Opinión

El sermón del caminante

El tipo llegó caminando lentamente, descalzo y con las alpargatas en una mano.

Domingo 21 de Enero de 2018

El tipo llegó caminando lentamente, descalzo y con las alpargatas en una mano. Sin pedir permiso, porque en la costa la playa no tiene dueño, se sentó en una piedra plana junto a una fogata tradicional de un grupo de jóvenes a la madrugada aguardando el amanecer. El que sostenía la guitarra dejó de cantar ante la sorpresiva irrupción y los que tenían latitas de cerveza empezadas ya no bebieron. El recién llegado irradiaba paz y enojo. Daba la impresión de haberlo visto todo. Concentró la atención y dijo que le había pareció propicia la oportunidad para compartir algo, un breve texto plagado de estereotipos y lugares comunes y que enseguida seguiría su rumbo. El personaje, caminante sin destino, agregó que aunque pareciera curioso habían bastado para armarla unos párrafos de un par novelas de Hunter S. Thompson y Cormac McCarthy y que su única labor consistió en intentar hilvanarlos con algún agregado intencional. "Particularmente me tiene más o menos sin cuidado que ocurra en todas partes. Me preocupa que suceda aquí, en mi tierra cada vez menos mía, a mi alrededor, y no mover siquiera un dedo artrítico para impedirlo. Porque encumbrados políticos devenidos en martilleros títeres han parcelado el país y lo liquidan al mejor postor. Tienen la moral de una caja registradora vacía. Y aunque no lo sepan, Dios se asqueó de ellos. Erran, y en sus discursos imperfectos sostienen que si la Biblia es el libro de Dios, ¿por qué no se los repartió a todos? Hay demasiados locos sueltos. El que presume de líder miente. Granítico, miente cada vez que respira. El suyo es un asesinato en cámara lenta. Y los últimos rostros que verá antes de ir al infierno serán las de un niño enfermo en un hospital igualmente enfermo, el de un jubilado muerto de hambre y de un trabajador colgado sacándole la lengua hastiado de tener que elegir entre ser esclavo o desocupado. La vida es hoy una película clase B. Pero hay pecados que no se pueden guardar en la bolsa del olvido. Y un día, uno cualquiera, aparecerá la factura y con intereses. Ellos saben de intereses, mas seguirán echando hasta a los ángeles del paraíso. Gente como esa no hace un mejor lugar para vivir. Son ellos y la nada. Y el líder, el líder ya no puede dormir. Dice que nunca morirá. Lo cree. Baila a la luz y a la sombra y es el favorito de algunos. Dominándolos a todos uno a la vez, baila con sus pequeños pies vivaces. Gira y gira. No duerme. E insiste en que nunca morirá. Se equivoca. Todo pacto tiene fin y el demonio lo espera con pena simulada." Hasta la vista muchachos. Estén informados. Piensen siempre. Y prepárense, porque a ustedes les tocará verificar los daños y evitar el naufragio.

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