Opinión

El costo de la crisis económica de Brasil

La economía brasileña dejó de caer en 2017 y mostraría mayor crecimiento en el año que comienza, pero la incertidumbre política, los datos sociales negativos y mayor tensión por reformas pro-mercado suman preguntas sobre qué país será el que emerja de la crisis más larga y profunda de su historia.

Lunes 22 de Enero de 2018

La economía brasileña dejó de caer en 2017 y mostraría mayor crecimiento en el año que comienza, pero la incertidumbre política, los datos sociales negativos y mayor tensión por reformas pro-mercado suman preguntas sobre qué país será el que emerja de la crisis más larga y profunda de su historia.

La semana pasada se dio a conocer oficialmente que la actividad económica en Brasil se expandió por tercer mes consecutivo en noviembre. Es el período más largo de subas del producto desde 2014: los analistas esperan que 2017 finalice con un crecimiento en torno al 1 por ciento y las proyecciones para 2018 se ubican en el 2,8 por ciento, lo que significaría la marcha más acelerada de la economía en los últimos cinco años. Sin embargo, los datos deben ser puestos en contexto: la "recuperación" de 2017 y 2018, de concretarse, implica apenas la mitad de la fortísima contracción de 2015 y 2016.

El fin de año dejó un gusto amargo en términos económicos para el gobierno de Michel Temer: es que una vez puesta en vigencia la reforma laboral, el mes de noviembre reveló una destrucción neta de 12.000 empleos.

En ese contexto, "los mercados" parecen dispuestos a no perder la oportunidad de sacarle la mayor cantidad de concesiones posibles al híper impopular presidente Temer en su último año al frente del Ejecutivo brasileño. La calificadora Standard & Poor's degradó la calificación crediticia del país por una supuesta falta de esfuerzos para mejorar las cuentas fiscales. Es que Temer no logró en el año que finalizó avances en el Congreso para que se apruebe la reforma previsional con la que espera mostrar un sendero de "austeridad" en las cuentas públicas en los próximos años. "Mientras que el presidente de Argentina, Mauricio Macri, se las arregló para pasar en diciembre una reforma previsional a pesar de violentas protestas, Temer, quien es profundamente impopular en Brasil, está luchando para impulsar su propia legislación", sostuvo el diario británico Financial Times. El mes próximo Temer volverá a la carga en el congreso brasileño.

El renovado empuje tendrá lugar luego de que la semana próxima se conozca un fallo judicial clave para el futuro político del dirigente político con mayor nivel de aprobación en las encuestas y el principal dirigente opositor, el expresidente Lula Da Silva. Se trata de otro foco de tensión política porque el líder del Partido de los Trabajadores viene denunciando una potencial "proscripción": es que si se registra un fallo adverso en una causa en su contra, quedaría inhabilitado para presentarse como candidato a un nuevo mandato este año.

Volviendo a la economía, el año que terminó mostró un superávit comercial récord, lo que puede ser considerado un dato alentador, aunque también uno de doble filo. El saldo positivo es fruto del bajo nivel de importaciones, un indicador propio de las recesiones y también revela que la economía pronuncia su dependencia de productos primarios que mejoraron sus precios en los últimos meses.

Nicolás Tereschuk

Noticias Argentinas

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