Opinión

Las consultoras volvieron a pifiar

Pronósticos electorales. Los sondeos pueden fallar, y fallaron. Vaticinaban un triunfo de Fernández por 20 puntos en promedio, pero terminó siendo por ocho.

Martes 29 de Octubre de 2019

"Puede fallar". Esa era la frase que el mentalista Tu Sam decía antes de iniciar sus pruebas, advirtiendo que quizás no podría realizarlas correctamente. Y es justo la frase que deberían adoptar las encuestadoras de opinión que se dedican a realizar sondeos electorales. Es que pueden fallar, y así fue: en las elecciones presidenciales de anteayer terminaron protagonizando un nuevo papelón, que se suma al que hicieron en las elecciones primarias del pasado 11 de agosto. Si bien todos los vaticinios daban por ganador en primera vuelta al candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, éste se consagró anteayer presidente de la Nación por una diferencia de 8 puntos, lejos de los 20 puntos de promedio que pronosticaban los sondeos de la semana pasada (margen de error de /-3 por ciento).

De un relevamiento de 15 encuestas publicadas los días previos a los comicios, ninguno acertó el resultado final ni por asomo. La firma Consultora de Imagen y Gestión Política (CIGP) fue la que estuvo algo más cerca en sus predicciones: pronóstico 51 por ciento a 35 por ciento en favor de Fernández sobre Macri (16 puntos de diferencia), frente a 48 por ciento sobre 40 por ciento del escrutinio provisorio de anteanoche (ocho puntos de diferencia). Las otras encuestadoras estuvieron aún mucho más lejos de la realidad: la peor de todas fue EPYSU (29 puntos de diferencia, 56 por ciento a 27 por ciento). Este estudio se realizó a nivel nacional el 18 de octubre pasado, sobre 1.500 casos y paradójicamente se utilizó la metodología presencial: es decir, personas que entrevistan a los encuestados en sus hogares.

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Este sistema demostró que refleja más fielmente la realidad, pero a la vista está que este no fue justamente el caso. Es un método más caro por el despliegue de recursos humanos que implica, por eso las consultoras tratan de evitarlo. Prefieren los sondeos telefónicos, mucho más baratos pero que también evidenciaron enormes deficiencias a la hora de los vaticinios. Es el sistema conocido como IVR (respuestas de voz interactiva). Es la máquina que permite disparar miles de llamadas a la vez. El problema medular que tiene es que trabaja sobre teléfonos fijos, y se calcula que en la actualidad sólo la mitad de las casas en el país lo tienen, en mayor proporción pertenecientes a las clases más acomodadas. Pero eso no es todo, está estudiado que sólo los adultos mayores tienden a contestar estas encuestas telefónicas, ya que los más jóvenes no aceptan responder. Así, se sobrerrepresenta a un sector de la sociedad, con lo cual la base de sus encuestados no refleja al universo general.

Pero después del fracaso de la mayoría de las encuestadoras durante la Paso todo indicaba que no podía darse otro pifie generalizado. Se suponía que al armar su base de encuestados, podían preguntarles cómo habían votado en las primarias y cotejarlo con la realidad. Sin embargo, volvieron a errarle. Evidentemente, las encuestadoras deberán revisar sus metodologías de trabajo.

Curioso fue que las consultoras que más quedaron expuestas por los groseros pronósticos que dieron para las Paso no hicieron encuestas para las generales de anteayer. Se trata de Elypsis (integrada por ex funcionarios macristas y que en la primarias daba ganador a la fórmula oficialista), Poliarquía (vinculada al PRO y que también difundió números favorables a Macri) y Management & Fit (una de las predilectas del Grupo Clarín y que pronosticaba un empate técnico). Al menos de esta manera evitaron protagonizar otro papelón.

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