Opinión

Movi vs. Sube

Transporte urbano. Por qué complica a Rosario la iniciativa de la Nación

Viernes 31 de Agosto de 2018

Nadie desconoce en la ciudad que el sistema de cancelación mediante tarjeta lleva más de 20 años de historia, tampoco que la tarjeta sin contacto hoy es un hecho y un ejemplo de funcionamiento que además puede ser utilizado para múltiples servicios con la potencialidad de anexarle más.


Por otra parte, respeta cada una de las franquicias que están vigentes en nuestra ciudad por las respectivas normativas y permite el trasbordo a tarifa diferenciada.

El ministro de Transporte, fiel a su estilo, ha anunciado la adjudicación en estos días de 800 ticketeras para la tarjeta Sube, con un costo aproximado de casi noventa millones de pesos para implementar el Sube en nuestra ciudad. Cifra que suena más sideral, cuando pensamos que la inversión ya está hecha en las Movi actuales.

Pero como siempre, más allá de los avatares y disputas políticas, esto tiene su historia. Los subsidios al transporte nacieron allá por el 2001, llevamos más de 17 años de distribución con dudas, asimetrías, denuncias, etc. Y establecida esa distribución por más de 100 normas que se han ido superponiendo, modificando, complementando, etc. etc., las cuales el actual gobierno nacional también las ha acrecentado.

Dentro de toda esta multiplicidad de sistemas, normas, organismos intervinientes, etc., nace el Sube, que en concreto vendría a ser el sistema que le permitiría o permite al gobierno nacional certificar lo que le pagaban a los empresarios del transporte, teniendo información cierta o aceptable; situación que en el caso de nuestra ciudad teníamos desde antes del 2001 la certeza plena, de pasajeros, kilómetros y unidades.

Así es como nace el Decreto 84/2009: "Ordénase la implementación de un Sistema Único de Boleto Electrónico (Sube) como medio de percepción de la tarifa para el acceso a la totalidad de los servicios de transporte público automotor, ferroviario de superficie y subterráneo de pasajeros de carácter urbano y suburbano" . A su vez este decreto ha sido complementado y/o modificado hasta el momento por 50 normas. Asimismo, dentro de los requerimiento funcionales y operacionales, se establecía que la coexistencia del Sube con sistemas electrónicos que estuvieran en funcionamiento, debían ser adaptadas o reemplazadas para que sean compatibles con la tarjeta Sube.

Al gobierno de turno en aquella época le fue imposible imponer el sistema rápidamente, ya que no contaron con el cumplimiento de los empresarios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba) ni del Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba), la resistencia e ignorancia a la norma fue unánime, hasta que en 2010 se le tuvo que dar cabida para participar mediante la creación entre todas las Cámaras de la "Asociación Civil del Transporte".

Banco Nación Fiduciaria administra los fondos en una cuenta llamada Cuenta Global Sube, pero es la Asociación Civil del Transporte (Actrans) la que ejerce la administración y contralor del sistema. En definitiva, a los mismos empresarios que antes no se les confiaba en las declaraciones juradas que presentaban, hoy se les acepta la información que le brindan a Nación Servicios para distribuir los subsidios, pagos a un alto costo.

Seamos conscientes y podemos afirmar que no hubo intención alguna de "adaptar o compatibilizar" los sistemas de cobros, con nuestra Movi. Todas fueron idas y venidas sin lograr el objetivo que en principio se manejó con dilaciones mediantes. En el mundo se ha logrado que con distinta tecnología, en una estación orbital a la tierra, puedan convivir tecnologías de varias naciones distintas, si ya tanto Windows como Mac, pueden convivir, al igual que Android con Ios, como no se podrá compatibilizar tecnología para el mismo objetivo. Ridículo e inexplicable.

A la fecha el Sube está casi plenamente implementado en Ciudad de Buenos Aires y el Area Metropolitana Buenos Aires, pero siguen con algunas modificaciones y ciertos inconvenientes de compatibilización entre lo que se "quiere" aplicar como "beneficios" y trasladar eso a la parte tecnológica de soporte. Tal el caso de los boletos horarios con descuentos y la intermodalidad que comenzó a regir hace poco tiempo y que la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires reclama.

Políticamente a Rosario, de atarse las manos al Sube, le traerá problemas de incompatibilidades con franquiciados actuales, entre muchas otras cosas, y muchos de ellos quedarán sin franquicia o modificadas las mismas.

Por último, tengamos en cuenta que si bien en el Mundo entero hay diversos sistemas de subsidios al transporte de múltiple índole y complejidad, no hay "ningún" país que tenga un "único" sistema de pago del transporte de pasajeros para todas sus ciudades de más de 100.000 habitantes, y que lo recaude centralizadamente. Está bueno ser primero en algo, pero hay que ponerle claridad, restándole intencionalidad.

Conclusión. Nos manejarán los fondos, a cuenta gotas tendremos información, las empresas deberán pagar más comisión por el servicio, por ende aumentará el costo y si bien muchos usuarios tendrán beneficio en la tarifa, otros dejarán de ser franquiciados. Y todo se podría haber llevado adelante, con predisposición, empatía y sencillez.

Propietario: © Editorial Diario La Capital S.A. Inscripta en la Sección Estatutos del Registro Público de Comercio de Rosario al T° 80 F° 3602 N° 197 en fecha 19 de mayo de 1999. Director: Daniel Eduardo Vila. Dirección Nacional del Derecho de Autor (Registro de propiedad intelectual Nº 5354294). Prohibida toda reproducción total o parcial del contenido de este diario. Dirección, redacción, comercial, circulación y administración: Sarmiento 763, Rosario, CP 2000, provincia de Santa Fe.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario