Choferes, despachantes y empleados de agencias marítimas en Puerto General San Martín aprenden el comercio exterior a fuerza de embarques, mientras postergan la carrera universitaria ante la demanda operativa.
15:00 hs - Jueves 05 de Noviembre de 2026
Cuando arranca la cosecha gruesa, quien coordina una playa de camiones en Puerto General San Martín se queda sin horario. Cuadra cupos, atiende al transportista que llegó fuera de turno, avisa a calada y balanza que viene otra tanda y mira de reojo el line-up de los buques. Sabe a qué hora se traba la A012 y qué terminal demora más en descargar. Si mañana se abre un puesto de jefe de logística en su empresa, tal vez le pidan lo único que le falta: un título universitario.
Esa escena se repite en toda la franja que va de Timbúes a Arroyo Seco. Choferes que pasaron a despacho, balanceros que terminaron a cargo de un turno, empleados de una agencia marítima que aprendieron comercio exterior a fuerza de embarques. Muchos entraron a la operación a los 20 años y postergaron la facultad para más adelante.
Setenta kilómetros que mueven al país
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) midió la escala de ese trabajo. Su informe del 29 de mayo de 2026 ubica al Gran Rosario como el principal nodo portuario agroexportador del mundo en 2025, con 75,7 millones de toneladas de granos, harinas y aceites embarcadas. Nueva Orleans quedó segundo con 74,8 millones y Santos, tercero con 60 millones. Casi el 75% de los productos agroindustriales despachados desde puertos argentinos ese año salió de acá, contra un 13% de Bahía Blanca.
Todo eso se concentra en 70 kilómetros de costa del Paraná, con 30 terminales portuarias, 18 de ellas dedicadas a despachar productos agroindustriales.
