Aborto Legal

La revolución de las hijas

El debate por la legalización del aborto ha promovido que muchas y muchos contemos nuestras historias personales relacionadas con el tema.

Miércoles 13 de Junio de 2018

El debate por la legalización del aborto ha promovido que muchas y muchos contemos nuestras historias personales relacionadas con el tema. Y está bien que así sea, en especial cuando esas historias no se quedan en lo individual, en creencias propias e intentan sumar a una lucha colectiva. También vengo de una familia pobre, practicante de la fe católica y peronista. Ni mi papá ni mi mamá terminaron la escuela secundaria. Pero se propusieron que sus hijos lo hicieran y superaran esa meta. De hecho, muy a pesar de los designios que profesó la gobernadora María Eugenia Vidal en el retrógrado Rotary: los pobres llegamos a la universidad pública y nos graduamos.


Hoy esa historia de conquistas, en especial para las mujeres, se escribe entre generaciones y se abre paso en todos los terrenos: la educación y las sexualidades, por ejemplo. Como bien señalaba la abogada feminista Mabel Gabarra, "es la revolución de las hijas, que están educando a sus padres" (La Capital 12/06/2018 "La problemática del aborto entró a las escuelas"). Y es así. Con nuestras hijas y nuestros hijos aprendemos a desandar prejuicios, a construir —como podemos— un nuevo cuerpo junto a otros, a darle pelea a las culpas, a pensar en los derechos que tenemos y sobre todo a decidir libremente. Lo mismo pasa con las y los estudiantes, en especial quienes transitan en la escuela secundaria, que dan un paso adelante y meten en la currícula lo que la escuela y las políticas del Estado les retacean, hasta con dobles discursos. Eso se ha visto en estos días con los pañuelazos verdes que llenaron los recreos y se replicaron en las redes sociales. Se los ha visto reclamar para que se aplique la ley de educación sexual integral (ESI). Estudiantes que no esperan a que se debata en tertulias pedagógicas si el tema entra o no en la clase, y cómo hacerlo; saben que es una cuestión de derechos que hay que hacer valer. Y van por ellos.

En la Feria del Libro en Rosario, la decana de Filosofía y Letras de la UBA, Graciela Morgade, advertía sobre cómo las políticas de ajuste y conservadoras de Cambiemos avanzan sobre la ley de ESI, intentando retrotraerla a tiempos anteriores a su aprobación, donde el tratamiento se limitaba a la "educación sexual" en las aulas (con suerte), con una mirada biologicista y sólo ligada a prevenir embarazos ó cómo cuidarse de las enfermedades de transmisión sexual. La palabra "integral" que llegó con la ley de ESI no es azarosa, habla de una educación en la diversidad, contra los abusos y de respeto a gozar de una sexualidad placentera. Morgade mostraba un perfil de construcción permanente de esta educación y donde el aborto ya forma parte de este programa, no puede estar ausente. Un perfil a defender también en las escuelas.

Esas historias personales se transitan hoy en la bandera de la "Educación sexual integral para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal y seguro para no morir". Una bandera que se levanta en defensa del valor de la vida.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario