Opinión

El sueño del macrismo

A la luz de la respuesta obtenida en las urnas, le resultó por demás exitosa al gobierno nacional su estrategia de polarizar con el frente Unidad Ciudadana que armó de urgencia la ex presidenta Cristina Kirchner luego de romper con Partido Justicialista (PJ), suponiendo que iba a recolectar los votos necesarios para ganar en la provincia de Buenos Aires.

Martes 31 de Octubre de 2017

A la luz de la respuesta obtenida en las urnas, le resultó por demás exitosa al gobierno nacional su estrategia de polarizar con el frente Unidad Ciudadana que armó de urgencia la ex presidenta Cristina Kirchner luego de romper con Partido Justicialista (PJ), suponiendo que iba a recolectar los votos necesarios para ganar en la provincia de Buenos Aires.

Pero ahora, en esta etapa que se inició después de la compulsa electoral, un nuevo escenario se abre para el oficialismo, que luce más robusto que antes de los comicios, pero que debería resolver qué papel le permite cumplir a Cristina, desde su cargo de senadora, con vistas a 2019: ¿le suelta el carretel para que mantenga un vuelo propio o le manda a confeccionar una especie de "traje de Fernando de la Rúa" a medida? El ex mandatario de la Alianza logró sortear las causas judiciales en su contra, pero su vida política quedó acabada.

Hace apenas poco más de cuatro años eran los lugartenientes de la ex presidenta, sus aliados y admiradores más cercanos los que se ilusionaban con una "Cristina eterna", hasta que un revés en las urnas, propiciado sobre todo por el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, echó por tierra aquella quimera.

En la actualidad, quién diría que es al propio macrismo al que pareciera convenirle políticamente que la figura de la ex presidenta, de la "jefa", permanezca vigente para continuar dividiendo aguas, como claramente acontece por estos días en la sociedad argentina.

La premisa de "ellos o nosotros" caló hondo en el electorado nacional, que respaldó a Cambiemos -cuatro de cada 10 personas votaron a candidatos del Gobierno el pasado 22 de octubre- y generó que el kirchnerismo quedara reducido a prácticamente una fuerza distrital, capaz de ganar solo donde cuenta con el apoyo de su núcleo duro, o lo que queda de él: allí en la populosa tercera sección electoral bonaerense. Tras la ruidosa caída de su ex "superministro" Julio De Vido, el futuro inmediato de Cristina quedó cubierto por un manto de incertidumbre al estar implicada en causas en las que se investigan también presuntos casos de corrupción. En el corto plazo, de todos modos, la ex presidenta no debería afrontar grandes inconvenientes para asumir como senadora, ya que -a diferencia de lo que ocurre en Diputados-, en la Cámara alta del Congreso los legisladores, respetando una suerte de "pacto de caballeros", son más proclives a desestimar pedidos de desafueros a menos que exista una sentencia judicial firme en contra del parlamentario en cuestión.

El oficialismo le enciende velas a "Santa Cristina" y a su terquedad como dirigente política, ya que si bien logró casi 3,5 millones de votos en la Provincia, insiste en ubicarse ella por encima de los intereses del PJ después de tres fracasos electorales consecutivos.

Emiliano Rodríguez

Noticias Argentinas

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