Opinión

Diciembre caliente en Santa Fe

Claves. Perotti logró un acuerdo con todos los senadores propios que le permitió cantar victoria. En Diputados el escenario es diferente: trajinada negociación por el paquete tributario y nulas chances para la emergencia

Domingo 29 de Diciembre de 2019

Son épocas de vacas flacas en la economía y de tensión en la política. Algo de esto se vio esta semana en Santa Fe, donde algunas leyes fueron aprobadas y otras quedaron para mañana. El dato fue el encuentro, por primera vez cara a cara, de Omar Perotti con los senadores peronistas. Rebeldes, pero no tanto.

Poco le importa al lector que no vive del día a día de la política las roscas, las puntillosidades que se produjeron, para aprobar leyes que, básicamente, implicarán bolsillos más raídos. Pero, el trazo grueso de lo que sucedió este viernes en el Senado marca un triunfo legislativo del gobernador. Por unanimidad, la Cámara alta votó los tres proyectos que Perotti había requerido. En el medio, pasaron cosas.

El gobernador se comunicó con el senador Armando Traferri, primero por teléfono, luego tuvieron un cara a cara y, finalmente, los seis senadores díscolos del PJ acompañaron las iniciativas. El arte de la negociación volvió a imponerse. Para el traqueteo del proceso de fabricación de las leyes también fueron importantes otros actores. Desde el corazón del gobierno, una figura de peso le dijo a LaCapital: "Fue clave la tarea de Walter Agosto con los números, también la de (Rubén) Michlig. Esto demuestra que en nuestro gabinete no hay viejos, hay gente de experiencia, que siempre es necesaria".

Todos unidos triunfaremos

Esa estrategia de unificación de los propios (léase, de los peronistas en el Senado) también tuvo como articuladores a la vicegobernadora, Alejandra Rodenas, y al ministro de Gobierno, Esteban Borgonovo (quienes hacen política juntos desde el Centro de Estudiantes de Derecho, cuando germinaban los 80). El ex ministro de Carlos Reutemann negocia con el Frente Progresista el contenido del paquete tributario y la emergencia.

En el encuentro de Maximiliano Pullaro y Pablo Farías con Borgonovo salió una advertencia de los legisladores progresistas: si no hay modificaciones en el proyecto de emergencia no pasará el filtro de Diputados. Y no las hubo.

"El apoyo de todos los senadores permite que quede claro quién es el adversario, quién es la oposición", relató un informante de la Casa Gris, quien se atrevió a mensurar la posibilidad de que se convoque a extraordinarias "todas las semanas" si es que mañana no se trata la emergencia. "Si se quieren ir de vacaciones, van a tener que volver", chicanean.

Desde el Frente Progresista consideran que habrá que trajinar para aprobar la ley tributaria (hay dos posiciones en la coalición) y que la emergencia ni siquiera se tratará. "En Santa Fe no hay poderes delegados para nadie, a nosotros no nos van a correr con la vaina ni con la lapicera. Perotti quiere la suma del poder público y no se sienta a negociar. Ya tuvo que dar marcha atrás en el Senado", dijo una referencia del gobierno saliente.

Sea como fuere, hasta el momento el ex gobernador Miguel Lifschitz no salió a posicionarse públicamente. Creen los peronistas que el presidente de la Cámara de Diputados aguarda un encuentro con Perotti para modificar el escenario de tensiones. De alguna manera, lo blanqueó Borgonovo cuando dijo que si Lifschitz reconocía que perdió, ellos lo admitirían como jefe de la oposición. Pareció una chicana, pero es lo que creen adentro de la administración santafesina.

Perotti ya dijo que el objetivo de máxima y mínima "es pasar el verano". La gestión verdadera empieza desde marzo, cuando se definen las paritarias y todos están compenetrados en el metro cuadrado. Por lo pronto, pese a los gritos en el cielo, aguinaldo y sueldos se pagan en tiempo y forma. Con una observación que hacen desde el gobierno para que se internalicen las dificultades de caja: es 29 de diciembre y aún no salió a la luz el cronograma de pagos.

Con tantos jugadores de poker no hay que cerrar ningún resultado. Sin embargo, hay escenarios que se adelantaron desde el análisis político, y que se van cumpliendo. Perotti debe consolidar su poder interno atrayendo a todos los senadores y buscar, luego, negociaciones abiertas con la oposición para poder transitar con cierta normalidad el día a día de la gestión. Lo primero fue conseguido el viernes, lo segundo se verá.

En Rosario, Pablo Javkin le dio una impronta clave a su gestión. Está acá, allá y en todas partes. Pero esa visibilidad del inquieto intendente, con la clara decisión de hacer menos despacho y más calle, no hubiera sido posible sin cash.

La Municipalidad logró pagar aguinaldo y, ahora, el jefe del Palacio de los Leones evalúa abonar los salarios en término. Javkin tuvo de parte del Concejo Municipal apoyo a todos sus proyectos, y con mayorías amplias. Son los beneficios de los cambios en el poder: nadie quiere convertirse en el malo de la película cuando una gestión se inicia.

Alberto Fernández, Perotti y Javkin deberán conducir los territorios con recursos escasos y, en los casos del gobernador y del intendente, sin superpoderes, como sí los tiene el presidente de la Nación. Los presidentes se acostumbraron a gobernar con leyes de emergencia, un oxímoron de la democracia, pero una muestra cabal de las penurias.

En Santa Fe, por estas horas, todo indicará que no habrá emergencia para nadie, pero sí un nuevo mapa tributario. Musiquitas que no son novedosas. Como para no hacer olas en medio de un panorama de necesidades para la sociedad, la Legislatura santafesina congeló por 180 días las dietas de diputados y senadores.

Es lo que hay.

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