El Niño 2026: cómo prepararse y cuidar la salud ante un fenómeno que ya está presente

Lluvias intensas, altas temperaturas, mayor humedad e inundaciones pueden convertirse también en un desafío para la salud. Desde Grupo Emerger brindan recomendaciones para anticiparse a los posibles efectos del fenómeno de El Niño y reconocer aquellas situaciones que requieren atención médica.

00:00 hs - Miércoles 23 de Septiembre de 2026

El fenómeno de El Niño ya está presente y vuelve a poner la prevención en primer plano. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), durante septiembre de 2026 las condiciones oceánicas y atmosféricas corresponden a una fase cálida de El Niño y los modelos indican una probabilidad del 100% de que esta condición se mantenga durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre, con una intensidad fuerte o muy fuerte.

En Argentina, uno de los sectores que requiere particular atención es el Litoral. El SMN señala que durante la fase cálida del fenómeno aumenta allí la probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal y episodios de lluvias intensas más frecuentes, junto con la posibilidad de tormentas severas, ráfagas, granizo y acumulados significativos de agua en períodos cortos.

Pero sus consecuencias no son solamente meteorológicas.

El Niño también puede impactar en nuestra salud

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) vienen advirtiendo sobre los posibles efectos sanitarios del episodio 2026-2027.

Los cambios en las precipitaciones, la temperatura y la humedad pueden modificar las condiciones ambientales y favorecer diferentes riesgos para la población. Entre ellos se encuentran las enfermedades transmitidas por mosquitos, las enfermedades relacionadas con agua o alimentos contaminados, los cuadros vinculados con temperaturas extremas y determinados problemas respiratorios.

Por eso, anticiparse es una de las principales herramientas de cuidado.

¿Cómo podemos prepararnos?

Desde Grupo Emerger recomiendan incorporar algunas medidas sencillas de prevención:

  • Eliminar recipientes que acumulen agua en patios, balcones y jardines y mantener limpias canaletas, desagües y rejillas.
  • Consumir siempre agua segura y prestar especial atención a su procedencia después de inundaciones o interrupciones del suministro.
  • No consumir alimentos que hayan estado en contacto con agua de inundación o cuya cadena de frío se haya interrumpido.
  • Ante jornadas de altas temperaturas, mantener una hidratación frecuente, utilizar ropa liviana y evitar la actividad física intensa durante las horas de mayor calor.
  • Prestar especial atención a niños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas, quienes pueden ser más vulnerables frente a temperaturas extremas.
  • No circular por zonas inundadas ni intentar atravesar calles o caminos cubiertos por agua.
  • Mantener medicamentos de uso habitual, documentación importante y teléfonos de emergencia en un lugar conocido y protegido.
  • Seguir siempre las recomendaciones y alertas emitidas por las autoridades oficiales.

Saber reconocer los signos de alarma

Además de prevenir, es importante observar cómo responde el organismo.

Fiebre elevada o persistente, dificultad para respirar, alteración del estado de conciencia, deshidratación, vómitos persistentes, debilidad intensa o un deterioro marcado del estado general son algunas situaciones que requieren una evaluación médica.

También es necesario consultar ante síntomas compatibles con enfermedades transmitidas por mosquitos, especialmente si aparecen fiebre, dolores musculares intensos, dolor de cabeza, erupciones cutáneas u otros síntomas asociados.

Prepararse antes también es una forma de cuidar la salud

El Dr. Alberto Davidovich, Director Médico de Grupo Emerger comenta: “Cuando hablamos de fenómenos como El Niño, no debemos pensar solamente en la lluvia o en una tormenta. Determinadas condiciones climáticas pueden modificar el entorno y generar riesgos para la salud. La prevención comienza antes de que se produzca una emergencia: eliminando potenciales criaderos de mosquitos, cuidando el agua y los alimentos, manteniendo una correcta hidratación y, fundamentalmente, prestando atención a los signos de alarma.”

Davidovich agrega: “Ante una situación meteorológica adversa, la recomendación es evitar exposiciones innecesarias y consultar cuando exista un cambio importante en el estado general de una persona. Saber cuándo pedir ayuda también forma parte de la prevención.”

La importancia de anticiparnos

La OPS y la Organización Meteorológica Mundial advirtieron en agosto que el actual episodio de El Niño podría evolucionar hacia un evento fuerte a muy fuerte, con impactos que podrían extenderse hasta comienzos de 2027. Entre las principales recomendaciones de los organismos internacionales se encuentra fortalecer la preparación y actuar anticipadamente frente a los posibles riesgos sanitarios.

En este contexto, mantenerse informado, incorporar hábitos preventivos y conocer cómo actuar frente a una emergencia puede hacer una diferencia.

Desde Grupo Emerger, acompañamos a la comunidad promoviendo información, prevención y preparación frente a aquellos factores que pueden afectar nuestra salud.

Porque frente a los fenómenos climáticos, estar preparados también es cuidar.