Opinión

Pasaron cosas y Rosario espera otra realidad

El anuncio de inversión para seguridad y la preocupación mostrada por el presidente de la Nación ante el reclamo de Javkin genera expectativa en la ciudad

Miércoles 30 de Septiembre de 2020

Qué oportuno y certero estuvo, el martes pasado, Alberto Fernandez en Rosario. Un discurso ejemplar, haciéndose cargo de la situación por la que atraviesan los rosarinos, que sufren la triple pandemia: inseguridad, coronavirus y humo.

   Así como desde esta columna no se ha trepidado en criticar al presidente y al gobierno nacional —y se seguirá haciéndolo en tanto cometa errores—, se reconoce que ha sido el más enfático a la hora de visibilizar los problemas de seguridad que tiene Rosario. El “le pido al gobernador que le preste atención a Rosario” sonó como la frase más trascendente desde hace meses e involucra un montón de cosas, algunas de las cuales ya fueron explicadas.

   El presidente está al tanto de la crisis de seguridad, y no puede entender cómo una ciudad como Rosario parece liberada, repleta de asesinatos y ahora con un mapa preocupante del delito mal llamado “común”. Hubo gestualidades, luego de que el intendente Pablo Javkin alertara en medio de su discurso y reclamara apoyo nacional.

Mejor para todos

Debería entender el gobernador Omar Perotti que es en favor de su gestión que la prensa independiente, el mismo intendente Javkin y otros protagonistas de la rosarinidad le reiteren su pedido de mejora en la administración de su gobierno.

  Todo lo que ha podido hacer bien, incluso llegar a un acuerdo con los docentes en medio de la crisis, se desbarranca cuando de seguridad se trata. Está a tiempo de reaccionar. Nadie, con honestidad intelectual pretende que las cosas sigan como hasta ahora: hay casi 160 muertos y ausencia de patrullajes visibles. Hasta en el centro de Rosario.

   Perotti está convencido de que a él le exigen soluciones en nueve meses, cuando la inseguridad lleva doce años, lo que duró el tiempo del Frente Progresista. Se ha criticado —y mucho— las gestiones en seguridad de sus antecesores. Por eso el progresismo perdió las elecciones con Perotti, le diría un ciudadano común. Por eso fue tan exitoso el “orden y paz”, consigna del publicista exitoso Ramiro Agulla.

   Nadie en su sano juicio podría exigirle a Perotti que elimine la inseguridad de Rosario y el resto de la provincia de Santa Fe en nueve meses ni en un año. Sí, se le recuerde la consigna madre por la que salió a pedirle el voto a los rosarinos. Y los rosarinos estuvieron de acuerdo: parar el desorden y pacificar. ¿Eligió el instrumento correcto?

La mejor inversión

Fernández, en su impecable discurso, anunció el envío de tres mil millones de pesos, exclusivamente para ser destinados a la seguridad. Es toda una noticia frente a los cuarenta (40) agentes federales que envió la ministra nacional de Seguridad. Resultaría gracioso de no ser tan grave.

   En una entrevista con el periodista Sergio Roulier, en De 12 a 14, la ministra Sabrina Frederic pareció no contar con buena información sobre lo que pasa en la ciudad de Rosario. Dijo que los asesinatos se habían incrementado desde mayo tras haber logrado buenos números. Error: nunca hubo un verano con tantos muertos como el del 2020. Sería positivo que se infrormen y se ocupen de Rosario como se ocupan de la provincia de Buenos aires.

   Esos dichos de Frederic pudieron haber esmerilado los adjetivos del presidente, pronunciados en la tarima de la Sociedad Rural. Como si se tratase de una sopa contaminada, Rosario duplica en casos de coronavirus a Caba, la provincia quedó segunda, detrás de provincia de Buenos Aires, y los historiales de violencia son superiores a territorios como Mendoza, Córdoba, Entre Ríos y el resto de los Estados. Para no hablar del territorio bonaerense, donde los índices de homicidios aparecen y desaparecen como en la serie The Wire, del genial David Simon.

   Lo cierto es que ahora los rosarinos están un poco más adrenalinizados y con la estima un poco más alta tras lo anuncios del presidente de la Nación. Y quieren ver que esos tres mil millones para el Ministerio de Seguridad se vean en la calle, en el centro, en los barrios. En forma de presencia policial.

Gestión y votos

Cuanto mejor le vaya a la Casa Gris en esta materia mejor le irá electoralmente en 2021. El año próximo será un parteaguas de la historia. No habrá reelección en Santa Fe en 2023, una excelente decisión de los que redactaron la Constitución. Si le va bien electoralmente a Perotti con sus candidatos transitará sus dos últimos años de una forma diferente a la que tendrá que enfrentar si le va mal.

   Pero no se trata de Perotti en forma unívoca, ni del perottismo: el más interesado es el gobierno nacional, el presidente de la Nación. “¿Por qué se cree que el presidente dijo lo que dijo? El quiere ganar Santa Fe para romper ese escenario de voto macrista. Y no se olvida de que Macri ganó las presidenciales en la provincia. A buen entendedor, pocas palabras”, dijo ayer desde las alturas del poder una fuente válida.

   Para hacer una tortilla hacen falta romper algunas cosas. Para mejorar en lo que se está mal y lograr luz propia, a veces, falta cambiar algún fusible. Nada es imposible.

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