Opinión

¿Qué hizo Dutra?

Un caso confuso. La imagen controvertida de un empresario se impuso sobre lo que debe dirimir la Justicia, que es si cometió delito. Un juez dijo que nunca lo hizo.

Martes 07 de Abril de 2020

Pasan tantas cosas y a tanta velocidad en esta inédita coyuntura histórica que algunos acontecimientos relevantes salen rápidamente de foco empujados por nuevos hechos. La novedad de la desvinculación penal del empresario gastronómico Ricardo Dutra produjo una corriente de estupor después de los hechos que lo llevaron en muy pocos días varias veces a Tribunales. Lo acusaron de haber quebrantado en 15 ocasiones el aislamiento obligatorio dispuesto por el gobierno nacional. Se instaló en su contra una muy fuerte idea de impunidad y de desafío a la ley luego de que distintos fiscales impulsaran acusaciones en un momento en que la conducta individual es vital para el cuidado comunitario. Lo que por debajo de esta correntada que mezcla sorpresa e indignación nunca quedó claro es una pregunta que debe ordenar todas las discusiones: ¿cometió Dutra alguna vez delito?╠

La respuesta que dio el juez Nicolás Foppiani es que no. Es una manifestación categórica y nada usual. Es muy raro que en una audiencia pública un juez le diga a un fiscal que lo puso frente a una persona acusándola de algo que no está prohibido. Tampoco es habitual que un magistrado de la misma instancia señale una cosa así luego de que una colega, dos días antes, había aceptado una imputación por 14 rupturas de la cuarentena y admitido una fianza de un millón de pesos, que era un acuerdo entre los defensores de Dutra y el mismo fiscal.

Esto es motivo de discusión porque introduce dudas. Pero para la sociedad que asiste a este debate lo más importante no es esto. En un caso en el que toda la prensa se detuvo mucho, en el que lo más conspicuo fue la imagen de un individuo esposado al que se le atribuía una conducta antisocial en un momento dramático, lo primordial es si los motivos por los cuales fue puesto en el centro de la atención pública eran valederos. Si de verdad en un acto de desprecio colectivo Dutra violó la ley una y otra vez.╠

Un juez dijo que no rotundamente y hasta ahora fue más fácil indignarse que observar la audiencia donde se expusieron los motivos. La gente tenía razones para la perplejidad porque con anterioridad la acusación no fue en la calle sino en Tribunales.

A Dutra, que circuló por diversos lugares de la ciudad, lo acusaron por dos situaciones. La primera es por no haber guardado la cuarentena obligatoria siendo que su mujer había llegado de EE.UU recientemente. Una persona llegada de un país considerado zona afectada por el coronavirus genera obligaciones en las personas que conviven con ella. Sin embargo una resolución del Ministerio de Salud de la Nación, en la que se basó el gobierno argentino para disponer el decreto de emergencia sanitaria 260/20, determina que los convivientes de alguien que llega de un país afectado no deben acatar la cuarentena quedándose en su domicilio cuando el viajero no presente síntomas.╠

La segunda situación es haber circulado quebrantando el posterior decreto de aislamiento obligatorio para todas las personas que habiten el país. Como se sabe este decreto establece excepciones para los que cumplen actividades esenciales. Dutra expuso su condición de dueño de una empresa de alimentación que prepara raciones para 25 efectores de salud públicos y privados de Rosario. Por ese motivo estaba exceptuado de guardar aislamiento. Según dijo, la entrega de 15 mil raciones lo obliga a ocuparse de tareas en persona. El fiscal señaló que al ser dueño de la empresa no debía estar en la calle. La defensa respondió que tanta demanda logística le impone, como a los líderes de muchas empresas, estar en su ámbito normal de trabajo. Y que, además, la normativa no distingue entre roles del personal de las actividades exceptuadas, sean dueños u operarios.╠

La mujer de Dutra, que trabaja como empleada en el depósito de su empresa, guardó la cuarentena al volver de EEUU. Luego fue a la Dirección de Epidemiología y obtuvo un certificado que indicaba que estaba bien de salud. Entonces se reincorporó a la actividad de la empresa, que estaba exceptuada, sin embargo, en esa circunstancia fue detenida con prisión domiciliaria.╠

El argumento del juez

Después de escuchar a las partes Foppiani dijo que tanto a Dutra como a su pareja los llevaron a la Justicia por un hecho atípico. Esto quiere decir que la acción que le reprocharon no está penada. No violó la cuarentena al salir de su casa donde estaba su pareja tras llegar del exterior del mismo modo que no se quedaron en sus casas los familiares convivientes de 190 secundarios que llegaron de Italia hace un mes. Ninguno de esos chicos tenía síntomas, ni había constancia de que se hubieran contagiado, ni sospechas de tal cosa. Igual que la mujer del empresario. Tampoco estuvo mal que Dutra circulara por la calle porque estaba exceptuado por el decreto de aislamiento. Es el argumento del juez.╠

Por supuesto que hay cosas llamativas. Los mismos defensores que alegaron que no había delito dos días antes ofrecieron una abultada caución para que su cliente detenido una y otra vez no quedara bajo encierro. ¿Por qué proponer una fianza millonaria para una persona no alcanzada por la obligatoriedad del aislamiento? Tal vez porque era domingo y eso permitía estudiar el caso con detenimiento. Queda la duda porque quien está exceptuado es lo primero que diría. Quien llega a un acuerdo con el fiscal como imputado es porque en principio parece aceptar la ilegalidad de su conducta.╠

El decreto presidencial exceptúa algunas actividades por ser esenciales para la comunidad. Eso no significa que ese permiso se utilice como franquicia para hacer cualquier cosa. ¿Hizo eso Dutra? En la última audiencia al menos si hubo tal exceso o abuso no se especificó. Acá hay un debate jurídico porque previamente una jueza, Patricia Bilotta, había validado la fianza de un millón de pesos para que no saliera de su casa y Dutra luego salió a buscar un comprobante a una comisaría. El debate se da porque Foppiani, que debía considerar esta infracción, revisó hacia atrás diciendo que en ninguno de los casos previos había delito. A la luz de los decretos parece deducible que no había. En Tribunales hay un debate mordaz acerca de esto porque lo que se cree es que un juez avanzó sobre la resolución firme de una jueza de su mismo escalón que pareció pensar lo contrario. También muchos allí creen que Foppiani tenía razón.╠

Esto se dirimirá donde corresponde pero no es lo más importante. El debate debe empezar por otro lado. A Dutra no lo pusieron delante de un juez penal por evadir impuestos, tener testaferros o traficar sustancias prohibidas. No debía dirimirse lo que pensamos de él sino lo que hizo. Lo llevaron por violar la emergencia sanitaria y el aislamiento preventivo. Y un juez dijo que no cometió delito porque estaba exceptuado. Al decir eso el último juez se puso en un lugar incómodo pero respondió la pregunta esencial. Con el devenir del caso, que no terminó porque está apelado, es de esperarse que la Justicia Penal pueda remover el confuso mensaje que dejó con este trámite.

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