Opinión

Ciencia y creencia

El tema central de la filosofía y la cultura intelectual es la distinción entre ciencia y opinión.

Sábado 07 de Julio de 2018

Un reto fascinante para la inteligencia ha sido el modo como se producen las creencias y si existe una posibilidad de desarticularlas pues grandes errores colectivos producen grandes daños para muchas personas. El tema central de la filosofía y la cultura intelectual es la distinción entre ciencia y opinión. ¿Cómo llegamos a saber lo que sabemos? ¿Cómo diferenciar el conocimiento de calidad de las meras opiniones? ¿Cómo se forman los mitos? Los mitos son opiniones muy duraderas que pasan de generación en generación o de país en país. Los seres humanos producimos mitos con mucha frecuencia y también somos capaces de acrecentar el conocimiento de calidad cuya mayor expresión es la ciencia.

La ciencia es una herramienta extraordinaria que nos ha permitido como humanidad desentrañar el misterio de la vida o extraer la energía de la materia. Hay capítulos fascinantes de ese progreso, por ejemplo el modo como se descubrió la manera de detener el avance de las infecciones o el lento conocimiento del funcionamiento del sistema nervioso de los seres vivos. Y una de las cosas más fascinantes es como grandes errores han permanecido durante siglos, la idea de la tierra como un disco plano o que el sol giraba alrededor de la tierra. Por ello un reto fascinante para la inteligencia ha sido el modo como se producen las creencias, pues grandes errores colectivos producen grandes daños. ¿Por cuánto tiempo se usaron los electrochoques para tratar de curar la enfermedad mental? Demoramos mucho para descubrir el papel del cerebro, la circulación de la sangre o la importancia de la asepsia en cirugía. Millones de mujeres murieron poco después del parto y es solo un ejemplo.

Creer es una necesidad humana pero muchas creencias son un obstáculo para el desarrollo de los conocimientos y el progreso colectivo. También sé que creencias fuertes pueden servir a la humanidad y a los individuos para hacer grandes cosas; pero es necesario distinguir creencias útiles de otras que sirven para que unos individuos se aprovechen de otros o los sometan; el racismo es una de esas creencias que hasta el sol de hoy daña y destruye. Durante casi un siglo se discutió si los aborígenes americanos eran humanos o simples animales.

Algunas veces envidio positivamente a las personas que tienen una tan fe poderosa que les permite soportar cosas muy duras. Quien tiene una fe poderosa no se molesta al ser interrogado, las preguntas le fortalecen sus convicciones.

En el caso de Colombia está naciendo una convicción o una creencia en relación con una persona como un ser superior, un "líder eterno" y quiero saber si ese proceso es similar a la forma como en Venezuela se llegó al culto a la personalidad de un coronel. El problema con las creencias ciegas es que pueden llevar a naciones enteras a su autodestrucción, Venezuela es un ejemplo pero Alemania del siglo pasado también.

Por Eufrasio Guzmán Mesa / El Mundo (Colombia)


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