Opinión

Construirán una estación en la zona sur para el tren que unirá Rosario con Buenos Aires

El ministro del Interior y Transporte de la Nación, Florencio Randazzo, se comprometió a que el ferrocarril llegará durante el primer trimestre del año próximo o, “como mucho”, el segundo.

Viernes 07 de Febrero de 2014

De la esperada conferencia de prensa que ayer se ofreció en la sede local de Gobernación sobre el futuro tren Rosario-Buenos Aires surgieron apenas un par de novedades, pero importantes. Primero, el ministro del Interior y Transporte de la Nación, Florencio Randazzo, se comprometió a que el ferrocarril llegará a la ciudad durante el primer trimestre del año próximo o, “como mucho”, el segundo. El otro anuncio, con escasa letra chica, fue que “se construirá” (ese y no otro fue el verbo utilizado por Randazzo) una estación en el sur de Rosario como parada local, al menos en una primera etapa. “Estamos evaluando junto a la intendenta y el gobernador cuál es la mejor alternativa en esa zona”, dijo el ministro, una definición que aseguró se tomará “en los próximos 15 días”.

   La información se hizo pública después de que el funcionario mantuviera una reunión a puertas cerradas durante dos horas con el gobernador Antonio Bonfatti, la intendenta Mónica Fein y el secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos.

   Tras firmar un convenio para la implementación de la licencia nacional de conducir en la provincia y anunciar una serie de avances en materia de “políticas de identidad” para Rosario, Randazzo aseguró que el gobierno nacional ha definido como “política estratégica la recuperación del ferrocarril, tanto de cargas como de pasajeros”, lo que incluyó entre otras cosas “la compra de más de 1.200 coches nuevos”.

   Y en ese marco, el ministro se centró en el ramal ferroviario Buenos Aires-Rosario.

   Al respecto, recordó que el proceso licitatorio tuvo plazos y precios “establecidos por el Estado nacional y no por la patria contratista”, y que actualmente se encuentran trabajando 11 empresas “de vasta trayectoria” sobre otros tantos tramos, con una extensión total de 526 kilómetros, así como en la incorporación de rieles y durmientes.

   Por eso, Randazzo aseguró que el compromiso del gobierno es que el tren “estará llegando a Rosario durante el primer trimestre del 2015 o, como mucho, en el segundo”. El viaje, adelantó, durará tres horas y media.

   Y la otra gran definición que dio fue que habrá una “primera estación en el sur de Rosario”, sin desmedro de que luego, “o paralelamente”, se siga avanzando hacia una posterior llegada del tren hasta Rosario Norte, dada la “conectividad” de esa estación con los servicios que viajan a Córdoba y Tucumán.

A definir. La gran incógnita es dónde quedará ubicada esa primera estación, un tema que después abordó, sin mayores detalles, la propia intendenta.

   “Hemos quedado en analizar el mejor lugar dentro de las posibilidades que tiene la ciudad y por eso nos planteamos 15 días para hacer la propuesta de los lugares posibles en el ramal por donde está viniendo el tren (el Mitre)”, dijo Fein.

   Y, al igual que Randazzo, volvió a aclarar que “dados los tiempos que plantea el ministro” se tratará de una “etapa inicial”, para avanzar después con una segunda parada (o incluso una alternativa a esa primera) que se adecue al “plan” que ya tiene Rosario en materia de transporte interurbano y metropolitano.

   De una lectura preliminar se desprende que esa determinación está sujeta, claramente, a los plazos fijados por el propio gobierno para que arranque el tren: primera mitad del año próximo. Lo que habilita a una interpretación política básica: en buena ley, la apuesta de Nación es a que el corte de cintas sea previo a las elecciones presidenciales del 2015.

   Pero aun así, también la intendenta saludó que se trate de un plazo tan cercano.

   “Es una decisión muy importante y que vamos a acompañar fuertemente en conjunto con la provincia y la Nación, porque creemos que es fundamental la conectividad Rosario-Buenos Aires”, para luego “completar el desarrollo del tren en la conectividad con Córdoba y Tucumán”, sostuvo.

   Prima facie, la estación Central Córdoba (ubicada en 27 de Febrero y Buenos Aires) quedó descartada porque “ir hasta allí implicaría expropiación y una serie de cuestiones de curva que no permiten llegar a tiempo para el primer trimestre del 2015”, dijo Fein. Rosario Norte (avenida del Valle y Callao) también significaría “tiempos mayores”.

   Así, quedarían en carrera el llamado Apeadero Sur (San Martín al 6200, en el extremo austral de la ciudad) u otro terreno “a estudiar” donde pueda construirse una “estructura” adecuada. “Porque hoy en el apeadero no están dadas las condiciones para que la gente descienda con seguridad”, opinó Fein.

   Una segunda lectura también debería detenerse en el hecho de que si el lugar de llegada del tren se ubica sobre el extremo sur de Rosario habría muchas menos familias asentadas sobre terrenos ferroviarios para relocalizar. Lo que reduciría tanto tiempo como dinero.

   Pero tampoco sobre ese tema se explayaron los funcionarios. De hecho, ante la pregunta puntual de cuánta gente habría que reubicar y qué nivel del Estado se haría cargo de hacerlo, Randazzo se limitó a decir que “para llegar hasta el sur, aquellas familias que estén sobre el ramal van a ser relocalizadas”. Y aseguró que ese será un tema donde “van a primar la armonía, el sentido común y la necesidad”.

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