Cuarentena

Cuarentena politizada

Claves. Los intereses partidarios se instalaron en plena pandemia de manera definitiva. Los buenos números de Fernández, Rodríguez Larreta y Kicillof preocupan a las oposiciones. Nombres y proyecciones.

Domingo 24 de Mayo de 2020

Estaba por demás de claro que, en algún momento, la lucha contra el coronavirus en el país también iba a ser carne de cañón de las tentaciones políticas. Ese momento ha llegado.

En determinados sectores de la oposición, fundamentalmente en el ala más cerril de Cambiemos, ven con preocupación que la muy buena acción que lleva adelante la tríada Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta refleja en las encuestas índices de imagen positiva superiores al 70 por ciento en los tres casos. Se sabe, cuanto mejor le vaya a Rodríguez Larreta en los sondeos más cerca estará de limar el liderazgo relativo de Mauricio Macri, el gran ausente de estos tiempos.

Para Fernández, el tiempo juega a su favor. Si sus buenas acciones se mantienen, sus números seguirán siendo altos. Y si eso sucede no habrá lugar para aspiraciones presidencialistas serias, fundadas, en otros sectores del kirchnerismo. Es lo que les dice Cristina a algunos que quieren tomar la lanza e ir contra el "compañero presidente", a quien critican por pagarle el sueldo a directivos de empresas calificadas.

Calma, kirchneristas

A la ex presidenta toda la etapa de cuarentena también le trajo beneficios personales. Mejoras en sus causas penales, buenos números en las encuestas, cargos estratégicos para sus muchachos y muchachas en el gabinete y aledaños. Pero Cristina sabe, más que todos en ese reservorio, que la prudencia deberá ser la guía de sus decisiones. Aunque sus laderos amaguen con "ir por todo", esas tres palabras fascistoides que le pusieron punto final a su gobierno en 2015.

El presidente debe volver a la relación que tenía con los gobernadores, hoy en condiciones gélidas y poco empáticas. Por eso, el jefe del Estado visitó al mandatario tucumano, Juan Manzur, y anunció un plan de obras millonario para esa provincia. Lo mismo hizo en Santiago del Estero. Y lo mismo hará en Santa Fe, próximamente.

Fernández no quiere saber nada con construir el fernandismo. Su única posibilidad entonces de ganarle la partida interna al kirchnerismo (con o sin Paso) es consolidar un acuerdo político-electoral con las provincias. Es tan rápida la política que ya se pasa revista a potenciales candidatos a vicepresidente entre los gobernadores. Obviamente, Omar Perotti figura en la lista.

El gobernador santafesino no tiene reelección en 2023, y los comicios a senador nacional son en 2021. Un hermoso capítulo a escribirse será la puja por la sucesión en el peronismo santafesino. Vayan comprando pororó.

"Todo va muy rápido acá", canta Ricardo Mollo en una canción de Divididos. Podría tomarse como cita para explicar el proceso de deshielo en la política. La salida de la cuarentena mostrará el feroz clima interno en Cambiemos, uno de cuyos principales escenarios se monta en Rosario con el PRO. Pero esa es una pequeña guerrita.

Son muchos en el espacio Cambiemos que creen que Macri sigue siendo el jefecito, pero que su etapa como dirigente de peso electoral se terminó. al menos para ensayar un regreso a la Presidencia. "A Mauricio le queda una sola bala de plata para intentar ir por una banca en 2021 que le ofrezca fueros y le permita mantenerse en vigencia. Pero el no peronismo tiene que construir otra cosa, con Horacio (Rodríguez Larreta) como punta de lanza, incorporando a sectores del progresismo como el intendente de Rosario (Pablo Javkin) y radicales de ese frente, si es que los socialistas siguen con la idea de mantener el Frente", le dijo a este diario un funcionario con despacho en la Jefatura de gobierno porteña.

Miguel Lifschitz va a declarar en las próximas horas su negativa a incorporar al socialismo a un "frente de frentes", tal como pidieron algunos dirigentes radicales. Cree que la coalición de centrizquierda será la alternativa cuando que haya que ir a las urnas. La dispersión de la oposición siempre será una buena noticia para el peronismo.

Los posicionamientos vendrán a imponer el fin de la cuarentena real hacia fines de 2020. Nadie se maneja mejor en tiempos de aislamiento que los que gobiernan.

En otro contexto, el paro de transporte urbano, que lleva casi dos semanas de extensión, hubiera generado una crisis de proporciones en Rosario. En otra realidad, la falta de pago a los bonistas estaría mostrando en letras gigantes el ingreso al default. Y así hasta el infinito.

Hoy, el gobierno nacional le está pagando la mitad de los sueldos a 275 mil empresas, la mitad de ese ámbito de 600 mil firmas. En Balcarce 50 agregan un dato: "El 90 por ciento de los hogares depende hoy de la acción del Estado".

La salida de la pandemia no licuará esa presencia del gobierno. La realidad económica dejará un tendal de pymes cerradas y empresas grandes sin poder volver a pagar salarios.

De ahí que la opinión de la diputada Fernanda Vallejos, que propone que el Estado adquiera acciones de firmas a las que asista, haya aparecido tras conocerse la identidad de directivos de alto rango que cobran el subsidio estatal.

Cuenta el periodista Francisco Olivera, de La Nación, que "hay empresarios arrepentidos de haber aceptado el subsidio", algo más difícil de creer que la existencia de un Papá Noel de temporada estival, en América latina.

Entre toda la configuración política, los más y los menos, lo más preocupante en la geografía nativa es que lo peor respecto del coronavirus no pasó. Es de esperar que pase rápido y con los menores costos posibles para la salud.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario