

Hemos leído y escuchado en repetidas ocasiones que temas como la salud, educación, seguridad, entre otros, deberían ser consideradas "políticas de Estado". En este punto me interesa hacer una breve reflexión sobre las "políticas de Estado". Se entiende por política de Estado, aquellas que forman parte de las estrategias centrales de un país, de una provincia. Son políticas que no varían a pesar del color político-ideológico de cada gobierno. Es decir son las que trascienden los sucesivos gobiernos hasta alcanzar sus objetivos; persigue satisfacer sólo a la voluntad general, apartándose de intereses partidarios o logrando el consenso entre ellos.

Pensar en una verdadera política de Estado debería tener como objetivo lograr que todos los habitantes de nuestro provincia, independientemente del lugar y las condiciones socioeconómicas del hogar del que provienen, tengan un acceso equitativo a bienes tan preciados como la alimentación, vivienda, agua potable, cloacas, educación, trabajo digno y atención médica, entre otras cosas.

Encontrar consenso para el establecimiento de políticas de largo plazo no es tarea fácil. A algunos nos gustaría que la redistribución equitativa de la riqueza, la justicia social, el combate sobre el hambre y la pobreza, la promoción de las economías regionales, el crédito accesible para las unidades productivas pequeñas y medianas, el fortalecimiento de las cadenas de valor en industrias estrategias en función del desarrollo económico y social, la educación pública, la salud, la seguridad ciudadana, entre tantas otras. Independientemente de la tendencia política existente en un contexto determinado, toda política de Estado debería guiarse por un proyecto a largo plazo sobre aspectos que tengan un valor estratégico, que no dependen o no deberían depender de los vaivenes de la actividad política. Si bien el uso correcto del término debe enmarcarse en todo aquello que afecta al conjunto de nuestra provincia y que tiene un evidente valor estratégico, con cierta frecuencia se abusa de esta denominación o directamente se emplea como un eufemismo que distorsiona el mensaje político.

Cuando en la distribución de recursos se privilegia la política partidaria, favorecer a gobiernos del mismo signo político, nos alejamos de conceptos como equidad, la voluntad general, en definitiva dejamos de gobernar para todos los santafesinos y dejamos de lado las políticas de Estado en la gestión de gobierno.

Las verdaderas políticas de Estado deben orientarse hacia el futuro. El político que sí impulsa unas políticas de Estado es considerado un estadista. En su línea de actuación intenta construir un proyecto de provincia al margen de los procesos electorales o de sus intereses personales.

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