Opinión

Riesgos innecesarios para la salud de adultos y ancianos

Medicamentos. Es necesario tener suma precaución con la auto y polimedicación. Muchas personas no están informadas correctamente sobre los beneficios y problemas de lo que ingiere o se inyecta

Miércoles 18 de Octubre de 2017

Hace un tiempo se discutía en un sector del colectivo de las personas mayores por la restricción o suspensión de medicación sin cargos dinerarios de coseguros que se entregaban gratuitamente por parte de algunas obras sociales.

La principal misión de la prescripción en la receta médica y la dispensa de esos remedios por el farmacéutico, es el procurar o propender a mejorar la salud de los pacientes. Pero, desgraciadamente, muchos mayores no están informados correctamente sobre múltiples aspectos de esos remedios que toma o se inyecta, los efectos sobre su salud, los beneficios y los riesgos de problemas que pueden adquirir.

Nosotros, que pertenecemos a ese colectivo de mayores, debemos cuidar nuestra salud para continuar viviendo en plenitud con felicidad, que el eminente profesor Philippe Pitaud de un famoso instituto de gerontología social de Francia denomina al "envejecimiento saludable" al "pasaporte para el bien vivir en la vejez".

Nosotros, los médicos geriatras, sabemos fehacientemente que una persona mayor puede manejar perfectamente en promedio tres medicamentos con diferentes dosis a distintos horarios o frecuencias diarias, semanales o mensuales. Como la mayoría de los ancianos padecen algunas enfermedades que son degenerativas —producen parcial pérdida de células, reemplazo de tejido noble como el muscular por tejido fibroso que digamos es un tejido cicatricial que ocupa su lugar pero no funciona más como músculo y se achican por ejemplo el diámetro de las pantorrillas con el aumento de la edad; alteraciones deformantes en articulaciones como en las artrosis; envejecimiento del cristalino ocular—, se administran diferentes medicamentos; la mayoría de las medicinas alivian los padecimientos, pocos curan y muchos otros provocan efectos indeseables, efectos colaterales o tóxicos.

La máxima cantidad de remedios que puede controlar un anciano es de cinco tipos diferentes.

Suele fallar asiduamente la adherencia al tratamiento: quiere decir que el cliente o paciente no acepta ni realiza las indicaciones en la forma correcta y precisa del médico y no las cumple bien. Otros se suministran remedios sin prescripción médica (automedicación).

Por otro lado, es muy habitual en las personas mayores que acudan a múltiples consultas de muy variadas especialidades; cada galeno especialista le indica medicaciones diferentes, a veces se superponen los principios farmacológicos activos. Hay personas que llegan a consumir 14 o 16 medicamentos diarios. Pero aquí debemos subrayar la anatomía y las funciones de los sistemas del cuerpo en ancianos y cómo funcionan.

Si bien el hígado de un anciano de 75 años funciona como el de un joven, el aparato respiratorio tiene una reserva funcional menor al joven de 20 años en un 40 por ciento; y el sistema renal un 55 por ciento menos. Y aquí decimos todos: cuidado con las medicinas; los riñones concentran o diluyen la orina para mantener rigurosamente los valores del medio interno.

Pero atención con la auto y la polimedicación, que son una de las principales causas de insuficiencia renal crónica (permanente) y requieren muchas veces diálisis renal o transplante en los más jóvenes, con importante disminución de la calidad de vida. ¿Lo sabía usted ciudadano mayor? Entonces, hagamos lo mejor para nosotros: no dejemos influenciarnos, elijamos y acudamos a nuestro médico clínico de suma confianza, que integre todos los conceptos biológicos-sociales de la salud en los ancianos y rechacemos toda medicación sugerida por personas que opinan, ignorando absolutamente la medicina y producen daños por malos consejos.

José Alberto Trop

Médico Geriatra. Auditor. Gerontólogo.

Presidente de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Rosario

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