Opinión

¿Qué tiene Javkin en la cabeza?

Claves. El intendente electo anunciará en los próximos días la composición de su gabinete. Busca un equipo pluralista, con paridad de género, espejado en la gestión Binner. Tironeos con el socialismo.

Domingo 20 de Octubre de 2019

Pablo Javkin ya tiene definido su gabinete. Faltan sólo unos pocos nombres. Los anunciará luego de las elecciones del 27 de octubre. Un día de éstos. Fuerte perfil técnico, integración de género y juventud serán ejes de lo que viene. Pero, en el medio, hay cuestiones definidas y otras que ajustar.

La relación entre el intendente electo y el socialismo no es la mejor. Cerca del dirigente de Creo se quejan de que le postergan una reunión clave para terminar de definir nombres. Javkin quiere ser reconocido como el nuevo líder del Frente Progresista, algo que le admitió la concejala y ex rival interna Verónica Irizar en un programa televisivo. Sin embargo, dicen en las inmediaciones: "Una cosa es decirlo y otra llevarlo a la práctica".

Para él, el gobernador Miguel Lifschitz tiene definido que Irizar sea su candidata a concejal en 2021, algo que va en contra de su pretendido liderazgo interno. Habrá que ver, como primera instancia para mensurar el desarrollo de la relación, si el intendente electo y el actual partido de gobierno se ponen de acuerdo en el nombre del candidato o candidata para presidir el Concejo. Javkin no lo dice, pero no cuesta nada identificar a María Eugenia Schmuck, la edila clave de su espacio, como su aspirante para la poltrona. En el socialismo, un actual concejal admitió que no descartan proponer a Irizar.

Tácticas, alianzas y estrategias

Y es ahí, en el Concejo, donde el intendente futuro podría tener problemas ya que carece de concejales propios, al margen de Schmuck. Siempre y cuando no haya "affectio societatis" con el socialismo. Eso no parece ser un problema para Javkin, atento a la dinámica interna de los ediles oficialistas y a la estrategia transversal que el ex presidente de la Coalición Cívica tiene para su gestión.

Lo que Javkin necesita y buscará desde el primer día es crear su propia mayoría, hacer nacer el javkinismo. Por lo pronto, pese a los encontronazos, Lifschitz y Javkin estuvieron conversando cuatro horas y media en la casa del gobernador. "Tienen que entender que en el futuro el Frente Progresista depende de cómo me vaya a mí", soltó el futuro jefe del Palacio de los Leones en una reunión de su sector.

Aunque el gabinete se anuncie oficialmente dentro de algunos días, LaCapital pudo saber que Gustavo Ziñago será el secretario de Gobierno, el peronista Diego Gómez estará en la Secretaría de Hacienda, Sebastián Chale en Producción, Nicolás Gianneloni en Desarrollo y alguien del ámbito de la educación en Cultura.

Falta definir el nombre que ocupará la calificada Secretaría de Salud, entre otros cargos. Ese nombre saldría del encuentro que viene postergado con los socialistas. Por otro lado, no habrá grandes modificaciones en la grilla de secretarías.

Javkin dice tener bien presente el primer gabinete de Hermes Binner (su espejo para la gestión, comenta) , los criterios de selección y la forma de funcionamiento de su gestión futura. "Me importa el perfil de gestión de los cuadros que voy a incorporar, no el perfil partidario", despeja.

En las reuniones puntean que Javkin recibirá la administración con un déficit de casi 3.000 millones y otro tanto de deuda flotante. En Perotti hay interés de que Javkin salga al cruce de sus propios aliados sosteniendo que "el municipio está fundido", pero Javkin niega que se lo hayan querido imponer: "Con Perotti no hablamos de plata en ninguna reunión".

"Mire Fernández, yo soy ruso y Perotti es piamontés. Vamos a necesitar de usted", planteó Javkin, chispeante, en la reunión que mantuvieron los tres en el piso 15 de un hotel ubicado en calle Mitre al 100. Fue, justo, en el momento en que el fotógrafo tomó la instantánea.

Aunque se le pregunte una y mil veces por la composición total de su futuro equipo, Javkin repite como un mantra: "Estoy viendo". Un latiguillo para evadir primicias. Casi todo está definido.

A la par de sus movimientos recurrentes por los bares de la ciudad manteniendo reuniones con dirigentes intermedios y potenciales funcionarios, el intendente que viene no ahorra reuniones políticas nacionales. Ya dijo Martín Lousteau que es uno de los que Juntos por el Cambio intentará atraer para el posmacrismo.

Javkin asegura que no participará de Juntos por el Cambio en el futuro, pero sí intensificará los encuentros con el radicalismo. Hace un par de días participó de la presentación de un libro con Lousteau, Alfredo Cornejo, Enrique Nosiglia y Ricardo Alfonsín. "Pablo, si venís te dejamos la camiseta con el 10", le dijo el presidente de la UCR. "Yo jugué las inferiores acá, pero para llegar en primera tuve que irme a otro equipo", respondió el rosarino.

En ese ir y venir constante hacia Caba, Javkin se reunió con el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta. "Tenemos que trabajar juntos entre los porteños y los rosarinos", le planteó el dirigente del PRO, quien, antes, deberá ganar las elecciones en su distrito.

"Mirá, yo no soy de dar consejos. Pero hay que gestionar en cercanía con la gente, hasta que duela. No queda otra en estos tiempos", le dijo Rodríguez Larreta a su futuro colega. En las últimas horas, el intendente electo recibió un llamado desde Casa Rosada. "Obviamente que sí", respondió cuando le preguntaron si acudiría a un encuentro con el presidente de la Nación si es que lo convoca.

"En Santa Fe, es el año cero de un nuevo Frente Progresista, y hay algunos que no lo quieren entender", dicen que dijo, explicando la posición de su diputado provincial, Ariel Facha Bermúdez, en una reunión con legisladores de la coalición.

Para Javkin, una reforma de la Constitución "sería una excelente oportunidad para la autonomía de Rosario", y niega que Bermúdez sea el diputado 34, número mágico para aprobar la declaración de la necesidad de la Constitución. El peronismo, por una decisión de Perotti, está trabajando a full por la reforma y encontró un aliado que da que hablar: el radicalismo del Grupo Universidad y Julián Galdeano, actual titular de la UCR.

Ya sin saco y corbata, como fue su registro de campaña, el concejal suele explicar el silencio respecto a la falta de aval explícito a la candidatura de Roberto Lavagna: "No me ofrecieron ni el décimo lugar para alguien de mi sector. Insólito. No entienden que soy el intendente electo de Rosario. Las cosas ya no son como eran".

Desde el análisis político, frente a la ofensiva que intenta el peronismo para quedarse ocho años en la provincia y avanzar sobre Rosario, el Frente Progresista necesitará cerrar filas. Javkin y Lifschitz tendrán que encontrar puntos de acuerdo para evitar que, Martín Fierro dixit, se los devoren los de afuera. Salvo que Javkin propicie otro tipo de armado político.

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