Opinión

El maléfico 50%, entre pobreza e inflación

Claves. La pandemia y el precio de las cosas, además de un cóctel explosivo, representan la marca empírica del fracaso. La política debe dar respuestas

Jueves 17 de Junio de 2021

Casi 50% de inflación anual, casi 50% de pobreza. Con esos números, no hay gobierno que pueda ganar una elección, salvo que la oposición se lo permita.

  El panorama de derrotismo, sin embargo, es de la sociedad, que cada vez la pasa peor en sus estratos medios y comienza a percibir que además de un gobierno muy flojo hay una oposición sin rumbo, que se posiciona como adversario en una guerra absurda.

 El mayor problema del Frente de Todos es el mismo que tuvo Cambiemos cuando gobernó Mauricio Macri: el precio de las cosas. La mala administración de la pandemia le agrega un golpe que sería letal de haber una oposición a la altura de las circunstancias.

  Macri y Horacio Rodríguez Larreta tienen alrededor una cofradía de voces que sólo agregan confusión. Están peleando por liderazgos módicos encima del Titanic.

Autitos chocadores

Qué curioso: Alberto Fernández con su álbum de boutades y la oposición con su saga de peleas se favorecen uno al otro. No es tampoco algo nuevo: el kirchnerismo y el macrismo siempre se eligieron como rivales.

  Ese perverso porcentaje (50%) habla de todo y de todos. Argentina no podrá salir de la crisis ni en lo mediato. No hay forma de aplicar políticas que prioricen variables de ajuste con el 50% de la población viviendo en la pobreza. Una pregunta se vuelve gigante: ¿cómo será la campaña en estas condiciones? Nadie tiene una respuesta.

  Se llegará a las Paso con más de 100 mil muertos por el Covid, una cifra emblemática que dominará la superficie. El gobierno (al fin, sus candidatos) dirá que todo pudo haber sido peor, pese a que un informe de Bloomberg cita ayer que Argentina es el que peor administró la pandemia. La ley de Murphy es lo único que siempre sucede en este país: si algo puede salir mal, saldrá mal.

Sin excepciones

El panorama en Santa Fe depende de lo que sucede nacionalmente. La provincia, ni de lejos, es una isla y, en ese sentido, la pandemia derribó todos los mitos. La peste iguala a todos para abajo. El objetivo de la Casa Gris debe ser uno: vacunar, vacunar y vacunar.

  En lo político electoral, la novedad se narró aquí el domingo pasado: todos están hablando con todos. Hasta aquí, se presume una interna cuantitativamente profusa en Juntos por el Cambio, Es como dice el escritor y analista político Jorge Asís a nivel nacional: a muchos les interesa más ser candidatos que ganar.

  Tampoco es que esta instancia consagre futuros estadistas, aunque se repita como un mantra que “no hay 2023 sin 2021”. En 2017 ganó las elecciones Albor Cantard y hoy es más desconocido que en el momento de aquella votación. Pasa lo propio con los postulantes que se mencionan para las elecciones que se vienen. Salvo dos o tres nombres de referencia, los santafesinos no saben de quiénes se trata.

  De todos los probables postulantes el más conocido sería Antonio Bonfatti, quien fue gobernador. Sin embargo, aun no se observa ningún operativo clamor en el socialismo para que sea candidato. Sí lo menciona ante sus intimos Pablo Javkin, quien evalúa presentar una fórmula propia salvo que Bonfatti sea candidato. Javkin y su par de la capital, Emilio Jaton, se muestran cada vez más juntos.

  Ha regresado Mónica Fein, quien como presidenta del PS nacional aparece como postulante cantada, tal vez a diputada nacional. Los socialistas deberán soportar la ausencia del gran elector que tenía la provincia, Miguel Lifschitz, y la fuga de los radicales progresistas del NEO hacia Juntos por el Cambio. Es mucho.

La ambulancia de Perotti

El peronismo acomodará sus melones mientras el carro esté en movimiento. Omar Perotti tiene su propio espacio. conversa de vez en cuando (como ayer) con Fernández y trata de pasar la ambulancia por lugares huérfanos de liderazgo. Se verá cómo se posiciona el rossismo ante la nueva etapa.¿Y el NES de la vicegobernadora? ¿Se atreverán los dirigentes que no abonan al perottismo (la gran mayoría) a ir una interna contra el precandidato del gobernador?

  Hay allí dos factores que inciden en la respuesta. Están los que dicen que “Perotti tiene fecha de vencimiento”, porque no hay reelección, y los que sostienen que Hacemos Santa Fe obedece a una sola lógica: que el rafaelino sea candidato a diputado provincial en 2023.

  Todo está por hacerse en materia electoral. Se vendrá una campaña que tendrá el número 50 como esfinge o placebo. Tampoco hay que ser adivino para pronosticar victorias opositoras en la franja central y peronistas en los extremos y en provincia de Buenos Aires.

  Pero hay algo cualitativamente más trascendente: el porcentaje de pobres y de inflación demuestra el fracaso de la política en general, mucho más que el de una fracción política. Y eso no se modifica de hoy para mañana.

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