Opinión

Aquella Magnum

Siete muertos a tiros en un cumpleaños es una barbaridad jefe. ¿Y, hubieras preferido que fueran más o menos? Menos, inspector, menos.

Domingo 29 de Abril de 2018

Siete muertos a tiros en un cumpleaños es una barbaridad jefe. ¿Y, hubieras preferido que fueran más o menos? Menos, inspector, menos. En este barrio del sur se respira todo el tiempo olor a pólvora. Si hasta yo, que represento a la autoridad, cuando tenemos que venir por acá siento que me faltan ojos en la nuca y una Magnum 44 como la que usaba Harry el Sucio. ¿Se acuerda de la película jefe? ¿Que si me acuerdo? Gracias al gran Clint me compré un Remington 44 que era un cañón. Nada de 357. Me costó una fortuna, pero quedarme con la matraca oficial era como andar desarmado. Hoy estos guachines andan con metralletas. Un día de estos se van a afanar los cañones que adornan algunos parques para ubicarlos estratégicamente y cobrar peaje a quien se les ocurra. Ya son dueños del barrio y van por más. ¿Más todavía inspector? Sí, el premio mayor es toda la ciudad. ¿Y cómo pueden hacerlo? Política muchacho. Mucha, pero mucha guita y política. O viceversa. ¡Inspector! Mire, están todos armados. Pero ninguno pudo siquiera manotear su fierro. Seguro que los barrieron con ametralladoras. Y deben haber sido varios tiradores. No tenían escape. ¿No le parece? No. Para mí fue un solo tirador con la puntería de al menos un sicario en ascenso. Agil y de buen ojo. Fijate los buracos que les dejó. Seguro usó una Smith y Wesson M29 o un Colt Anaconda, los dos con munición Magnum Remington 44. Al principio se la utilizó en cacería. Hoy, la temporada de caza está abierta en forma permanente y los blancos, sin ánimo de discriminar, son estos negritos que ya disfrutan de la tibieza del infierno. Jefe, ¿con su puntería y el 44 no pensó que podrían acusarlo de gatillo fácil alguna vez? Difícil. Con esta onda interminable de recortes carentes de sentido que ejecutan sin chistar los obsecuentes de turno que nunca ensuciaron la suela de sus zapatos, terminé usando un Colt Cobra 38 que no mete mucho miedo. Y por ahora nomás, porque cada vez es más difícil conseguir municiones. El despilfarro y las armas sofisticadas y potentes mejor las dejamos para los chicos de Miami Vice. Sí señor inspector, y también para los narcos nuestros, ¿no?

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