Opinión

Fracasados: ¿fracasados?

Con cierta liviandad se utiliza esta palabra para tildar a un atleta por no integrar un podio en los Juegos Olímpicos, pero la realidad es que el esfuerzo que hicieron es destacable

Viernes 06 de Agosto de 2021

Fracasados es una palabra utilizada con facilidad, pero con una enorme crudeza. En el fútbol -y en el deporte en general- es normal escucharla y hay un acostumbramiento porque la gente va de un extremo al otro sin escalas dependiendo del resultado. Pero esa palabra es muchas veces dañina, mal empleada y causa un dolor irreparable, más aún para deportistas que luchan en soledad y casi sin respaldo para lograr sus objetivos. Y esto volvió a verse en los Juegos Olímpicos, donde muchos atletas hicieron lo imposible para estar y representar a Argentina prácticamente sin respaldo. Muchas veces eso no es valorado y las opiniones de terceros suelen ser tan hirientes que causan un daño extremo.

Un claro ejemplo de esto es lo que le sucedió a la nadadora Delfina Pignatiello, quien decidió cerrar todas sus redes sociales ante las críticas despiadadas que recibió al no estar entre las mejores. Se le exigió a una atleta estar o pelear por el podio cuando luchó en soledad por estar en Tokio, con poco respaldo y muchas limitaciones para prepararse. Mientras ella entrenaba en una pileta de fin de semana por las restricciones, artistas, modelos y personas no esenciales concurrían a la Quinta de Olivos. Claro que había motivos y temas por tratar, pero podrían haberse hecho por Zoom como cualquier otro cónclave.

Si se bucea un poco más se puede recordar al remero Ariel Suárez, al que no lo dejaban entrenar en el río por las prohibiciones -no había riesgos de contagio porque lo hacía solo- y finalmente no pudo dar el presente en los Juegos "por la falta de apoyo del Estado".

Los atletas que estuvieron y representaron al país ganaron más allá de la posición que consiguieron en sus respectivas especialidades. Porque lo hicieron con un enorme esfuerzo y en soledad. Con escaso respaldo, salvo determinados deportes. Por eso está fuera de lugar exigirles logros y medallas cuando se hace poco y nada para que lleguen al éxito. Cuando lo logran causan orgullo, pero no solo por lo que brindan sino por todo el esfuerzo previo para llegar a lugares de privilegio dejando atrás países poderosos y con una política deportiva intensa.

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Fracasados. ¿Se puede decir esta palabra? ¿Se puede herir con tanta liviandad? Está claro que sí y que muchos lo hacen. Si hasta muchos tildaron de esa misma manera a Lionel Messi por no lograr la Copa del Mundo o porque no había ganado la Copa América.

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El exitismo es demasiado pesado y hay un acostumbramiento en una Argentina pasional. Es algo "normal" que se escucha a diario, sobre todo en el fútbol. Pero está claro que los atletas fueron y son dignos ganadores por haber estado en los Juegos Olímpicos. Y los que fracasaron son los gobernantes, sin distinción de bandeías políticas, que hicieron poco y nada por ayudarlos.

¿Fracasados? No. Sí dignos representantes.

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