Perotti

Salud y política, la nueva alianza

Claves. Los partidos comenzaron a evaluar nombres para las próximas elecciones. La pandemia dejará huellas que se incrustarán en las cuestiones electorales. Los responsables sanitarios ganan espacio y méritos.

Domingo 26 de Julio de 2020

Empiezan a proliferar las encuestas de imagen e intención de voto, por primera vez desde las elecciones de 2019. La cuarentena mantuvo en el freezer la numerología y las roscas. Por falso pudor de los políticos, quienes, por abajo de “la pública” ya habían comenzado la rosca.

   A menos de un año de las Paso a concejal, diputado y senador nacional, y de las ejecutivas a presidente comunal y alguna que otra intendencia, el peronismo empieza a atar cabos de la mano del presidente del partido, Ricardo Olivera, a quien el gobernador Omar Perotti le encomendó la tarea de ocuparse de las listas en los distritos menos calientes.

   Perotti, Alberto Fernández y Cristina Kirchner definirán quiénes serán los primeros candidatos a diputado y senador nacional. Para el peronismo santafesino casi todo dependerá de la performance del gobierno nacional, del estado de la economía. El tema provincial que lo azuzará será la inseguridad, con muy malos resultados desde enero.

   El tema de la violencia, los robos, arrebatos y delitos por el estilo ya se convirtió, además, en prioridad nacional. Santa Fe no se debe dejar ganar de nuevo por provincia de Buenos Aires y Caba a la hora de reclamar gendarmes. Mienten o tienen miedo de reclamar los que dicen que “con más efectivos no se soluciona nada”. A esos habría que pasearlos sin autos y sin choferes por las tardecitas y noches rosarinas.

Buenos números

Perotti tiene buenos números. Como Alberto Fernández (en caída), Pablo Javkin y casi todos los que gobiernan. Agradézcanle a la cuarentena. En las últimas horas conocieron al menos tres encuestas que derriban cierto microclima sobre la performance del mandatario, al menos en esos sondeos que se publicaron. No tiene para tirar manteca al techo, pero hay una valoración importante por su rol en la lucha contra el coronavirus. La preocupación central, que escapa a esos números positivos, es cuando se consulta sobre la performance en Seguridad, un mal clásico de Santa Fe. El caso Vicentin le dio al rafaelino una visibilidad nacional que lo hace rankear mejor en la comparativa con sus pares provinciales.

   De los opositores, por lejos, el que mejor está en las encuestas es Miguel Lifschitz, quien decidirá sobre la línea de definiciones en 2021 si será candidato a diputado nacional o permanecerá en la estratégica presidencia de la Cámara de Diputados. Si Lifschitz es postulante a la senaduría, un radical encabezará la nómina a diputados. Por el contrario, un legislador de la UCR irá como primer candidato a senador nacional y un socialista a la Cámara baja.

   Peronistas y socialistas se miran de reojo. “No es lo mismo para nosotros que vaya Lifschitz a senador que otro nombre”, admiten desde la Casa Gris. El ex gobernador tiene claro que la sociedad quiere que la oposición no tenga nada que ver con el peronismo gobernante, que la grieta se mantiene a full. Descarta un acuerdo electoral con el sello Juntos por el Cambio pero le da luz verde a la posibilidad de crear una nueva instancia con referentes que, ahora, están en la vereda cambiemita.

   Sabe también —y si no lo leerá en esta columna— que si acuerda con el macrismo en forma global se le romperá el Partido Socialista, aunque algunos ronronean: “Si se tiene que romper para ganarle al peronismo, que se rompa”. Lifschitz esta decidido a que no se rompa. Los socialistas tenían en la agenda, como el resto de las fuerzas políticas, una interna para dirimir liderazgos. Eso pasó para otro momento.

   Lo propio sucede en el PJ y el PRO. En el macrismo, el empresario y ex director del Banco Nación, Carlos Castellani, sería el nombre para reemplazar a Federico Angelini (Castellani fue el nombre designado por Angelini), pero la peste puso a estos temas en otros lugares de la agenda.

   ¿Y qué hará Javkin? Los manuales no escritos dictan que debería llegar a un acuerdo con Lifschitz que impida internas. Las internas dejan huellas. Y si no vean lo que pasó en el Frente Progresista tras la competencia entre Javkin y Verónica Irizar. Las internas disparan tensiones postraumáticas.

   Lo que parece haber zafado de ese manual que indica que lo que la interna separa el futuro no lo vuelve a unir es la relación entre Perotti y María Eugenia Bielsa. “¿Si podría ser candidata a senadora? La política es el arte de lo posible”, reveló a este diario una figura del PJ. La arquitecta está dedicada exclusivamente a la gestión, y sabe que el Ministerio de Vivienda y Hábitat será clave en el futuro mediato. “Se trabaja 24 horas por 24”, se escuchó cerca de ella.

   Esa tríada entre Perotti-Fernández-Cristina deberá encauzar el destino político, electoral e ideológico del Frente de Todos. Perotti no deberá resignar la expectativa que despertó en los sectores productivos su participación en Vicentin, que parece evitar, al menos por ahora, la expropiación.

   En Juntos por el Cambio hay más nombres que cuestiones concretas para las nóminas. Por ahí está José Corral pidiendo pista, aliado a Roy López Molina. Una extraña pareja que se va consolidando. ¿Por adentro de Juntos por el Cambio? López Molina mantiene una dura interna con Angelini, pero en el PRO rosarino los vínculos cambian como los pronósticos del tiempo.

   Hay una coincidencia entre el PRO porteño y el progresismo rosarino: los dos están pensando en sus jefes de Salud como potenciales candidatos. El eficiente Leonardo Caruana empieza a ser medido en las encuestas del socialismo. ¿Será la prenda de unidad con Javkin? Lo propio sucede con el mediático titular de la Salud porteña, Fernán Quiros.

   La salud es lo que importa, dicen las abuelas en el campo.

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