Opinión

No son buenos tiempos para nadie

Claves. Los números del Indec empiezan a confirmar las especulaciones teóricas: la economía ofrecerá el peor escenario para hacer campaña o "vender" un candidato.

Jueves 24 de Septiembre de 2020

Como dice la canción de Estelares: “Eran malos días para la guerra, para la fiebre, para el espanto, para todo lo que quieras”. Así estamos.

   El Indec empieza a poner en números los efectos económicos de la pandemia y de la mala gestión de gobierno. A esos números nacionales, en Santa Fe hay que agregarle la “pandemia de inseguridad”, con una curva cada vez más ascendente. En medio de este escenario sombrío, pronto, oficialistas y opositores, saldrán a pedir el voto en la bota.

   El fracaso global del país en materia de combate a la pandemia se refleja en los números. Sin distinciones. Eso genera una situación poco verosímil desde el punto de vista del deber hacer. Cuanto peor está la situación en Santa Fe, hay más chances de liberar restricciones que de retroceder de fase. Es que en estos meses el principio de autoridad está lesionado.

   Y si no que lo diga el propio presidente de la Nación, Alberto Fernández, que cae como un piano desde un lugar altísimo en el que lo puso la pandemia. En paralelo, la caída en los números del gobernador Omar Perotti (13 puntos promedio, según la consultora Innova) obedece también a la inseguridad (152 muertos desde enero de 2020 solo en Rosario), no sólo al tobogán sanitario.

Mitos y falsedades

La mala gestión en seguridad de la provincia también empieza a rozar al intendente Pablo Javkin, aunque la Municipalidad no tenga demasiadas atribuciones sobre la cuestión. Un dato que preocupa es que va desnudándose la mirada naif sobre los homicidios en Rosario. Esa que dice “se matan entre ellos”, en alusión a las bandas narco. Pues bien, lectores la inseguridad se llevó la vida de adolescentes de 14 años. Y vale recordar el crimen de Sebastián Cejas, a la salida del Hospital Español. ¿De qué “se matan entre ellos” hablan?

   El gobernador Perotti tuvo que salir a dar la cara el día después de la muerte del chico Cejas, diciendo: “Nos faltan más policías en la calle”. Tiene razón el jefe de la Casa Gris. En Rosario no se observan patrulleros ni en la zona más céntrica, lo que convierte al casco histórico en una especie de Blade Runner conjetural, luego de las 19 horas.

   A medida que se extienden los pronósticos preocupantes sobre el mantenimiento en el tiempo del Covid 19 caen las voces que creían que la temporada electoral del año próximo sería regida por criterios de normalidad. En los meses del Zoom, todos están hablando con todos.

El nuevo chico de la tapa

Desde Caba, la nueva figura de la tapa, Horacio Rodríguez Larreta, le dio indicaciones a Diego Santilli para que intente ordenar al PRO rosarino. Es mas fácil que caiga nieve en primavera en el norte santafesino.

   Casi nada quedó de aquella lista potencial que iba a tener el macrismo local. Federico Angelini impuso nombres de su sector político en la conducción del partido. Roy López Molina, en cambio, airea su alianza con José Corral, voceando complementariedad política (él es PRO y el ex intendente, radical) y territorial (él es rosarino, y Corral de la ciudad de Santa Fe).

   Hace unas horas, el presidente de Diputados, Miguel Lifschitz, también tuvo una videoconferencia con progresistas de cercanía. Lifschitz mira y olfatea el escenario antes de tomar cualquier decisión sobre su futuro político.

   Es la mejor referencia que tiene hoy por hoy la oposición santafesina para posicionarse en 2023, pero un político que quiere ser gobernador a futuro debe estar en campaña permanente desde 2021, aunque no sea candidato a nada.

   En ese ir y venir de tácticas inmediatas llueven las encuestas. Caen todos, pero el único que tiene mayor imagen positiva que negativa (de los dirigentes nacionales) es Rodríguez Larreta. Habrá que ver si se trata de una flor de estación o la oposición encontró un nombre para suplir las limitaciones de Mauricio Macri, el dirigente con peor imagen en Rosario.

Liderazgos necesarios

En el peronismo santafesino hay que empezar a mirar hacia Agustín Rossi, un dirigente que adquirió centralidad a la hora de la conducción política y tiene el liderazgo de La Corriente, la vertiente kirchnerista más profusa y de mayor peso político, junto a La Cámpora y el Movimiento Evita. ¿Ya les comentaron a las referencias de esos espacios peronistas que a fin de año habrá cambio de gabinete en la Casa Gris?

   Para ganar las elecciones en 2021, Perotti no sólo deberá celebrar un acuerdo con Fernández y Cristina Kirchner, sino que deberá contentar a quienes le militaron la campaña en 2019. “El jefe ahora es Perotti”, decía Rossi luego del triunfo. ¿Le cierra a todo el peronismo la dupla Roberto Mirabella-María de los Angeles Sacnun? Si la repuesta es afirmativa, ¿Rossi se conformará con que su sector juegue solo a diputado nacional?

   Poco a poco, también va adquiriendo un lugar más referencial la vicegobernadora, Alejandra Rodenas, integrante del espacio que conduce Armando Traferri, el influyente senador sanlorencino que no tiene relación lineal con el gobernador.

   En medio del inicio de las roscas, el Indec empezó a dar el formato sobre el cual transcurrirá la campaña. Y todavía falta lo peor de los anuncios oficiales: casi la mitad de los argentinos es pobre.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS