Ansiedad, depresión, estrés y dificultades emocionales forman parte de una problemática que atraviesa edades, contextos sociales y ámbitos laborales.
00:00 hs - Viernes 28 de Agosto de 2026
Los datos más recientes disponibles en 2026 muestran que la salud mental se consolidó como uno de los grandes desafíos sanitarios de nuestro tiempo. Desde Emerger destacan la importancia de reconocer las señales, derribar prejuicios y consultar a tiempo.
Hablar de salud ya no significa solamente hablar del cuerpo. La salud mental forma parte del bienestar integral de las personas y tiene impacto directo en la vida familiar, social y laboral.
Los últimos datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) permiten dimensionar esta realidad: más de 1.000 millones de personas viven actualmente con algún trastorno de salud mental en el mundo, y los trastornos de ansiedad y depresión se encuentran entre los más frecuentes.
Argentina: una problemática cada vez más visible
La realidad argentina acompaña esta tendencia y muestra que el bienestar emocional ocupa un lugar cada vez más relevante dentro de la salud integral.
Un estudio de alcance nacional presentado en octubre de 2025 por el Observatorio de Psicología Social Aplicada de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) indicó que el 35% de la población argentina atraviesa algún nivel de malestar psicológico y cerca del 9% se encuentra en riesgo de padecer un trastorno mental.
Entre las manifestaciones más frecuentes aparecen la ansiedad, las alteraciones del sueño, el agotamiento emocional y el desánimo persistente.
Pero también existe un dato positivo: la búsqueda de ayuda profesional está adquiriendo mayor visibilidad y aceptación. De acuerdo con el relevamiento de la UBA, aproximadamente 1 de cada 4 adultos consultó alguna vez a un profesional de salud mental y cerca del 14% mantiene actualmente un tratamiento psicológico o psiquiátrico activo.
¿Qué está afectando nuestra salud mental?
No existe una única causa. La evidencia actual habla de una combinación de factores individuales, familiares, sociales y ambientales que pueden aumentar o disminuir el riesgo.
La OMS identifica entre los factores que pueden afectar negativamente la salud mental:
- situaciones prolongadas de estrés;
- problemas económicos, desempleo o incertidumbre laboral;
- experiencias de violencia, abuso o bullying;
- pérdidas familiares y acontecimientos traumáticos;
- aislamiento o debilitamiento de los vínculos sociales;
- consumo problemático de alcohol y otras sustancias;
- enfermedades físicas y situaciones de discapacidad;
- desigualdad y contextos de vulnerabilidad social;
- experiencias adversas durante la infancia.
En adolescentes y jóvenes también aparecen factores relacionados con la presión social, las relaciones con pares, la violencia, las expectativas sobre el futuro y determinados usos de los entornos y plataformas digitales.
Una realidad que también se refleja en Emerger
Las consultas que recibe Emerger permiten observar cómo esta problemática se manifiesta también en la atención cotidiana.
En un período reciente de apenas 15 días, Emerger recibió 128 llamados relacionados con cuadros de ansiedad, depresión y otras situaciones vinculadas con la salud mental. Estas consultas representaron aproximadamente el 3% del total de llamados recibidos durante ese período.
El dato refuerza la importancia de incorporar la salud mental dentro de una concepción integral del cuidado y, especialmente, de reconocer tempranamente aquellas señales que indican que es momento de consultar.
Las señales que no deberíamos naturalizar
Cambios persistentes en el sueño, irritabilidad, angustia frecuente, pérdida de interés en actividades habituales, aislamiento, dificultad para concentrarse, cansancio constante, cambios marcados en el comportamiento o una sensación prolongada de preocupación pueden ser indicadores de que algo necesita atención.
No todos estos síntomas representan necesariamente un trastorno. Sin embargo, cuando persisten, aumentan de intensidad o comienzan a afectar la vida cotidiana, consultar con un profesional es una decisión de cuidado.
Uno de los desafíos continúa siendo justamente ese: pedir ayuda.
Emerger: cuidar también es escuchar y actuar a tiempo
Con más de 30 años vinculados al cuidado de la salud, Emerger trabaja diariamente en escenarios en los que la respuesta profesional, la escucha y la contención forman parte de la atención de las personas.
Desde esa experiencia, la compañía impulsa una mirada integral de la salud: atender una urgencia es fundamental, pero prevenir, detectar señales y promover la consulta temprana también forma parte del cuidado.
En medicina, llegar a tiempo cambia los escenarios. Y en salud mental sucede lo mismo.
Hablar de lo que nos pasa, escuchar a quien tenemos cerca, prestar atención a los cambios de comportamiento, buscar acompañamiento profesional y construir entornos más empáticos son acciones que pueden marcar una diferencia.
La salud mental también es salud. Cuidarla empieza por poder hablar de ella.