Opinión

Lo peor no pasó

La devaluación que se posó en las últimas horas dejará un escenario repleto de malas noticias. La mano invisible del mercado hizo lo que el gobierno no podía hacer por pérdida de peso político.

Domingo 02 de Septiembre de 2018

Lo peor no pasó.

El gobierno de Cambiemos perdió el sabor a nuevo, se quedó sin ese olorcito a nylon flamante. Como tantos gobiernos en la historia inmediata y mediata de la Argentina no cumplió el contrato electoral. ¿Quiere decir eso que perderá las elecciones de 2019? No, de ninguna manera. Hoy, enfrente, no hay nada. Y las elecciones quedan tan lejos como Argentina de Rusia, donde, hasta hace menos de dos meses, había 50.000 argentinos disfrutando del Mundial. Ahora hay que pagar la cuenta. Así es este país de volátil, casi imposible de analizar con parámetros normales.

Cuando todos hablan de economía (muchos sin saber) es bueno detenerse en la política. Mauricio Macri está en problemas. Severos. Lo mejor que le pudo pasar es la licuación de deuda. Y que, al fin, el ajuste salvaje parece haber sido ejecutado por la mano invisible, no la de él, ni la de Nico Dujovne.

Curiosamente, o no tanto, todo el odio, el rechazo la exigencia de cambio pesa sobre la cabeza de Marcos Peña. Hay una sobreactuación de medios y periodistas que hasta ayer nomás consideraban al jefe de Gabinete como una especie de John Fitzgerald Kennedy redivivo. Ahora, Peña es lo que peor existe en el gabinete. Hay explicaciones varias sobre ese repentino cambio.

Peña es la última ratio de Macri, el que defiende los trapos a toda hora, el que le dice cuáles son las opciones. El que prende y apaga la luz, no sólo de la Jefatura de Gabinete, sino también la del despacho de al lado, donde, a veces, está el presidente. Los factores de poder habituales del círculo rojo no tienen llegada directa a Macri. ¿Por qué? Porque se interpone Marquitos.

Ese círculo rojo, del que participan también grupos mediáticos de peso, jamás le va a perdonar a Peña haberlos ninguneado hasta priorizar la inversión publicitaria estatal en redes y Google. Se le va a hacer difícil a Macri seguir manteniendo incólume la influencia de Peña. Se verá.

Pero el problema no es solamente Peña. Hay cuestiones, elecciones, gestos que no se entienden demasiado. O sí. Luis Toto Caputo era visto en el micromundo de las finanzas como el rey de la timba. ¿Cómo es entonces que el rey de la timba tiene que lidiar con la timba financiera que está demoliendo al país desde la presidencia del Banco Central? Al margen del juego de palabras, se trata de la necesidad y la desesperación.

Hoy Macri está defendiéndose con su tropa y, ni de lejos, piensa habilitar el juego a la UCR, que mira cómo se cae su castillo sin, siquiera, levantar la voz. No forman parte los radicales de la mesa chica ni son convocados a participar de las decisiones.

A propósito, ¿qué es lo que se cocina en Olivos? Una fuente calificadísima, reveló: "Hay que aguantar los trapos hasta cerrar el nuevo programa con el FMI, y esperar los anuncios fiscales. Luego, a rezar que nos crean. Si esto no se frena después de los anuncios, habrá que cambiar medio gabinete, sólo como último recurso".

En ese contexto, el informante, que transita sus días entre la Casa Rosada y el Congreso, le dijo a LaCapital que "hay una muy fuerte presión para que Macri lo eche a Peña, pero eso no va a pasar. Sería la última carta. En materia de gasto ya no hay más para ajustar. El presupuesto ya es un ajuste enorme".

El gobierno evalúa volver a imponer las retenciones al agro, algo que en términos políticos podría ser un severo error para Macri. Lo que se conoce en abstracto como "el campo" es el principal sostén del núcleo duro macrista. Ir en las malas contra ese sector le puede quitar el poco aval que queda en términos de nichos productivos.

Durante el primer gobierno de Cristina, tras la crisis del conflicto con el campo, el gobierno kirchnerista se refugió en su núcleo duro y avanzó en la ofensiva contra Clarín, la ley de medio, las estatizaciones. Eso le permitió conservar una minoría intensa que, finalmente, le hizo ganar las elecciones en 2011, con el 54 por ciento de los votos.

"La impactante crisis económica dejó sin juego propio a las novedades políticas en Santa Fe. La economía es un "pacman" repleto de malas noticias"

Políticamente, el gobierno debe pasar lo que queda del otoño, la primavera y el verano. Tiene que ganar tiempo y mantener la gobernabilidad. "No hay que darlo por derrotado al gobierno, salvo que se vaya antes. Si llega a marzo, será sinónimo de que mantuvo la gobernabilidad. Y ahí empieza otra historia", evaluó ante este diario una fuente muy calificada del gobierno santafesino.

La impactante crisis nacional dejó casi sin juego propio a las novedades de la política santafesina. Aquí empieza otra historia tras el rechazo legislativo a la reforma constitucional. En las próximas semanas se sabrá cómo se irán conformando las futuras listas. El gran dato lo tiene Miguel Lifschitz: ¿cuándo serán las fechas electorales?

En los próximos días, el Partido Socialista le pedirá a Antonio Bonfatti que sea candidato a gobernador y comenzará a definirse la posibilidad de que haya competencia en las primarias del Frente Progresista. En ese sentido será clave saber si el gobernador pasará a encabezar la lista de candidatos a diputado provincial. En las últimas horas, hubo llamados de Sergio Massa para atraer a Lifschitz a unas primarias nacionales con el panperonismo.

El massismo salió a operar un tercer espacio, que vaya desde el peronismo no K hasta el socialismo, con unas Paso para presidente de dos o tres fórmulas, y con listas únicas en las categorías provinciales y locales. "Está bueno para tener inserción en el debate nacional, y no licuar inserción territorial", se le escuchó a Massa.

Mientras tanto, Omar Perotti se reúne con intendentes y vuelve a recorrer la provincia, intentando salir del mal paso que constituyó para él toda la historia alrededor del tema del aborto legal. En algunos pasillos de la política se menciona a Alejandra Rodenas como la candidata a vicegobernadora del rafaelino. Otros, ubican en ese lugar a Claudia Giaccone.

Pero, la economía es la que marca el tiempo. Y la marcará por muchos meses más. Otra vez, Argentina vive un momento de infelicidad.

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