Análisis político

Perotti-Javkin, dos a quererse

Claves. El acuerdo-salvataje que la provincia le dispensa a Rosario pone en foco la relación entre gobernador e intendente, afinada como un violín. El tiempo será testigo de cómo evoluciona llegados los tiempos electorales.

Domingo 09 de Agosto de 2020

Omar Perotti y Pablo Javkin juegan juntos. A un toque. Uno es peronista, el otro progresista. Ninguno de los dos llegó a ser lo que es por controlar sus frentes políticos. Los une la necesidad y la posibilidad de liderar sus espacios macro.

Walter Agosto le abrió las puertas del Ministerio de Economía a Javkin. El hierático titular de la cartera de Hacienda (eficiente y experimentado en el manejo de los números, al margen de que a algunos no les guste su manera de administrar la caja) sabía que el intendente rosarino llegaba a visitarlo con los números en llamas y con deudas por cumplir. Justo en agosto.

El resultado de la historia es conocido: Perotti habilitó los números de Agosto y Javkin hizo clink caja. Según el plan original, la Municipalidad de Rosario debía comenzar a devolver el monto de 1.600 millones de pesos que, con el tiempo transcurrido e intereses, lo elevó a casi 2.000 millones de pesos.

La historia económica y financiera es conocida, y este diario le dio amplia difusión. Pero lo que importa son los considerandos políticos de una relación que funciona como un violín Stentor, la mejor marca de plaza.

Antes, ahora y después

Javkin, quien ahora no podía pagar una cuota de aquellos montos que en su momento Miguel Lifschitz (gobernador e intendente de hecho de Rosario) le había otorgado a Mónica Fein, ahora terminará de abonar en el mismo momento en que se hagan las elecciones de 2023.

Tendrá Perotti un discurso de campaña para el peronismo: "Le ayudamos a Rosario a salvarse del incendio". Como le dijo una de las mejores espadas de la Casa Gris a LaCapital: "Pablo (por Javkin) se va con la felicidad en el rostro, pero amor con amor se paga". Léase, la gobernación le pedirá favores políticos al jefe de Creo. Más ahora cuando lo que necesita el peronismo es que el Frente Progresista no llegue unido a las elecciones, Todos lo desmentirán.

Pero tampoco es tan sencilla la historia. Javkin llegó a cumplir su sueño merced al apoyo de todo el Frente, siempre jugó muy lealmente adentro de la coalición y no va a rifar su prestigio haciendo una alianza todoterreno con Perotti.

A Javkin lo votó el antiperonismo, incluso el que habiendo sufragado por Roy López Molina en 2017 ahora interpretó que la garantía para que no gane el kirchnerismo era Javkin. No por algo López Molina salió tercero.

Lo importante es que ahora la Municipalidad de Rosario tiene aire para poder trazar horizontes con los proveedores (mil ocho millones de pesos) y para eso contribuye la posibilidad de emitir deuda a corto plazo mediante el uso de Letras. Los dos, Perotti y Javkin, deben agradecerle a Martín Guzmán que, mediante el acuerdo con los bonistas, impedirá que el país se caiga de la cornisa. De lo contrario no habría juguetes para nadie.

Perotti logró salir de cierto estancamiento, al margen de la lucha contra la pandemia, y va camino a erigirse en un directo responsable de que los municipios y comunas puedan pagar sueldos y deudas. "¿Vieron que no era un capricho el pedido de emergencia y necesidad? Recibimos el gobierno sin plata, en plena crisis, y a las pocas semanas se nos vino la pandemia. No se dijo hasta ahora, pero en aquellas charlas se habló de la deuda que tenía Rosario. La única manera que teníamos de hacerle el gesto a Javkin era por estas cosas que luego se votaron. Ahora sí vamos a poder salir a colocar deuda", trasladó una fuente principal del perottismo. No hay que olvidar que el intendente chocó con socialistas y correligionarios en defensa de la emergencia/necesidad.

La relación política entre los dos gobernantes va camino a reeditar lo que ocurría entre Jorge Obeid y Hermes Binner. "Somos amigos, y eso me enorgullece", decía el gobernador peronista, quien invitaba a Binner a comer asados a su casa rosarina de Fisherton. Como el Tati Vernet al Vasco Usandizaga. Perotti no tiene casa visible en Rosario. Debería tenerla.

Puerta abierta

También necesitaba el gobernador no ingresar en zona de turbulencias con Javkin, quien se ha portado como un opositor más que responsable ante el coro opositor que le reprocha al mandatario esquivarle el bulto a Rosario en materia de seguridad, otra pandemia que azota a los rosarinos. Javkin le abre la puerta de Rosario a Perotti, pero deberá manejar con prudencia ese andarivel. La gente le reclama a los que tiene más cerca, no sabe que la responsabilidad por la seguridad es casi exclusiva jurisdicción provincial.

Estos gestos de buena vecindad, entre un gobernador peronista y un intendente del Frente Progresista, deberían tener como límite el año electoral. Ahí se depositan las expectativas de todos. ¿Javkin será un activo protagonista de la campaña frentista o apelará al laissez faire, laissez passer (dejar hacer, dejar pasar)?

No es un dato menor: Javkin y Perotti miden muy bien en Rosario. Pero Miguel Lifschitz, como el rafaelino, también tiene muy buenos números, en Rosario y el resto de la provincia. Esa encuesta también favorece a Fernández y arroja datos muy negativos para Mauricio Macri.

El avance del coronavirus pone de nuevo la mirada en la gestión. Lo peor es no hacer nada. Perotti y Javkin deberán tomar medidas que la crisis sanitaria reclame, aunque vayan en contra del gusto supuestamente popular. Mal no les fue.

Lo concreto es que, mientras Fernández, Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof conviven en un mar de desconfianzas, en Santa Fe Perotti y Javkin encabezan un dueto casi de aliados.

En la relación con Rosario, para un peronista, hasta aquí, no hay nada mejor que un progresista.

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