Tras los pasos de Messi: un recorrido por cada uno de sus campos de juego
A poco de conmemorarse un año de la conquista mundial, vale la pena recordar la inmensa carrera de Messi, uno de los máximos exponentes que tendrá el fútbol por los siglos de los siglos.

Jueves 07 de Diciembre de 2023

La carrera de Messi era exitosa. Balones de oro, Champions Leagues, botas de oro y decenas de premios y reconocimientos más, entre ellos, el de sus pares que lo encumbran como uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol, ubican al astro rosarino no sólo en el pedestal de los grandes deportistas argentinos, sino en el olimpo de los mejores de toda la historia del deporte.

Sin embargo, su esquivo éxito con la Selección Argentina de mayores en comparación con los palmarés conseguidos en el FC Barcelona invitaba a más de uno a castigarlo en las redes sociales y en los canales de noticias deportivas.

Parecía imperdonable que el muchacho de los 7 balones de oro, vanagloriado en todo el mundo, apenas sumó una medalla dorada en los Juegos Olímpicos Beijing 2008 y un Mundial Sub 20 en 2005 con la celeste y blanca.

Siempre se dijo que este pequeño zurdo siempre estuvo tocado por la varita mágica y es por eso que el destino lo convocó al mejor de los escenarios posibles para revertir tanto maltrato: una final frente a Brasil en el Maracaná. Y como casi siempre, cuando juega Messi, ganó y a medida que él levantaba la Copa América, sus detractores se llamaban al más eterno de los silencios.

A la postre, en casi un año y medio, se dio el gusto de conquistar la Finalissima –una copa intercontinental que lo enfrentó con Italia, campeón vigente de la Eurocopa– y nada más ni nada menos que el Mundial Qatar 2022.

Ya no hay comentarios ni noticias deportivas criticando al chico que no canta el Himno porque es español o que sólo juega bien en Barcelona.

Ahora, cuando juega Messi no hay absolutamente nadie que no quede rendido a sus pies. Es cierto, el primer triunfo le permitió sacarse un enorme peso de encima y, desde entonces, se lo puede ver plantado de otra forma cada vez que se pone la número 10 de la Selección.

Sus comienzos

Hijo de Jorge y Celia, Lionel Andrés Messi nació en Rosario el 24 de junio de 1987. Con tan solo cuatro años se sumó a las filas del club de su barrio, el Abanderado Grandoli. No tardó mucho en demostrar su valía y ya en 1994 empezó a entrenar en las inferiores del club de sus amores: Newell’s Old Boys.

Sus gambetas daban que hablar en la ciudad al igual que su pequeña contextura física: una deficiencia en la hormona de crecimiento impedía al chico el desarrollo natural, por lo que debió someterse a un costoso tratamiento.

En 1999 pasó una prueba en River Plate, quien se comprometió a hacerse cargo del tratamiento hormonal que Newell’s no estaba costeando, sin embargo, la dirigencia rosarina impidió la transacción.

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Su llegada a Barcelona

Dos ojeadores de Buenos Aires, enterados de su condición, avisaron a sus pares del FC Barcelona para que prueben al jugador. Fue así que junto a su padre llegó tierras catalanas en septiembre del 2000 y apenas unas pruebas bastaron para ficharlo con un contrato hecho sobre una servilleta de restaurante.

Con un ascenso meteórico en las divisiones infantiles y juveniles de La Masía, como se conocen a las categorías formativas del Barcelona, con apenas 16 años y 145 días debutó en el primer equipo en un amistoso frente al Porto de Portugal.

Desde entonces, alternó entre amistosos con el primer equipo comandado por Frank Rijkaard y los partidos de su división. Algo grande estaba por comenzar.

Barcelona: de chaval a estrella

Su debut oficial fue el 16 de octubre de 2004 cuando reemplazó al portugués Deco en un partido frente al Espanyol. Con 17 años, tres meses y 22 días fue uno de los más jóvenes en debutar en la historia de la liga española y, apenas un año más tarde, firmaba su primer contrato profesional que lo vinculaba al club hasta 2010 con una cláusula de rescisión de 150 millones de euros: la misma que Ronaldinho y Eto’o que, para entonces, ya eran glorias del fútbol mundial.

Con la llegada de Guardiola en 2008, Messi logró establecerse netamente como uno de los referentes del equipo que pasó a ser recordado como uno de los mejores de la historia al consagrarse campeón de cuánto título disputaron.

Los éxitos, los récords y los balones de oro llegaron, incluso en la etapa de Tito Vilanova o de Gerardo Martino como entrenadores, pero fue con Luis Enrique como DT, con Neymar y Suárez como compañeros de ataque donde dejaron en lo más alto la historia del Barcelona en 2015.

Marcha a PSG

Desde entonces, los éxitos personales de Messi continuaron, pero las directivas del Barcelona fueron erosionando la relación del 10 con el club y eso se reflejó en el campo de juego, donde el blaugrana sólo conquistó torneos domésticos.

Pese a sus intenciones de renovar con y a la aprobación de La Liga en cuanto al presupuesto, el presidente Laporta anunció que era imposible retenerlo por cuestiones económicas.

A poco de ganar la Copa América con Argentina, Messi anunció su llegada al Paris Saint Germain donde compartiría equipo con un amigo como Neymar y la nueva joya Mbappe.

La imposibilidad de ganar la Champions League, el gran objetivo del PSG, fue motivo de duras críticas por parte de los ultras franceses y, tras dos temporadas, Messi decidió ponerle fin a su odisea europea.

Miami con M de Messi

Aunque se rumoreó con su vuelta al Barcelona, el 7 de junio de este año Messi confirmó que era nuevo jugador del Inter Miami: el equipo que David Beckham posee en la MLS de Estados Unidos.

La llegada del argentino significó un revuelo tanto para el club, para la liga como así también para el mundo del fútbol.

Con apenas un puñado de partidos, se consagró campeón de la Leagues Cup significando el primer título en la historia del club y el 43° personal, siendo el jugador más ganador en la historia del fútbol.