Viernes 28 de Enero de 2022
En el quinto y último micro de 3 cosas que sé, la periodista Lucila Román conversa con Lisandro Aldasoro sobre su decisión de apostar a una actividad que, durante muchos años, fue simplemente un pasatiempo: ser ebanista. “Si uno disfruta de un hobby y le apasiona, y quizás la profesión no tanto, hay que hacer un balance y ver qué pesa más: ¿la felicidad y la satisfacción de hacer lo que te gusta, o hacer lo que estudiaste por una cuestión de mandato social?”
Lisandro eligió, pero no de manera improvisada. Se capacitó en EEUU trabajando para las mejores casas de restauración, donde coleccionistas de todas partes buscaban muebles y piezas, previamente a su partida hizo su paso por la emblemática escuela Musto aprendiendo el oficio de tallar madera, y a su regreso completó su formación estudiando Diseño Equipacional y la carrera de Museología, que le sirvió mucho para ampliarle el panorama al “tener esa responsabilidad, ante determinados muebles, de hasta cuándo hay que intervenir”.
En otras palabras, este médico que recién recibido no solamente tenía un hobby sino un talento natural para trabajar de manera artesanal la madera, encauzó además esa vocación con una formación sólida y hoy sus trabajos son solicitados por el conocimiento y prolijidad que le brinda a cada mueble.
En la actualidad, la docencia que ejerce mediante sus talleres le imprime a su rutina diaria otra dinámica, que tras el encierro de pandemia se volcó a la virtualidad y lo obligó a amigarse con las redes sociales: “antes las padecía un poco, pero le saqué mucho provecho y este año la parte teórica la doy directamente on line”.