Miércoles 17 de Marzo de 2021
Central abrió las puertas de un entrenamiento después de un año por la pandemia y es una muy buena noticia. Hay algunos poquitos clubes que también permiten el acceso a la prensa y es bueno que todos se vayan sumando. No hay que desobedecer ninguna orden ni nada que le parezca, porque los protocolos sanitarios están para ser cumplidos (en esta ocasión en Arroyo Seco hubo control de temperatura, uso obligatorio de barbijo y distanciamiento), pero sin dudas representó, al menos para la prensa que cubre habitualmente la información de Central, un paso adelante. Es cierto, se trató de un entrenamiento en el que hubo fútbol en espacios reducidos para los que no venían jugando y tareas muy livianas para aquellos que fueron titulares ante Arsenal, pero se celebra la posibilidad de vivirlo en vivo y en directo, como en los “viejos tiempos”. En este último año se vivieron días de incertidumbre y mucha angustia por las secuelas de un virus al que aún no se le pudo torcer el brazo, pero en la medida que se pueda, sin romper protocolos ni pasarse de vivo, es saludable que se puedan retomar algunas actividades que hasta justo un año eran absolutamente normales. Corre esto también para las modificaciones que podrían empezar a implementarse en los partidos, donde se mantiene un cupo reducido para periodistas cuando, en contrapartida, se amplió el número de allegados a los clubes que se amontonan, gritan, se abrazan, se insultan. La gente pudo empezar a salir a cenar, ir al cine, se retomaron las clases presenciales en los colegios y está buenísimo que suceda, siempre cumpliendo las directivas que imparte Salud. Para muchos puede parecer insignificante que un club haya abierto las puertas para presenciar un entrenamiento, pero no lo es (en Newell’s este jueves la presentación oficial de Germán Burgos también será presencial). Mientras se pueda y las condiciones lo permitan (lo de ayer fue al aire libre) se saluda la decisión. Central fue uno de los primeros en dar el paso. Para imitar.