Opinión

Aquellas mil batallas para evitar que privatizaran la EPE

Viernes 07 de Junio de 2019

El cumpleaños de Hermes Binner le sirvió como disparador al secretario general del sindicato Luz y Fuerza de Rosario, Alberto Botto, para recordar un episodio político de los años 90. En esa época, durante la primera gestión de Carlos Alberto Reutemann en la provincia, el gobierno provincial puso en marcha un plan para sacar a la Empresa Provincial de la Energía de la órbita del Estado, a tono con la ola privatizadora nacional liderada por el presidente Carlos Saúl Menem. Por entonces, el Concejo Municipal de Rosario emitió una declaración en la que denunció la intención de la Casa Gris de otorgarle a la multinacional Falcom Seabord la instalación de una central generadora por 25 años y se opuso firmemente a ello. Binner fue quien motorizó aquel rechazo, “una muestra histórica de mil batallas para evitar la privatización de la EPE”, escribió Botto estos días en un tuit. Y remató, a propósito del onomástico del referente socialista: #AbrazoMilitante.

“Conversatorio”: ¿de qué hablaron?

Despierta cierta intriga una actividad realizada el miércoles por la Pastoral Social Arquidiocesana del Arzobispado de Rosario y la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Católica Argentina. Se trató de un “conversatorio” del que participaron un ex concejal de Rosario de origen radical, un diputado nacional que llegó al Congreso de la mano del Frente Progresista y ya no lo integra, un diputado provincial del PJ que fue precandidato a gobernador, una diputada nacional del Frente para la Victoria y el intendente de una ciudad del Gran Rosario. El tema de la charla era “Política, encuentro y escucha” y más allá de lo que hayan hablado, genera curiosidad quién pudo sentar en una misma mesa a oradores políticamente tan heterogéneos. ¿Habrá sido el arzobispo?

Promete decir cosas, pero después del 16

A propósito del ex concejal, ex candidato a vicegobernador y ex precandidato a intendente Jorge Boasso, algunas expresiones públicas recientes parecen denotar cierto desencanto con Cambiemos, la fuerza política a la que pegó el salto después de sus orígenes radicales y su posterior pertenencia al Frente Progresista. En alguna red social ya sugirió que tiene cosas para decir, aunque sugirió que recién lo hará después de las elecciones del 16 de junio. Si es así, no hay que esperar que se trate precisamente de loas y alabanzas.

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