Miradas

Los chicos siguen en fase 1

Miércoles 30 de Septiembre de 2020

Cada vez que el gobierno hace un anuncio vinculado a la pandemia muchos temen que se retroceda de fase. Y no puedo evitar preguntarme si aún no se dieron cuenta de que una parte fundamental de la población se mantiene desde marzo en fase 1: los chicos.

Cada vez que el gobierno hace un anuncio vinculado a la pandemia espero que mencionen a los chicos. Y no sucede. Salvo alguna alusión a que “en algún momento volverán a abrir las escuelas”, los menores suelen quedar asociados de manera automática al anuncio de turno que afecte al mundo adulto. Son invisibles.

Los nenes tuvieron apenas una semana de clase presencial este año. Hace seis meses que están encerrados entre cuatro paredes. Este año no hubo deportes (al menos para los menores de 12) ni se festejaron casi cumpleaños. Una larga temporada sin amigos ni abuelos. Todos los días parecen el mismo día.

Sí, los chicos tuvieron ocasionales recreos como reuniones afectivas y picnics en el parque, igual que los adultos. Pero no tienen los “alivios sociales” de los grandes que “tienen que” salir a trabajar, hacer compras o trámites.

En estas últimas semanas, al igual que apenas se declaró la pandemia, solo queda la opción de arrastrarlos para que nos acompañen a hacer mandados en negocios de cercanía o intentar seducirlos para caminatas recreativas a 500 metros de casa. “Caminemos” difícilmente sea una oferta atractiva para los más chicos. “¿Para qué salir si no puedo ir al parque, llevar la pelota o jugar con mis amigos?”, preguntan.

Los médicos dicen que los chicos no son población de riesgo. Pero los psicólogos aseguran que son de los que más sufren los efectos colaterales en esta pandemia.

Más allá del enorme esfuerzo que implican para docentes y alumnos las clases virtuales, los chicos perdieron “la escuela” como centro de socialización. Porque la escuela no son solo las clases, la maestra y la tarea. La escuela son los amigos, los recreos y los juegos. Es donde aprenden sobre el mundo y cómo manejarse en él.

Ahora todo el aprendizaje se hace en casa. Los llenamos de pantallas, les pedimos que aprendan, jueguen y mantengan vínculos en la virtualidad. Eso, en el mejor de los casos. Un estudio de Unicef Argentina sobre los efectos del Covid-19 estimó que la cantidad de chicos pobres se incrementará a 7,7 millones en el año 2020 y habrá 400 000 más en condiciones de extrema pobreza.

Cada vez que el gobierno hace un anuncio vinculado a la pandemia espero que mencionen a los chicos. ¿Llegará ese día?

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