El empate rosarino no incidirá en el futuro deportivo ni institucional de los clubes
Los proyectos futbolísticos de Newell's y Central continuarán su curso mientras que los aspectos institucionales serán definidos por los actos políticos

Domingo 22 de Agosto de 2021

El clásico concluyó. Fue empate y las realidades deportivas no se modificaron. Fernando Gamboa continuará con la construcción futbolística de su equipo en este ciclo incipiente. Cristian González seguirá con la búsqueda de la consolidación del funcionamiento colectivo. Y así todas las especulaciones se diluyeron cuando Andrés Merlos estableció con su pitazo final el 1 a 1. Por lo que nada alterará el curso de los proyectos deportivos de Newell's y Central, los que el próximo miércoles tendrán una nueva estación en Defensa y Justicia y Arsenal.

El clásico ya es historia. Habrá ratificaciones y rectificaciones en el plano futbolístico. Todo dentro del lógico devenir. Sin decisiones drásticas ni traumáticas producto de un resultado. Sustentado en el sentido común. Ya que hay sobrados antecedentes de errores cometidos por cambiar nombres o interrumpir procesos por lo que pasó en un partido de estas características.

Y tratar de prever cómo incidirá el resultado de un clásico en la vida institucional es subestimar la inteligencia de las masas societarias de ambos clubes. Porque si bien fue materia de análisis sobre la gravitación que hubiese tenido políticamente una derrota en un caso y en el otro, lo concreto es que el futuro de cada entidad la definirán los socios sustentados en su pensamiento y accionar.

Newell's tiene en pocas semanas más un acto electoral y será allí cuando definan el destino institucional, y más allá del clásico que recién termina, la decisión no pasa por un partido sino por un conjunto de resultados deportivos, políticos y sociales, y la que en definitiva es patrimonio de aquellos socios que acudan a expresar su opinión mediante el sufragio.

Central atraviesa una crisis política en el seno de su gestión, con facciones que confrontan y ventilan sus divergencias, esmerilando así una administración que todavía tiene más de un año de mandato. Pero esta problemática tampoco se resuelve con el resultado en un clásico. Ya que es exclusiva responsabilidad de los dirigentes, los que juntos o separados, en 2022 tendrán que revalidar sus condiciones en caso que quieran seguir siendo directivos. Y allí nuevamente la definición es patrimonio de los asociados.

Entonces, este clásico que terminó en empate no cambió nada. Ni deportiva ni institucionalmente. Aunque abunden los pareceres.