Opinión

Llop depende de Llop, pero tiene respaldo

"A mí no me afecta nada. Es más, si hubiera ganado me hubiera ido", dijo Juan Manuel Llop en rueda de prensa tras la caída en el clásico.

Lunes 11 de Diciembre de 2017

"A mí no me afecta nada. Es más, si hubiera ganado me hubiera ido", dijo Juan Manuel Llop en rueda de prensa tras la caída en el clásico. La frase no surgió por sí sola. No la dijo al pasar. Hay una historia detrás, un trasfondo que sólo algunos allegados al entrenador tienen en claro. Sus dichos absorben un mensaje por una situación que lo incomoda desde hace un largo tiempo y que a cualquiera le generaría cierta preocupación. O fastidio. O no ser valorado. Con las nuevas reglas de la Superliga todos los clubes deben tener al día los sueldos con sus planteles, caso contrario pueden ser castigados con quita de puntos. Y a esto Newell's ya lo padeció. Lo del cuerpo técnico va por otro camino diferente al de los jugadores y sufre las consecuencias económicas. Es por eso que el fastidio pasa también por ese lado. La deuda que la entidad mantiene con el entrenador.

Lo que dijo tiene cierta verosimilitud y, es casi un hecho, que si Newell's conseguía un buen resultado podía dar el portazo por la situación incómoda. Es por eso que al momento de poner la cara a pesar de la derrota, algo que siempre hizo Llop más allá de cualquier marcador, tiró al pasar como si nada que "si hubiera ganado me hubiera ido".

El traspié que dejó heridas en el mundo rojinegro lo obliga a repensar lo que circulaba por su interior. Algo que lo mantiene intranquilo como le sucede a muchos trabajadores de la entidad, por supuesto salvando las diferencias que existen en cuanto a las necesidades de uno y otro. La derrota dejó un dolor intenso que llevará un tiempo de recuperación. Quizás lo bueno es que el torneo se detuvo hasta fines de enero 2018 y el paso de los días hará su trabajo. Llop no corría riesgo en su cargo ni tampoco lo corre ahora por perder el clásico, más allá del sismo que se genera. Newell's le debe a medio mundo y no está en condiciones de invertir. Y tampoco con chances de conseguir aprobaciones desde la Justicia. También es cierto que cuenta con un plantel corto, con pibes que asoman y no tiene recambio. Necesitará el arribo de, al menos, tres refuerzos en la reanudación de la Superliga para intentar un andar más lineal que disimule los males leprosos y que le permita al Chocho conservar la idolatría de la gente. Un desafío por demás de importante de cara a 2018, aunque habrá que ver qué sucede con las secuelas que deja una derrota clásica. De todas maneras, el Chocho recibió anoche un fuerte apoyo dirigencial a su trabajo y seguirá siendo el conductor del equipo. Llop depende de Llop, pero tiene respaldo total.

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