Opinión

Los derechos adquiridos en la mira de la Nación

Hemos recorrido juntos un largo camino, tanto en la ciudad de Rosario como en la provincia de Santa Fe, que hoy nos permite contar con derechos adquiridos garantizados.

Sábado 28 de Julio de 2018

Hemos recorrido juntos un largo camino, tanto en la ciudad de Rosario como en la provincia de Santa Fe, que hoy nos permite contar con derechos adquiridos garantizados. La salud pública marca un hito único e irrepetible y ya es un patrimonio de toda la ciudadanía. Han sido notables los avances en la inclusión social, y en la innovación y en la calidad de las escuelas públicas provinciales.

Una vez más el gobierno nacional da claras señales de cuáles son sus prioridades a la hora de administrar el país. Una fuerza política que se presentó ante los ciudadanos como una alternativa de cambio pero que hoy se encuentra inmersa en promesas que devienen, otra vez, en el desengaño. La realidad terminó impactando en el desencanto. Y la historia se repite.

El cambio que prometieron hasta aquí resulta desfavorable, prioriza los intereses de pocos por sobre los derechos de todos. No vamos a permitir que los derechos ya adquiridos, el patrimonio social logrado durante años de buena gestión, una gestión concentrada en garantizar derechos, en los trabajadores, en los niños y niñas, desaparezcan a causa de ajustes impuestos por organismos internacionales. Estoy dispuesto a ponerme al frente para evitarlo.

Macri prometió pobreza 0 y estamos en un 33 por ciento según el último informe de la UCA, en el país tenemos todavía 14 millones de pobres. Garantizó que, con el mejor equipo de los últimos 50 años, iba a bajar la inflación a un dígito, hoy ya se calcula superior al 30 por ciento anual. Aseguró que iban a controlar al dólar, y lo llevaron de $ 13 a $ 28, facilitando maniobras financieras de empresarios amigos, mientras que al ciudadano común se le evapora el poder adquisitivo. Macri juró que no iba a ser necesario el ajuste, pero hubo dos años de ajuste permanente y ahora vienen por las provincias. Y acá estamos.

Haciendo memoria, durante sus primeros años de gestión, el macrismo sedujo a los habitantes de nuestra pujante y productiva provincia con promesas de magnitudes tales como la inyección de 49.000 millones en obras durante sus cuatro años de gobierno, un aeropuerto internacional único entre Santa Fe y Paraná, posterior a la construcción de un puente que uniría ambas ciudades, otro puente entre Santa Fe y Santa Tomé, ampliaciones de las rutas nacionales 33, 34 y 11, tercer carril en la autopista Rosario-Córdoba, entre otras.

En el mismo sentido, otro proyecto que aparentaba ser muy ambicioso en sus inicios era el denominado "Plan Nacional Tres Mil Jardines", de los cuales a Santa Fe le correspondían 300. Prometieron 8, pero en tres años ninguno está terminado y ahora han anunciado que solo van a construir 5. Otras provincias viven una situación similar con obras empezadas y no finalizadas. Ante la obligatoriedad de la sala de 4 años a partir del ciclo 2015, la provincia buscó dar solución mediante convenios con municipios y ONGs que prestaron espacios para que funcionaran dichas salitas. Y con fondos propios provinciales se crearon 13 nuevos jardines que cuentan con 33 salas.

Los hechos también muestran una circunvalación de Rosario cuya ampliación arrancó en febrero de 2009, que el actual presidente anunció como culminada, pero aún restan sectores por finalizar como el puente intercambiador con la 34.

Asimismo, resulta notable la apropiación de logros que caracteriza al Pro. Por supuesto que existen proyectos con financiamiento parcial del gobierno nacional. Sin embargo, muchos se iniciaron y desarrollaron mayormente durante el gobierno de la presidenta anterior, e incluso varios se culminaron en el último período de esa gestión. Tal es el caso de los proyectos de urbanización en Rosario y región, para los cuales el 90 por ciento del esfuerzo en gestiones y obras son del gobierno provincial y municipal como, por ejemplo, en la Zona 0. Lo logrado como aporte del gobierno nacional suele ser luego de arduas conversaciones y acuerdos.

En cuanto al transporte, a partir de la quita de subsidio, el estado nacional dejó de cumplir con su rol de garantizar el transporte público. En Rosario pagamos el boleto de colectivo casi $ 15 cuando en Buenos Aires pagan $ 10, esto es así porque el 95 por ciento de los subsidios al transporte van a parar a Buenos Aires.

En setiembre de 2016, el gobierno nacional anunció inversiones por 23.000 millones de pesos para remodelar 19 aeropuertos, pero los de Rosario y Sauce Viejo no figuraron en sus planes. Hay un incumplimiento de la ley que dice que los aeropuertos que no pertenecen al holding Aeropuertos 2000 deben recibir inversiones. La provincia también compensó esta falta de Nación, y las mejoras, tanto en Sauce Viejo como en "Islas Malvinas" de Rosario, se realizaron con recursos propios. En este último lleva invertidos más de 1000 millones.

Lo mismo con obras fundamentales como acueductos, energía, escuelas, hospitales, centros de salud.

Las promesas incumplidas también afectan a la salud. Se advierten llanamente en la congelación de fondos nacionales, desde octubre de 2017, para los hospitales Iturraspe y Reconquista, el cese o demora en los envíos de vacunas, de medicamentos de alto costo y baja incidencia, de medicamentos para el sida y para la tuberculosis, lo cual deviene en la reaparición de casos, como el sarampión, luego de años de mantenerse controlados. Esto muestra a las claras la distancia que separa lo prometido en el Programa Nacional SUMAR con la realidad traducida en el avasallamiento de derechos.

No estamos solamente ante una situación de crisis económica. Hoy el gobierno nacional pone la mira sobre las obras públicas, subsidios al transporte, incentivo docente, programas de salud. Es decir, sobre el empleo, el transporte, la educación, la salud, todos derechos que siempre han sido y serán defendidos por nuestra gestión.

Hemos recorrido un camino que hoy nos permite contar no solo con derechos adquiridos sino con igualdad tangible de derechos. Ello se puede advertir en las escuelas públicas que en la actualidad están enfocadas en la inclusión, en la innovación y en la calidad educativa. También en la salud pública. Es innegable la satisfacción de saber que el paciente que se atiende en un hospital público hoy "siente" la igualdad. Lo logrado por la gestión del FPCyS en la provincia y en Rosario, marca un hito único e irrepetible y ya es un patrimonio de toda la ciudadanía.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario