Opinión

Manual de rarezas argentinas

Claves. Bajó la pobreza, pero habrá aumento del valor del gas. El gobierno se dio el gusto de dar una buena noticia, pero deberá darle respiro a la sociedad con los tarifazos. Escenarios políticos.

Jueves 29 de Marzo de 2018

Como dicen los relatores de fútbol: una de cal y otra de arena. El presidente de la Nación anunció, con datos oficiales, que la pobreza bajó al 25,7 por ciento a fines de 2017. Pero, en paralelo, el Ejecutivo admitió que se viene un tarifazo del 40 por ciento en el gas.

Mauricio Macri necesitaba de una vez por todas dar alguna buena noticia, atacado por todos los flancos opositores merced a la muy mala política inflacionaria y un esquema ciertamente inentendible: pretende el Ejecutivo bajar la inflación no dándole tregua a los aumentos en los servicios públicos.

El Indec no anduvo ayer con chiquitas. Anunció que el índice de salarios total aumentó 26,9 por ciento interanual en enero de 2018, que la actividad económica se expandió 0,6 por ciento en enero de 2018 respecto de diciembre y 4,1 por ciento interanual, que la construcción se amplió 16,6 por ciento interanual en febrero de 2018 y 17,9 por ciento en el primer bimestre. También reseñó que la industria creció 5,3 por ciento interanual en febrero de 2018 y acumuló un alza del 3,9 por ciento en el primer bimestre.

La frutilla de ese postre con buen sabor se dio con los datos del descenso de la pobreza: de acuerdo con los datos del Indec, 11 millones de personas se encuentran por debajo de la línea de pobreza y de ellos, unos 2 millones serían indigentes. Un pase al ras del piso para que Macri remarque que el país lleva tres meses consecutivos de crecimiento económico.

El gobierno sabe —al menos los funcionarios en los que descansa el presidente— que se terminó la luna de miel con una sociedad que le aplaudía todo de pie o que, al menos, le hacía honor al laissez faire, laissez passer (dejar hacer, dejar pasar). Ese momento inédito de las elecciones del 22 de octubre, con millones de argentinos olvidándose de votar con el bolsillo, ya fue. Ahora, Macri necesita dar "buenas noticias". Como decía Fernando de la Rúa, que no dio ninguna.

Macri dijo una vez asumido que a su gobierno deberían juzgarlo por los niveles de pobreza, y se propuso llegar a "pobreza cero", un objetivo de cumplimiento imposible. Alguien lo asesoró mal al presidente con esa frase.

Los agoreros del anuncio del Indec recuerdan que el índice que se dio a conocer corresponde al segundo semestre de 2017, comparado con igual período 2016 y que, para el primer semestre de este año, con las alzas de alimentos e inflación, resultará casi imposible que el índice de pobreza siga a la baja. Pero, siempre es hoy, cantaba Gustavo Cerati.

Un enviado de Marcos Peña a Rosario (funcionario él) reveló hace un mes y medio en una charla cerrada con dirigentes del PRO rosarino y provincial que deberían acostumbrarse a dar algunas malas noticias hasta mitad de año, cuando el macrismo deje inaugurada oficialmente la campaña de reelección de Macri.

Entre esas malas noticias está el aumento hasta 40 por ciento, a partir del domingo, de las tarifas de gas. La factura promedio pasará de 314 a 440 pesos. "Se trata de un nivel de consumo de imposible alcance para una persona que vive todo el año en su casa y utiliza al menos una cocina de dos hornallas, y mucho menos si en el hogar vive una familia tipo (pareja con dos hijos en edad escolar)", dijeron especialistas que cita la agencia NA.

Los tarifazos han sido una constante del ministro de Energía, Juan José Aranguren, y resultan difíciles de explicar en el marco de la preocupación que dice tener el gobierno por la falta de alternativas a la espiral inflacionaria. Parece un oximoron que las autoridades de Economía pretendan bajar la inflación recurriendo periódicamente a los tarifazos. Pero esto es Argentina. Y en Argentina casi nada es como debe ser.

En esta actualidad de una de cal y otra de arena el gobierno sigue contando con la inestimable colaboración de la oposición, un mosaico de dirigentes sin ninguna capacidad de liderazgo alternativo, capaz de poner en problemas a Cambiemos. Es más, hay señales de que muchos de los gobernadores empiezan a levantar bandera blanca de rendición, apostando solamente al desdoblamiento electoral para evitar la tracción de Macri en las provincias el día de los comicios nacionales.

En un par de cajones del despacho de Peña reposan encuestas encargadas por el oficialismo: todas dan victorioso a Macri en un mano a mano con dirigentes opositores. El mejor número de la oposición lo tiene Cristina Kirchner. Y como se escribió aquí hace más de un año: la única que mide es Cristina, pero con ella sola no alcanza. Peor es la ecuación con un postulante no kirchnerista. En ese vector, todos pesan menos que una tutuca.

En el ámbito de los gobernadores, del PJ y del Frente Renovador creen que si adelantan las elecciones en trece provincias, podrán sobrevenir trece victorias, como aperitivos a la elección presidencial. Para ello, más de uno empieza a querer establecer un frente que incorpore a otros sectores, como el socialismo santafesino. No hay que olvidar la excelente relación entre Florencio Randazzo, Miguel Lifschitz y Antonio Bonfatti. O entre el gobernador cordobés, Juan Schiaretti, y su par santafesino.

Habrá que ver cómo prospera el intento de los progresistas santafesinos de escalar en una coalición nacional que se parezca al Frente Amplio Progresista (FAP), de 2011. En el mientras tanto, algunos lúcidos dirigentes del macrismo empiezan a hacer cuentas y a preguntarse: ¿conviene al gobierno dividir aún más a la oposición o profundizar la grieta "hasta que choquen los planetas"? Sin embargo, no hay referencias con votos cautivantes, como para aspirar a una performance similar a aquella del FAP, segundo, aunque lejísimo de CFK.

Por ahora, ninguno tiene una respuesta definitiva. Esto recién empieza.

El gobierno sabe que, terminada la luna de miel, deberá llegar al 2019 con una mejor economía.

No todo es grieta, aunque le haya funcionado de perillas

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario