Central no termina de salir de su laberinto
Una estrategia diseñada para demorar las elecciones sigue agravando la situación política, económica y futbolística del club

Martes 18 de Octubre de 2022

Central no termina de salir de su laberinto. Tras el escape de algunos directivos, una comisión directiva deshilachada hace equilibrio entre alguna ambición desmedida individual y la incertidumbre que genera el vacío de poder de los últimos años. La que por acción, omisión o sumisión originó un poder paralelo, el que busca perdurar un tiempo más para beneficio propio. Y en detrimento del futuro institucional.

Los síntomas son claros y por momentos obscenos. Nombres conocidos irrumpen funcionales con el único objetivo de trabar la indispensable normalización del club. En un juego en el que no hay ingenuos. Pero en una partida que cuanto más demore las elecciones, más perjudicial será para el porvenir de la entidad.

El problema futbolístico es la lógica consecuencia de una pésima administración política. La que también deriva en una crisis económica. Debatir la continuidad o no de Carlos Tevez, la venta o no de Facundo Buonanotte, la continuidad de tal o cual jugador y la prescindencia de otros futbolistas son los derivados de una estrategia pensada y ejecutada para demorar las elecciones. Porque en estos casos, las pretensiones de unos pocos inescrupulosos se imponen al interés popular de una mayoría canalla que ya se hartó de tantas operaciones.

El presente de Central se convirtió en un rumor. En una suposición. En una presentación judicial. Y otra más. Y todas las fechas se hicieron relativas. Todo muy precario. Como la actual gestión. No obstante y pese a todo, si el futuro se apura en llegar se convertirá en la mejor certeza que el club tendrá para iniciar el camino de la reconstrucción. Y para ello es decisivo que el socio pueda votar.