La honra quiero compartirla con aquellos que sirven en las cárceles
Homenaje al pastor Oscar Jesús Sensini

Lunes 03 de Julio de 2023

El pasado 28 de junio fue homenajeado en la Honorable Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe el pastor Oscar Jesús Sensini por la tarea social desarrollada durante más de 30 años en la ciudad de Rosario. En especial por el trabajo carcelario desarrollado en las penitenciarías de la provincia. Sensini fundó la iglesia Redil de Cristo ubicada en la Av. San Martín 3227 de nuestra ciudad.

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El acto fue presenciado por el presidente de la Cámara de Diputados, Sr. Pablo Farías; el vicepresidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), pastor Carlos Belart. David Sensini (hijo del homenajeado) y Fernando Altare miembros del Consejo Directivo Nacional de la mencionada alianza. Acompañaron la pastora Maricarmen Sensini (esposa de Oscar) e hijos y nietos del matrimonio que conforman el equipo pastoral de la Iglesia Redil de Cristo. Además de algunas de las personas que recuperaron su libertad y cuyas vidas son testimonio de transformación por medio del mensaje de la Cruz.

Por iniciativa del diputado Walter Ghione, bajo la resolución provincial 1767/23, se le brindó a Sensini un diploma “en reconocimiento de su destacada labor pastoral enfocada en la reinserción social mediante el verdadero arrepentimiento y el cultivo de los valores cristianos, y su labor humanitaria en la cáceles de la provincia de Santa Fe”.

El pastor destacó la labor conjunta con otras personas que lo acompañaron en estos años y señaló: La honra quiero compartirla con todos aquellos que sirven en las cárceles”.

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Previo a agradecer el reconocimiento indicó que “sólo tenemos que hacer lo que Dios nos manda a hacer. Tomé este servicio entendiendo que es nuestro deber como cristianos acordarnos del enfermo, del necesitado y especialmente del privado de la libertad. Cuando veo a muchachos como a Juan (lo señala) que era un problema para la cárcel hacía grandes motines; o a Ariel quien hacía lo más terrible en la penitenciaría; o Miguel y tantos hermanos que vemos aquí. Hoy están con familias, son gente de trabajo y gente de empresa, uno dice ‘Señor, gracias’ porque solamente tú lo puedes hacer cuado nosotros le obedecemos”, dijo el homenajeado.

Oscar Sensini conoció el evangelio de muy joven y según cuenta Dios lo transformó. Proveniente de una familia disfuncional cuyo padre se encontraba cumpliendo condena en la misma cárcel y pabellón que hoy lleva el nombre “Pabellón Iglesia Redil de Cristo” donde vidas son transformadas y familias restauradas, hoy es un guía espiritual para los reclusos.

Su hijo David destacó en el recinto algunos de los testimonios de transformación de esos hombres, que estando privados de su libertad, “entregaron sus vidas a Cristo” y “nunca más volvieron a delinquir”. Personas que hoy ocupan diferentes posiciones en la sociedad y son de influencia positiva en los lugares donde se encuentran. En el marco de la negatividad que rodea a la ciudad de Rosario testimonios como éstos son para destacar. Cabe mencionar que el pastor David resaltó que “hay una luz de esperanza que no se esconde debajo de la mesa” y que “hoy se muestra ante la nación Argentina de que hay otra cara de la provincia de Santa Fe, donde hay mucha buena gente trabajando”.

Por su parte Belart dijo que “es una caricia para el alma decirle a Santa Fe que no todo está perdido”. Con palabras sencillas y claras, el vicepresidente de ACIERA relató el pasaje bíblico que habla del apóstol Pablo y su compañero Silas cuando estaban presos y un temblor liberó sus grilletes pero ellos no huyeron de sus celdas. El carcelero ante semejante evento estuvo a punto de quitarse la vida. En palabras de Belart: “el carcelero decide suicidarse. Se apoya la espada y cuando está por dar el paso, alguien grita desde adentro y le dice: ‘no te hagas ningún daño que aún estamos aquí’. ¡Santa Fe, no se haga ningún daño la iglesia todavía está aquí con hombres como ellos! Gracias, muchas gracias y Dios bendiga esta ciudad también”.

Rosario no está perdida mientras existan personas de bien dispuestas a ayudar al prójimo a salir de sus cárceles internas, aquellas que le privan de la libertad de vivir en paz, disfrutando del bienestar y de los suyos, con un trabajo digno en una tierra próspera y hermosa como lo es nuestra ciudad.