Reflexiones

¿Quién no quiere que las escuelas reabran y retornar a las clases presenciales?

Los actores centrales de la comunidad educativa están de acuerdo, con distintos matices, en volver a las aulas. Pero para que esto efectivamente ocurra se requiere construir consensos, por lo que todos deberían estar a la altura de este desafío histórico en medio de la pandemia de Covid-19. Hay discursos duros que siembran obstáculos.

Lunes 25 de Enero de 2021

No hay ningún actor central dentro de la comunidad educativa argentina que públicamente no exprese una posición favorable a que las escuelas reabran con todos los protocolos y así retornar gradualmente a la educación presencial en el ciclo lectivo 2021. Gobiernos, docentes, sindicatos del sector, alumnos y padres. Todos, con distintos matices, están a favor de que así suceda. Pero para que esto efectivamente ocurra se requiere construir consensos, por lo que todos, absolutamente todos, deberían estar a la altura de este desafío histórico en medio de la pandemia de Covid-19 que puso en crisis al mundo. Empezando por los gobiernos nacional y provinciales, que tienen la responsabilidad principal sobre las decisiones educativas. Es el poder político democrático el que debe ponderar con sus equipos técnicos la situación sanitaria y epidemiológica para el regreso a las aulas.

En el país las escuelas se cerraron en marzo pasado con la declaración del aislamiento obligatorio y las clases siguieron de forma virtual. Durante 2020 se hicieron grandes esfuerzos para garantizar la continuidad educativa a través de la modalidad a distancia, con un enorme trabajo de docentes, alumnos y padres. Pero los resultados del año escolar fueron, siendo benévolos, muy dispares. Primero porque quedó demostrado que la presencialidad es insustituible y segundo porque la pandemia acentuó las desigualdades que viven los menores en Argentina: la mitad de los chicos no tiene computadora ni acceso fijo a internet de buena calidad.

Un informe de Unicef es lapidario en este sentido: “El impacto del cierre de las escuelas ha sido devastador a nivel mundial afectando los aprendizajes, la protección y el bienestar de los niños y adolescentes. La evidencia muestra que son los chicos más vulnerables quienes sufren las peores consecuencias”. Si se tiene en cuenta que el 56,3% de los chicos menores de 14 años en Argentina son pobres se entenderá la magnitud de esta catástrofe.

El regreso a las escuelas es un debate que se da en todos los países del mundo y no es lo mismo lo que se sostenía al principio de la pandemia que ahora. Cuando el presidente Alberto Fernández dijo en el primer semestre del año pasado que “las clases pueden esperar” (ver acá), eso era lo que se hacía en todos los países. Pero después eso cambió. La pandemia no vino con un manual, el mundo está definiendo cada uno de sus pasos mientras camina. Solo basta observar la posición de dos prestigiosos organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef, que al principio de la pandemia recomendaron que las escuelas permanezcan cerradas, pero luego en noviembre pasado ya aconsejaron el regreso a las aulas.

La OMS afirma ahora que “las escuelas deben estar abiertas” y Unicef Argentina señala que “hay que regresar a la educación presencial en las mejores condiciones posibles de seguridad en todas las escuelas del país”. Y aclara que “en caso de necesidad de confinamiento se recomienda que las escuelas sean lo último en cerrar y lo primero en abrir cuando las autoridades comiencen a suprimir restricciones. La información más reciente disponible a nivel mundial indica que, con las medidas de seguridad necesarias, las escuelas no son el principal factor de transmisión en la comunidad” (ver acá).

La Nación y las provincias ya trabajan para priorizar la presencialidad dónde y cuándo se pueda. El ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, ratificó que “la presencialidad será el eje ordenador del ciclo lectivo 2021”. Si bien la realidad epidemiológica de coronavirus es dinámica y se deberá monitorear su evolución semana a semana, todos los distritos ya tienen al día de hoy un cronograma de comienzo de clases presenciales o bimodal (presencial y virtual).

Embed

El inicio en Santa Fe será el 17 de febrero para los séptimos grados y los quintos años del ciclo 2020, con un criterio semipresencial. Y el 15 de marzo volverá el resto de los alumnos de todos los grados, años y niveles. La ministra de Educación, Adriana Cantero, ya señaló que Santa Fe implementará un sistema bimodal, con presencialidad y virtualidad, para arrancar el ciclo lectivo 2021. El regreso de las clases alternará una semana en las aulas y otra a distancia, con grupos reducidos para permitir el distanciamiento, horarios acotados, uso de tapabocas, control de temperatura y sanitización de los establecimientos (ver acá). Además, también está previsto cómo se vacunarán a los 85 mil docentes y asistentes escolares ni bien lleguen las dosis a la provincia.La inoculación es prioritaria, pero no una condición indispensable. Si lo fuera sería imposible pensar en clases en el mediano plazo. Se irá avanzando con la vacunación del personal con las clases ya en marcha.

Para el funcionamiento de este plan es responsabilidad exclusiva del gobierno santafesino garantizar en todos los establecimientos de la provincia los recursos materiales y humanos para que se puedan cumplir con todas las medidas preventivas: instalaciones sanitarias dignas, agua potable, jabón, toallas descartables, alcohol en gel, termómetros y productos de limpieza, entre otros.

En la reunión paritaria entre el gobierno santafesino y los gremios docentes, prevista para el 5 de febrero, se discutirán salarios, pero también se pondrá sobre la mesa de debate todo este esquema proyectado por la provincia para transitar al menos los primeros meses del ciclo lectivo. Se debería acordar allí la mejor solución que contemple mantener abierta la actividad educativa presencial y, al mismo tiempo, preservar la seguridad sanitaria de docentes y alumnos.

https://twitter.com/sadoprosario/status/1352236886044106752

Pero a nivel nacional hay discursos muy duros que no están ayudando a construir el consenso necesario para el regreso a las aulas. Uno es el que sostiene el sector más radicalizado de la oposición de Juntos por el Cambio, que trata de instalar el tema educativo en la grieta peronismo-antiperonismo, en esa lógica maniquea de buenos y malos, con declaraciones altisonantes, campañas en las redes sociales e incluso convocando a una marcha para el 15 de febrero (ver acá). Todo esto poco ayuda a un debate sin hipocresías y a encontrar una solución al problema. Además, afirman que los gremios no quieren volver a las aulas, no quieren trabajar. Un discurso agresivo que busca tensar la cuerda promoviendo el enfrentamiento entre padres y docentes.

https://twitter.com/PatoBullrich/status/1348963676666134529

Y el otro es el que sostienen algunos pocos dirigentes gremiales al afirmar que si se abren las escuelas se está poniendo en riesgo todo el sistema sanitario del país. En ese tono está la desconcertante frase del sindicalista docente porteño Jorge Adaro, quien calificó de “criminal” el regreso a las clases presenciales (ver acá).

Ninguna de estas posiciones extremas y sobreactuadas aportan algo constructivo en un momento de excepcionalidad como el que se está transitando. Se necesita encontrar una salida a esta encerrona en la que se encuentra el sistema educativo en medio de la pandemia y para ello deben predominar las visiones sensatas.

La educación no puede ser un tema de puja, sino de consensos. No se trata de empezar las clases a cualquier costo, solo para los títulos de los diarios. Se trata de que comiencen de la mejor manera que se pueda, de la forma más segura posible y respetando todos los protocolos sanitarios. Y para eso todos los actores de la comunidad educativa deben mostrar voluntad de diálogo y apostar al éxito de las medidas que se acuerden.

No será fácil el regreso a las clases presenciales en medio de la pandemia, quién dijo que lo sería. Se está ante un desafío político, sanitario y educativo mayúsculo.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS