Opinión

Scaloni, bien con el recambio y mal con los cambios

El entrenador de la selección argentina tuvo el mérito de renovar el plantel al que todavía no logró dotarlo de un rendimiento equilibrado

Jueves 24 de Junio de 2021

Lionel Scaloni llegó a un lugar de privilegio favorecido por las particularidades de la AFA que preside el Chiqui Tapia. Su falta de experiencia no fue impedimento para su designación al frente del seleccionado nacional. No obstante, el novel entrenador desarrolló una tarea de recambio en el plantel que varios de sus antecesores con mayor recorrido optaron por omitir. Entonces el actual proceso tuvo en su haber esa postergada renovación futbolística. Claro que pensar que la realizó sin la anuencia del capitán Lionel Messi sería un acto de ingenuidad. Más aún tratándose de un líder silencioso que impuso condiciones siempre desde el juego.

Pero el recorrido del seleccionado comenzó a evidenciar las dificultades que enfrentó Scaloni en lo táctico, ya que en el afán de fortalecer su meritoria política de renovación, incurrió en errores al pretender que ciertos jugadores ejecutaran funciones distintas a las que cumplían en sus clubes de origen, y aunque algunos de ellos exhibieron ductilidad para tratar de responder o disimular, el funcionamiento colectivo se resintió. A tal punto que con el correr de los minutos la certeza siempre se convirtió en incertidumbre.

Esto se hizo muy notorio en la zona de volantes, en donde Leandro Paredes y Rodrigo De Paul no lograron darle equilibrio a ese equipo ofensivo que pretende el DT, y no pudieron sencillamente porque es una dupla más dotada para la posesión y creación que para la contención.

No fue casualidad que De Paul alcanzara relevancia en la generación ante Uruguay cuando se desenvolvió como lo hacía en el Udinese, ocasión en la que Scaloni ubicó a Guido Rodríguez como volante central, para así compensar a un seleccionado que aún no logró sostener en el tiempo el protagonismo ofensivo que sistemáticamente mostró en los inicios de cada encuentro. Pero paradójicamente el DT volvió a cambiar frente a Paraguay. Es de esperar que haya sido por una cuestión de cansancio y no de inseguridad del cuerpo técnico, porque en ese caso el inconveniente sería más complejo.

Esta falencia, entre otras, se hizo notoria en el funcionamiento colectivo de los últimos cinco partidos que jugó Argentina, que el entrenador no pudo o no supo resolver con los cambios en plena confrontación, y ese aspecto es el que evidenció la falta de recorrido de Scaloni como estratega, ya que el oficio de un técnico queda demostrado cuando logra corregirse con las variantes que introduce.

Por supuesto que esto Scaloni lo podrá remediar con mayor recorrido y ejecutando la autocrítica que expresó en las conferencias de prensa, pero para ello será clave que asimile que el recambio necesita tiempo de aprendizaje, más cuando se tratan de muchos futbolistas también novatos en el seleccionado. Y para ello es determinante que cada uno cumpla con la función que más conoce para así articular mejor y ganar en confianza en forma conjunta.

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