Opinión

Contra las armas

Marco Rubio, amiguísimo de los grupos que defienden el derecho a las armas, ha echado mano a su coreografía política característica para convencer a los electores, a la vez que parece tomar en cuenta sus preocupaciones, de que no hay posibilidad alguna de reanudar la prohibición nacional sobre las armas de asalto.

Miércoles 07 de Marzo de 2018

Marco Rubio, amiguísimo de los grupos que defienden el derecho a las armas, ha echado mano a su coreografía política característica para convencer a los electores, a la vez que parece tomar en cuenta sus preocupaciones, de que no hay posibilidad alguna de reanudar la prohibición nacional sobre las armas de asalto. Insiste en que no hay suficiente apoyo bipartidista para una reforma significativa sobre el control de las armas.

El senador por la Florida es un buen orador. Pero un puñado de muchachos de Parkland, dolidos, furiosos y quienes acapararon la atención nacional con sus verdades, le han movido el tapete a Rubio, como vimos en el debate público en CNN sobre el tiroteo en la secundaria Marjory Stoneman Douglas. No pasa un día en que los estudiantes no desenmascaren a Rubio e identifiquen su farsa política.

De la misma manera, legisladores floridanos —quienes se niegan de plano a siquiera estudiar ruegos de alumnos que sobrevivieron la masacre, padres que perdieron hijos y maestros que no quieren estar armados, para que se prohíban las armas de asalto— tampoco pueden ocultarse ante una nueva realidad nacida del movimiento #NeverAgain: electores y municipalidades floridanas están impugnando abiertamente al Estado y cuestionando la horrible ley del 2011, firmada por el gobernador Rick Scott, que prohíbe a las ciudades aprobar leyes de control de armas.

Algunos funcionarios electos están optando por arriesgarse a que les impongan una multa y los expulsen del cargo si implementan ordenanzas de control de armas de fuego, pero están hartos de la falta de acción en Tallahassee y Washington.

"Prohibimos estas armas en la reunión de la Comisión de Coral Gables", me dijo la vicealdaldesa Patricia Keon. "El gobierno federal no va a proteger a nuestros niños o adultos, ni tampoco el gobierno estatal. Tenemos que empezar por alguna parte".

Nuevas encuestas muestran que la mayoría de los estadounidenses apoyan la prohibición de vender armas de estilo militar, particularmente el fusil de más venta, el AR-15, usado por algunos de los asesinos colectivos más tristemente célebres del país. Goods han retirado voluntariamente las armas de sus tiendas. Y compañías nacionales han cancelado sus relaciones con la Asociación del Rifle.

Sí, contra todo pronóstico, esta vez es diferente. Esta vez estamos convirtiendo nuestro dolor y furia en acción.

Las 17 vidas perdidas de alumnos y profesores en la escuela Stoneman Douglas han inspirado valor político. No hay ninguna razón para escuchar a Marco Rubio.

Fabiola Santiago

El Nuevo Herald

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});