Viernes 31 de Diciembre de 2021
Las sociedades se vuelven más complejas con el avance de las tecnologías y el conocimiento y demandan profesionales con nuevas capacidades que se adapten a la época.
En este sentido, la pandemia del coronavirus irrumpió de forma abrupta en la vida cotidiana de las personas y provocó cambios en los hábitos, costumbres y valoraciones de la población. Ante la nueva normalidad que se abre paso, la educación superior tiene que ajustarse rápidamente al contexto y adaptar sus propuestas académicas tomando como horizonte las nuevas demandas laborales, sanitarias y sociales.
“Está cambiando el paradigma del sistema de producción, y la nueva situación sanitaria, demográfica y civilizatoria nos pone en el desafío de poder pensar, no en el mundo que viene, sino en el que estamos”, señaló el Rector de la Universidad del Gran Rosario, Dr. José Luis Aguirre.
“En relación a la UGR, al trabajar en el campo de la Salud, la Educación, la Rehabilitación, el Deporte, la Seguridad, la Discapacidad; la pandemia nos ha demostrado que hay temas muy relevantes y que hasta el momento no percibimos su importancia como tal”, apuntó el psicólogo, y continuó: “Hemos decidido avanzar sobre estos campos disciplinares, teniendo en cuenta esta nueva información y estos nuevos fenómenos que han aparecido en términos sociales y grupales”.
La Universidad del Gran Rosario ofrece un abanico de posibilidades para estudiar una carrera universitaria acorde a las necesidades de la compleja sociedad pos pandémica. Además, para los profesionales que siguen apostando a la capacitación continua, la institución cuenta con una variedad de diplomaturas y cursos.
Asimismo, la casa de estudios brinda una serie de servicios y espacios para el desarrollo de los alumnos, tales como la biblioteca, el campus de deportes y el club deportivo en UGR Rosario, los espacios de tutorías, las convocatorias a becas e intercambios internacionales, los servicios de voluntariado para la sociedad.
La UGR desarrolla actividades académicas en: Rosario, Santa Fe, Venado Tuerto, Marcos Juárez y Concordia, además de dictar carreras con modalidad a distancia.
Una nueva normalidad
“Los dispositivos de enseñanza y aprendizaje y actividades universitarias, a partir del ensayo obligado que tuvo que hacer el sistema durante la pandemia, están direccionados a una modalidad híbrida”, comentó José Luis Aguirre, a la hora de reflexionar sobre el desarrollo del ciclo 2022 en la UGR.
En los últimos años la UGR ha trabajado en adecuaciones edilicias y estrategias didácticas y pedagógicas en vistas de la modalidad a distancia. En 2019 -cuando la pandemia del coronavirus era impensada- la universidad recibió la validación de su entorno virtual a través del Ministerio de Educación de la Nación, proceso que había iniciado en 2017. “Naturalmente, la universidad y todo su funcionamiento se encontraba muy arraigado en lo presencial, y la pandemia nos impulsó a acelerar el proceso de optimización del entorno virtual para los y las estudiantes y docentes".
En este marco, según el informe “La educación superior en tiempo de Covid-19”, elaborado por el BID, analiza que en el caso de las universidades donde ya había un camino recorrido en los procesos de virtualidad, se pudo dar una respuesta satisfactoria ante la coyuntura, mientras que en las universidades donde no había experiencias preliminares se han identificado grandes dificultades para responder con inmediatez a la creación de una plataforma tecnológica efectiva.
Sobre los aspectos positivos de la virtualidad, el rector manifestó: “La virtualidad y la educación a distancia han encontrado una manera de hacer mucho más accesible, en términos educativos y económicos, el ingreso a la universidad”.
Estudiantes aislados, no solos
Desde la UGR observan que la coyuntura ha provocado un cambio en los estudiantes. “Durante el aislamiento, tanto el proceso de formación, como la inserción en el campo laboral presentaron un panorama diferente que llenó de incertidumbre a los y las estudiantes. Esto exigió que la universidad profundice la atención de las necesidades emocionales de los estudiantes, por medio de áreas como tutorías y acompañamiento, que resultan fundamentales a la hora de brindar respuestas a algunos problemas presentados por los estudiantes”.
Conocimientos para el presente
Diferentes especialistas coinciden en que la adopción de un sistema híbrido entre modalidad a distancia y presencial, acarrea, además de nuevas estrategias y dispositivos pedagógicos, una nueva manera de transitar la experiencia universitaria, un cambio cultural para los diferentes actores del sistema. “La universidad como institución debe potenciar una de sus funciones primordiales, que es la investigación, y poder así contribuir al avance de la ciencia y la tecnología dando respuestas a la comunidad y las problemáticas actuales. Las universidades deben reformarse porque la sociedad también lo está haciendo”, concluyó Aguirre.