Opinión

Política, vacunas, aborto y good show

Fernández logró cerrar el año con un golazo en el Senado nacional

Jueves 31 de Diciembre de 2020

El gobierno nacional termina el año con un gol de esos que le pueden ayudar a remontar el partido. Por eso le pusieron tantas ganas al proceso que desembocó en la ley del aborto. En Santa Fe, todo es diferente al final de 2020. Un panorama neblinoso envuelve a la provincia.

 “Yo soy Perotti”, dijo el ministro de Seguridad, Marcelo Sain, en otro arranque de incontinencia verbal. No debe estar muy feliz el gobernador con esas expresiones: a partir de ahora, se sabe, por detrás y por delante de cada cosa que haga o diga Sain —por ejemplo injuriar a periodistas—, estará el gobernador. Así lo ha dicho el funcionario.

  Sería bueno tener una entrevista a fondo con el mandatario para trasladarle la pregunta: “¿Usted es Sain?”. Sea como fuere, el funcionario nacido y criado en Buenos Aires ha generado la frase del año, como buen superministro (y algo más) del gobierno de la provincia de Santa Fe.

  Perotti intenta construir sobre fin de año un espacio propio que no lo deje a merced de los senadores ni del kirchnerismo. Por eso no fueron al acto del martes ni su vicegobernadora ni los senadores no alineados con él ni los kirchneristas. Empieza un año en el que todo va a girar alrededor de las elecciones. No habrá un sólo hecho, decisión o pensamiento que no tenga que ver con los comicios de 2021.

  Esta columna ya adelantó que en marzo empieza a correr el escenario electoral, si es que las Paso se llevan adelante. A propósito, los gobernantes de la provincia ya deberían estar trabajando para anticiparse a la segunda ola de Covid, que, dicen los que saben, será irrefrenable. Si esa ola viene como se estima, las Paso se borrarán de un plumazo y cada partido deberá resolverla por las suyas.

  La tensión entre oficialistas y opositores en Santa Fe lleva a escenarios de tirria permanente. “A Perotti no hay que sacarle más nada. Lo único que hace es injuriar por medio de Sain. Así no se hace política”, dijo un diputado provincial de la UCR a La Capital. La ley tributaria salió con los votos a favor del Frente Progresista en Diputados y en el Senado, donde el bloque perottista votó en contra y el traferrismo se abstuvo. Increíble pero real.

  Ayer, cuando no se sabía el futuro de la proyectada ley tributaria oficialista (que sufrió notables modificaciones de la opsición) , una espada de la Casa Gris se lamentó ante este diario: “Mire, la verdad es que no tenemos con quién negociar, ni en diputados ni en el Senado. Antes, aunque había mala onda, el interlocutor era (Armando) Traferri. Ahora deberíamos negociar con el Frente, pero está todo mal”.

Buscando alternativas

  Nadie podría creer sin convertirse en naíf que las cosas van a cambiar en un año electoral. Desde la oposición, socialistas y radicales empiezan a sondear la posibilidad de llevar un candidato único a senador, convocando también a algunas referencias del PRO, salvo José Corral y Roy López Molina, quienes no tienen ningún colchón de aceptación. “Así como Sain es Perotti, Corral y López Molina, también”, dijo la fuente, con ganas de hablar.

  El socialismo antes de ir por un frente ampliado debe resolver su interna. Para abril está planteado el llamado a elecciones. Habrá que ver cómo se mueven las piezas. Lifschitz necesita ganar para legitimarse adentro del Frente Progresista e ir por nuevos horizontes. ¿Qué va a hacer Pablo Javkin? Seguirá por adentro del Frente Progresista, pero nadie sabe si le pondrá calmantes a la relación con Lifschitz, y algunos de sus principales referentes, o si todo terminara en una diáspora. A Perotti le encanta que Lifschitz y Javkin se peleen.

 A diferencia de otros gobernantes, Javkin mantiene buena imagen pública y parece haber entendido la necesidad única que tiene el rosarino a la hora de lo urgente y lo importante: la seguridad. En las últimas horas salió a reclamar por la deficiente gestión provincial, que lleva a Rosario a tener récord de homicidios en todo el país.

  La palabra del intendente es clave. A veces parece que la inseguridad en Rosario esta a merced de los delincuentes, y que nadie se ocupa porque están (las autoridades) en otros lugares.

  El 2021 no será demasiado diferente al 2020. No hay buenas noticias para este boletín. La crisis económica se reflejará como nunca y, para esmerilarlo, el gobierno nacional apelará a la mística de la vacunación. Parece de otro siglo. Con la ley del aborto, la administración del Frente de Todos se anotó un golazo que bien podría haber marcado el atribulado gobierno de Macri. Ni eso entendió Macri.

  En la Argentina no hay oposición, hay oposiciones. Por eso, el Frente de Todos tiene en la mano una victoria en las elecciones de mitad de mandato. Hay muchas oposiciones y un solo oficialismo. Nadie que sepa de política cree que el peronismo podría perder una elección con el Estado metido en el 80% de los hogares argentinos. Por eso hay un sector importante del oficialismo que quiere volver al IFE, pero ampliado.

  La grieta (todos los medios nacionales se preparan para defender a Fernández o al anti peronismo) podrá perjudicar al Frente Progresista, por eso son hábiles quienes bucean un acuerdo con el radicalismo, el panradicalismo y la centroderecha.

  Ese juego de ver quién es más progre sirve para ser el más testimonial del barrio, pero no para ganar elecciones. Nunca es triste la verdad.

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